Juicio en la Audiencia Nacional

La Fiscalía se opone a entregar a Falciani a Suiza porque ha colaborado

Los datos facilitados por el ex empleado del HSBC permitieron la mayor regularización fiscal en España

El informático mostró su voluntad de seguir colaborando con las autoridades tributarias

El ex informático del HSBC Hervé Falciani, famoso por su lista de presuntos defraudadores fiscales, durante la vista celebrada hoy en la Audiencia Nacional.
El ex informático del HSBC Hervé Falciani, famoso por su lista de presuntos defraudadores fiscales, durante la vista celebrada hoy en la Audiencia Nacional. EFE

La Fiscalía de la Audiencia Nacional se ha opuesto hoy a la entrega a Suiza del informático del HSBC Hervé Falciani, reclamado por robar datos de cientos de miles de presuntos evasores fiscales, en atención a su colaboración en investigaciones de blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo.

 Según la fiscal Dolores Delgado, la información de Falciani ha servido para desvelar conductas que han podido contribuir no solo “a la crisis” económica, sino “a la vulneración de derechos de los ciudadanos” a los que se les han sustraído fondos públicos y por ello “no se le puede perseguir, y España no le perseguiría”.

Apoyándose en esa actitud colaboradora, la fiscal, cuya posición en este caso no se ha conocido hasta hoy, ha expuesto en su informe final que no cabe la extradición de Falciani al no cumplirse el requisito de la doble incriminación (que los delitos por los que se pide la entrega tengan su equivalencia en el ordenamiento jurídico español).

Esto es así, ha explicado, porque, si bien los delitos por los que Suiza pide la entrega pudieran ser equivalentes a los relativos a revelación de secretos, en España no está penado el delito de revelación de secretos bancarios.

El informático, que fue detenido el pasado julio en Barcelona y puesto en libertad en diciembre con el informe favorable de la fiscal, cumplió además, según Delgado, con su obligación de denunciar hechos delictivos conocidos en razón de su cargo y no se puede “castigar a aquellos que observando conductas delictivas” las denuncian.

Otro dato llamativo para la fiscal es que el HSBC no ejercitó acciones contra el italo-francés hasta marzo de 2009, “coincidiendo con el inicio de su colaboración con las autoridades internacionales”.

Falciani, según ha recordado Delgado, colaboró desde ese momento con las autoridades de distintos países como Francia, Italia, Estados Unidos y España, que “también se ha beneficiado”, en la investigación de delitos de blanqueo, fraude fiscal o financiación del terrorismo.

De hecho, el exsecretario de Estado de Hacienda Carlos Ocaña ha testificado que gracias a la información de Falciani, que llegó a la Agencia Tributaria en mayo de 2010 y que sacó a la luz la identidad de 659 defraudadores fiscales, se consiguieron regularizar en España 300 millones de euros.

Se trató de “la operación de regularización más cuantiosa que ha habido en esos años en el Ministerio y creo que de la historia”. según ha dicho.

Al término de la vista de extradición que se ha celebrado hoy en la Audiencia Nacional, Falciani ha aprovechado para hacer un alegato final en defensa de “la lucha contra la opacidad financiera” y ha reiterado “su disposición a colaborar íntegramente con toda su experiencia, no solo con las autoridades judiciales europeas, sino con las autoridades suizas, luxemburguesas y otras aún más opacas”.

Durante su declaración en francés ante el tribunal, Falciani, que camuflaba su aspecto con peluca, gafas y una incipiente barba, ha negado haber recibido dinero a cambio de la información bancaria a la que tuvo acceso con un tajante: “ninguna persona en el mundo puede declarar que recibí alguna gratificación o que la haya pedido”.

Ha asegurado además que salió de Suiza en diciembre de 2008 sin llevar encima ninguna información, y ha explicado que los datos sobre la supuesta falta de control y las “escandalosas actuaciones” del HSBC, en Ginebra, ya los había puesto a disposición de la justicia helvética, antes de dejar el país en diciembre de 2008, a través de una denuncia anónima que hizo telefónicamente a un organismo de control al que le proporcionó “datos y explicaciones”.

Su versión ha sido refrendada por el fiscal francés Eric Montgolfier, que ha declarado en la vista como testigo, y que ha relatado cómo colaboró el informático con las autoridades francesas a raíz de que le fuera requisado su ordenador en un registro en su domicilio en Francia en el marco de una comisión rogatoria de Suiza.

La Fiscalía francesa pudo analizar el disco duro con mayor agilidad gracias a la ayuda de Falciani, que facilitó además, según Montgolfier, otros elementos que no estaban en el ordenador y que tenía encriptados en otros soportes, para lo que les dio las claves de acceso.

El fiscal ha destacado que con toda la información obtenida gracias a la colaboración del informático se hubiera podido llenar un tren y al ser preguntado si se adoptaron medidas para proteger su seguridad ha manifestado que, aunque no les pareció que hubiera un peligro real y no se le dio protección, “hemos estado vigilantes”.

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