Inauguración del Salón

El automóvil presume de inversiones en Barcelona

Arranca el Salón del Automóvil de Barcelona con la presencia de 22 marcas.

Presentación del Seat León SC en el Salón de Barcelona
Presentación del Seat León SC en el Salón de Barcelona

En los últimos años, la celebración del Salón Internacional del Automóvil de Barcelona se ve rodeada de incertidumbres. La primera, sobre su idoneidad, Otros salones europeos tienen mayor peso en el sector, y son plataformas para presentar novedades. La segunda, ya superada la primera, es cuántas marcas acudirán. Y la tercera, qué atractivo genera para el posible asistente. En su edición de 2013, la 37ª de la historia, el Salón de Barcelona se presenta como la reunión de un sector que en el último año ha recibido 3.000 millones de euros en inversiones, con 22 marcas y con dos presentaciones mundiales. Desde hoy y hasta el 19 de mayo, la Fira de Barcelona respira motor.

El Salón une a Rajoy y a Mas en su apertura

Lo que no una la política, que lo haga el motor. Así al menos ocurrirá hoy en la inauguración oficial del Salón de Barcelona, que presidirá Mariano Rajoy y que también contará con el presidente de la Generalitat catalana Artur Mas, en pleno debate sobre las ambiciones políticas de unos y otros.

Pero hoy la política quedará de lado. Rajoy, Mas, y otros cincuenta ejecutivos vinculados al sector de la automoción se reúnen en el Hotel Miramar de la ciudad condal para, por un lado, escenificar el apoyo de las administraciones al sector, clave tanto para España como para Cataluña, donde están dos de las fábricas más importantes del país, como las de Seat y Nissan. Por otro lado, también servirá para que los principales responsables de los fabricantes trasladen a Rajoy sus inquietudes de forma directa. Y éstas parecen claras.

Por un lado, la prórroga del Plan PIVE II, una medida que se antoja imprescindible para mantener cierta actividad en el mercado doméstico y que ha aumentado las ventas entre particulares cerca del 25% en abril. Por otro, inversiones para potenciar las exportaciones. El automóvil representa el 20% de todo lo que vende España al exterior, y el 86% de los coches que aquí se producen van a otros mercados.

Los fabricantes piden más facilidades para el transporte de las mercancías y la adecuación de las tarifas portuarias. En 2012, las exportaciones de automóviles generaron 14.000 millones de beneficio. Mercados como Argelia o Turquía son ya destinos destacados.


La ausencia de algunas marcas relevantes, como Opel, Ford o Toyota repercute en un Salón de dimensiones modestas. Las necesarias para, por un lado, presumir de inversiones, y, por otro, poner una dosis de realismo a las cifras de ventas de este año. Francisco Pérez Botello, director de la marca Volkswagen en España, defiende que el de la automoción es un “sector estratétigo”, con un gran valor añadido, un ”ejemplo de cómo un sector puede hacer frente a la crisis”. “Por cada coche de 15.000 euros, el Estado recauda 3.000 y aporta 1.000 en las ayudas”, argumenta Pérez Botello. Wolkswagen comprometió 785 millones de inversión para la fábrica de Pamplona. Allí se fabricará una de las dos novedades que presenta la marca en este evento, la versión de calle del Polo WRC que compite en el mundial de rallyes. “No está sobre la mesa la asignación de un nuevo modelo” para Pamplona, confirmó Pérez Botello.

Seat juega en casa, y presenta el León SC, que fabrica en Martorell. Nissan por su parte presume en Barcelona de inversiones por 420 millones de euros, gracias a los que “se crearán 4.700 empleos”, según expuso el consejero director general comercial Raoul Picello.

Renault presenta al público español el Captur, que se fabrica en la factoría de Valladolid, y una versión de competición del eléctrico Twizy. Su presidente en España, José Vicente de los Mozos, deslizó ayer en la Cadena Ser que Palencia podría recibir dos nuevos modelos, al disponer de dos nuevas plataformas que “normalmente” suponen otros tantos vehículos. El sector espera el anuncio en los próximos meses de nuevas inversiones por valor de 1.000 millones.

Cambio de previsiones

La noticia menos positiva viene, como es costumbre los últimos años, por las ventas. Algunas marcas comienzan a ponerse en lo peor y no creen que se alcancen las 700.000 unidades del año pasado. Volkswagen fija una previsión del mercado para este año de 650,000 unidades, cifra similar a la que prevén desde Mazda. En Audi calculan una cantidad de 630.000 para Península y Baleares.

Todas las marcas defienden la puesta en marcha del Plan PIVE II, que está levantando el mercado de particulares y que ya ha llegado al 40% de su dotación. Algunas marcas calculan que en septiembre se habrá agotado, y temen que su no renovación o la tardanza en la ejecución de uno nuevo haga caer los datos. También in fluye las pesimistas previsiones del Gobierno, en un sector muy dependiente de la confianza.

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