Tribuna

En busca de la rentabilidad en el sector bancario

Hasta el comienzo de la crisis, el sector bancario español vivió casi dos décadas doradas de constante crecimiento de sus beneficios, alcanzando en 2007 los 25 mil millones de euros y un retorno sobre fondos propios de más del 15%. Pero a partir de 2007 la rentabilidad ha sufrido un paulatino descenso, hasta presentar importantes pérdidas en los últimos dos años.

Este repentino cambio se entiende mejor cuando estudiamos la evolución de los ingresos y costes del sector. Como ocurre en casi todos los sectores, los precios de productos y servicios van disminuyendo a lo largo del tiempo y los márgenes sólo pueden mantenerse gracias a un incremento de la eficiencia o a la innovación. Este efecto es claro cuando observamos los ingresos y costes calculados como margen sobre activos. La reducción en los ingresos se ha visto acompañada de su correspondiente reducción de gastos, dejando el margen de explotación prácticamente constante durante todo este tiempo. El crecimiento en beneficios, por tanto, se ha debido a un aumento del tamaño del balance (prestando más) que, acompañado por una financiación mediante deuda en vez de capital, ha permitido alcanzar un retorno tan atractivo.

La estrategia basada en aumentar los beneficios prestando en todas las áreas de la economía ya no sirve

Pero con un margen de explotación constante, una vez se ha disparado la mora los beneficios se han convertido en grandes pérdidas. ¿Cómo puede la banca española recuperar la rentabilidad perdida?

En la situación económica actual resulta mucho más difícil ganar dinero. La anterior estrategia basada en aumentar los beneficios prestando en todas las áreas de la economía ya no sirve: las empresas quiebran, el precio de los inmuebles cae, el paro aumenta… En este nuevo entorno es necesario replantearse el enfoque estratégico de la entidad bancaria y afrontar el mercado de forma casi quirúrgica, seleccionando con precisión aquellas oportunidades más atractivas.

Los sectores más atractivos por crecimiento, liquidez y bajo riesgo son educación, comercio o manufactura

¿Qué segmentos y sectores ofrecen mayor potencial? Varios sectores ofrecen atractivas características: crecimiento (exportadores en muchos casos), liquidez y riesgo relativamente bajo; por ejemplo educación, servicios sanitarios, comercio o industria manufacturera. Por otro lado, la gran empresa puede hoy en día financiarse en los mercados de capitales a menor coste que la propia banca mientras que las pymes sufren una severa contracción del crédito, lo cual sugiere una mayor oportunidad en estas últimas.

¿Qué productos serán rentables? En 2012 los préstamos a empresas y las hipotecas tuvieron un valor económico negativo (es decir, ni siquiera cubrieron su coste de capital); en muchos casos fue debido a la alta morosidad (préstamos destinados a la promoción inmobiliaria) pero en otros a unos precios demasiado bajos (hipotecas con estrechos márgenes). A nivel agregado de la industria sólo los préstamos al sector público y el crédito al consumo presentaron un valor económico positivo. Es imperativo corregir esto: los nuevos préstamos deben hacerse a unos tipos acordes con el riesgo asumido y las carteras con márgenes no rentables deben gestionarse con un enfoque obsesivo en controlar la mora y reducir los costes. Por otro lado, los ingresos por comisiones por medios de pago o productos de ahorro e inversión han venido mostrando una tendencia más estable que los préstamos y conjugan su buen rendimiento con consumos de capital nulos.

“Las carteras con márgenes no rentables deben gestionarse con un enfoque obsesivo en controlar la mora y reducir los costes”

¿Qué regiones muestran mayor atractivo? La crisis no afecta igual a todas las regiones del país; es necesario enfocarse en aquellas que aún muestran crecimiento y actividad económica. Hay comunidades autónomas (p. ej. Madrid, Cataluña, País Vasco, Navarra o Baleares) que presentan un perfil interesante pero es a nivel de provincia y municipio (p. ej. Guipúzcoa, Burgos o Valladolid) donde se concretan las oportunidades. Esto, por supuesto, debe ser analizado junto a la posición competitiva de cada entidad para aprovechar el liderazgo regional.

¿Cómo acercarse al cliente? España ha sido, durante muchos años, el país con mayor número de oficinas bancarias per cápita del mundo. Ahora, debido al parón de la actividad bancaria y al paulatino cambio de comportamiento de los consumidores hacia nuevos canales, el sector está claramente sobredimensionado. Es necesario reducir el tamaño de las redes de oficinas pero, al mismo tiempo, invertir en mejorar la experiencia del cliente en los canales del futuro. Hasta ahora la banca que opera exclusivamente por Internet no ha sido muy rentable ya que los clientes no suelen contratar productos de activo en ella (préstamos o hipotecas), haciendo el modelo de banca comercial clásico insostenible. La nueva banca debe transformar sus canales pensando en las necesidades de un cliente que no quiere depender de horarios de apertura ni hacer colas pero que necesita un asesoramiento financiero cercano y de confianza.

Los bancos españoles llevan más de dos años en una dramática y necesaria restructuración interna del sector, mientras tanto, el mercado ha evolucionado y les obliga ahora a reconfigurar sus estrategias con urgencia para así recuperar su histórica rentabilidad.

David Martínez de Lecea es manager de Bain & Company.

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