Tipos de interés bajos crearán burbujas

Los bancos centrales llevan amortiguando la economía mundial en un período de recesión provocado por una de las crisis financieras más profundas de la historia. Pero no consiguen reactivar el crecimiento.

Nunca los tipos de interés han sido tan bajos durante tanto tiempo. Ningún inversor se va a equivocar si apuesta por el mantenimiento de tipos de interés bajos para este año.

Las grandes empresas han aprovechado la ocasión para pedir prestado en los mercados de capitales a través de la emisión de bonos. Pero el dinero barato no está estimulando la economía como se esperaba. Llama la atención que muchas multinacionales pueden pedir prestado dinero más barato que algunos gobiernos europeos. Italia o España se financian a 10 años al 4,6% y al 4,9% respectivamente, muy por encima de muchas grandes multinacionales como Sanofi, Volkswagen, Nestle, Danone, Siemens, etc, que apenas se financian al 2% a 10 años.

Muchas empresas están aprovechando para arbitrar el coste de la deuda, con su propio capital, comprando sus propias acciones, las empresas consiguen incrementar el beneficio por acción aunque los ingresos y el beneficio nominal no lo haga.

El dinero fácil también permite comprar otras empresas, pero la verdad es que el objetivo a la hora de adquirir una empresa, suele ser obtener sinergias de costes debido a las bajas perspectivas de crecimiento futuro de las economía mundial, lo que supone más desempleo al fin y al cabo. Es evidente que si las cantidades de tesorería de las empresas, que actualmente están en máximos, se utilizan para recomprar sus propias acciones en lugar de invertir en nuevos proyectos, es que las empresas no ven atractivos retornos en las actuales economías visiblemente estancadas. La inversión genera empleo, y el empleo, mayor consumo. La variable inversión falta en la ecuación de crecimiento, y hasta que los bancos centrales y los gobiernos no hagan políticas incentivadoras de la inversión, las economías seguirán estancadas.

La burbuja más obvia de los bajos tipos de interés, suele ser la inmobiliaria. Los bajos tipos de interés provocan subidas del precio de la vivienda que precisamente en España lo conocemos muy bien. Aunque no somos ni mucho menos el único ejemplo: Japón, Estados Unidos, Suecia, Irlanda y un largo etcétera han sufrido las consecuencias de los excesivos bajos tipos de interés, burbuja inmobiliaria y posterior explosión de la misma con las dramáticas implicaciones que tienen en la economía real, el desempleo y la quiebra de empresas y bancos.

Los tipos de interés excesivamente bajos son los causantes de las burbujas, ya que los inversores ignoran el coste de financiación y se concentran en las ganancias de capital. Con las políticas monetarias actuales de los principales bancos centrales de los países desarrollados, están fomentando la recuperación del mercado inmobiliario, por lo que la crisis actual, corre el riesgo de crear otra burbuja que nos llevará a otra crisis. De hecho, si para salir de la crisis se incentiva volver al mismo escenario que la provocó, se hace difícil esperar la normalización de la política monetaria. Solo un repunte significativo de la inflación haría cambiar las políticas monetarias globales, y la inflación, sin crecimiento, es complicado que repunte.

Pero lo más grave de la situación actual de tipos de interés es que éstos, si descontamos la inflación, son negativos. Es decir, cada euro invertido a tipos de interés por debajo del 2% (la inflación media de Europa es del 1,8%), obtiene un retorno negativo, se pierde dinero real. Conviene recordar que el euribor está en el 0,5%, por lo que para obtener más rentabilidad que la inflación, hay que asumir más riesgo.

Hay dos sectores que se están viendo visiblemente afectados por la rentabilidad real negativa de los activos de menor riesgo: los planes de pensiones y las aseguradoras. Va a ser muy interesante ver que hacen estos dos macro-inversores en el futuro con el capital y los futuros retornos prometidos, porque una de mis tesis de inversión para los próximos años, es que éstos tendrán que incrementar su exposición a renta variable para obtener retornos positivos en el largo plazo, y la famosa Gran Rotación de activos de renta fija a activos de renta variable se basa en este hecho.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@javiergalan77

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