Revisión de las perspectivas económicas

Bruselas concede una tregua fiscal a Rajoy hasta el fin de la legislatura

Como mínimo retrasará hasta 2015 el calendario para rebajar el déficit al 3% del PIB

Para el Gobierno, los nuevos plazos supondrán un alivio en la presión de Bruselas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención en la segunda sesión del debate sobre el estado de la nación.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención en la segunda sesión del debate sobre el estado de la nación. EFE

La Comisión Europea ha ofrecido hoy a España una tregua fiscal que como mínimo retrasará hasta 2015 el calendario para rebajar el déficit al 3% del PIB. Bruselas concretará los nuevos plazos, que podrían prolongarse hasta 2016, tan pronto como tenga los datos definitivos de déficit y crecimiento del año pasado.

Tras meses de enfrentarse con la realidad e incluso con el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea se ha rendido hoy a la evidencia de que España sufre una recesión incompatible con un calendario de ajustes que exige situar el déficit por debajo del 3% el año que viene.

Y con sus nuevas previsiones de crecimiento en la mano, publicadas hoy, el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, ha aceptado por fin que España cumple las dos condiciones previstas en el Pacto de Estabilidad (haber tomado medidas de ajuste estructural y sufrir una recesión más grave de lo previsto) para beneficiarse de una relajación de los plazos para sanear sus finanzas públicas.

“En el caso de España, parece que el esfuerzo fiscal estructural [requerido] se ha llevado a cabo y que el país ha sufrido una inesperada caída del crecimiento”, ha señalado Rehn en la rueda de prensa para presentar las previsiones de invierno de la CE. El comisario, no obstante, ha pedido tiempo para validar los datos de 2012 y verificar que se cumplen las dos condiciones. Esa confirmación, según Rehn, tendrá lugar en las próximas semanas o meses y entonces decidirá la concesión de la prórroga y su duración.

Para el Gobierno de Mariano Rajoy, los nuevos plazos supondrán un alivio en la presión de Bruselas hasta el fin de la legislatura (si se agota, las elecciones deberían convocarse en 2015) e incluso más allá si, finalmente, Rehn se decanta por conceder una prórroga de dos años.

Bruselas ha dejado claro que la tregua no supondrá el final de los ajustes. “Es esencial que España mantenga su plan de reformas para propiciar la recuperación y sentar las bases de un crecimiento sostenible”, señaló Rehn. Pero al menos, Bruselas se olvidará temporalmente de los objetivos nominales de déficit que, de aplicarse a rajatabla, amenazaban con abortar la recuperación en varios países, incluida España. Rehn ha confirmado hoy mismo que Francia también disfrutará una prórroga de un año (hasta 2014) para situar el déficit por debajo del 3%.

El calendario vigente marcaba para España un déficit del 4,5% este año y del 2,8% en 2014. Pero las previsiones publicadas hoy ya apuntan a unas cifras muy superiores (6,7% y 7,2%, respectivamente). Bruselas ya ha descartado exigir nuevos ajustes este año, por lo que resulta imposible cargar todo el recorte en el próximo ejercicio. En un ejercicio de realismo, la CE diluirá el esfuerzo durante otro año más o incluso dos. Todo ello en aras, como ha dicho Rehn, de una aplicación “racional del Pacto de Estabilidad”, que siempre será bienvenida aunque llegue tarde.

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