José Napoleón Duarte, Ministro de Turismo de la República de El Salvador

"El Salvador es un país por descubrir, por eso te atrapa"

José Napoléon Duarte, Ministro de la República El Salvador.
José Napoléon Duarte, Ministro de la República El Salvador.

Con apenas tres años en el cargo, se ha propuesto poner en el mapa turístico a El Salvador como destino. Un ambicioso plan de desarrollo y un país por descubrir son sus armas de seducción Inma Moscardó Madrid

Lleva la política en la sangre y el peso del apellido como herencia, no en vano es hijo del expresidente salvadoreño homónimo, el ya fallecido José Napoleón Duarte, primer civil en acceder a la jefatura del Estado en 1984. Su legado, lejos de ser un lastre, lo pasea con orgullo y con la obligación de "hacerlo bien" en el negociado que le toca manejar, Turismo.

Pregunta. En un entorno de dura competencia con países con más tradición y experiencia en el sector, como Guatemala, Costa Rica e incluso México ahí cerquita, la empresa no parece fácil, ¿hay sitio para El Salvador?

Respuesta. Efectivamente, la competencia es dura, no solo con nuestros vecinos centroamericanos, sino con toda Latinoamérica, que tiene una participación muy importante en el mercado turístico mundial, tanto en número de visitantes como en ingresos por divisas generadas por los turistas, pero igual ahí le vamos a hacer la lucha. Queremos que El Salvador deje de ser un desconocido para los viajeros y se convierta en un referente a visitar. Reclamos naturales no nos faltan. Tenemos una naturaleza exuberante, bella, con algunos de los volcanes más famosos del mundo, playas maravillosas y de todo tipo, incluso para albergar campeonatos de surf, magníficas ciudades coloniales y un pasado arqueológico muy rico que se remonta a civilizaciones precolombinas, como el yacimiento de Tazumal. Tenemos buen clima todo el año y somos un país de gente amable y acogedora. Nuestro trabajo es promocionar esos tesoros nacionales y para ello hemos trazado un ambicioso plan de desarrollo. Hemos mejorado las infraestructuras tanto de conectividad en el país como en cuanto a plazas y servicios hoteleros.

Hemos firmado acuerdos con Iberia, para mejorar el acceso a El Salvador por aire; estamos en conversaciones con el grupo Barceló para incorporar la experiencia española y las grandes cadenas hoteleras a nuestro país, y también hemos llegado a un acuerdo con touroperadores del tamaño de El Corte Inglés para incluir a El Salvador en sus propuestas de destino.

P. ¿Cuál es el elemento diferenciador? A priori, no parece que jueguen con muchas ventajas.

R Algunas sí debemos de tener porque la llegada de viajeros no deja de crecer. Creo que una de nuestras ventajas es precisamente que somos un país por descubrir, que todavía está al margen de los circuitos convencionales, con muchos y muy variados recursos que lo hacen atractivo y a medida de cualquier viajero y eso nos convierte en un destino emergente. Ahora mismo estamos promoviendo 12 rutas diferentes que incluyen desde el turismo de sol y playa hasta ecorrutas. Viajes de aventura en contacto con la naturaleza más salvaje, como los volcanes, algunos con una gran historia de actividad y que hoy se han convertido en bellísimos enclaves que visitar. Hemos diseñado recorridos sobre la historia reciente de El Salvador o el pasado más lejano, como son las culturas mayas, nahuas o aztecas. Hay una ruta que engloba, y en la que colaboramos, los países del istmo y México con yacimientos mayas. Queremos promover nuestras artesanías y gastronomía y hasta nuestros bellos cementerios, por que hay un mercado de necroturismo.

P. ¿De qué cifras estamos hablando?

R. En concreto, el año pasado recibimos 1,7 millones de viajeros, lo que supone un incremento del 6,3% respecto a 2011 y, de ellos, 60.000 fueron españoles. Una progresión que en los últimos tres años, entre 2009 y 2012, ha sido aún mayor, con un 16,3%. En cuanto a ingresos, se ha traducido en 730,2 millones de dólares solo el año pasado, lo que significa un aumento del 18,7% en relación al ejercicio anterior. Nuestra contribución al producto interior bruto también ha mejorado un 3,1% frente al 2,7%.

P. ¿Cree que el pasado reciente de El Salvador, marcado por la guerra, la violencia y la proliferación de maras [pandillas violentas] puede frenar el desarrollo del turismo? ¿Es seguro viajar por El Salvador?

R. Absolutamente. Moverse por El Salvador no entraña ningún riesgo para los viajeros, si se actúa con prudencia y sentido común, como en cualquier parte del mundo. Nuestro pasado no lo podemos cambiar, pero este Gobierno está invirtiendo mucho esfuerzo para garantizar la seguridad y el bienestar del viajero.

La tierra de las joyas abre sus tesoros

En 1522, las naves españolas partieron de la actual Panamá rumbo a la conquista de Cuscatlán, la tierra de las joyas en la lengua náhuatl. Casi 500 años después, El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, con apenas 21.000 km cuadrados de superficie, y uno de los más densamente poblados, con 6,2 millones de habitantes.

El Salvador es quizás un desconocido para el turismo que saltó a las portadas de todo el mundo por su situación convulsa y bélica. Hoy, con un pasado superado, pretende ponerse en el mapa de los destinos turísticos emergentes y joyas no le faltan: impresionantes paisajes y playas, un clima excelente, historia, tradiciones ancestrales y gente acogedora.

Trayectos para elegir

Un paseo por la historia: el 'city tour' Monseñor Romero

El city tour Monseñor Romero es una ruta que recorre los lugares más emblemáticos donde transcurrió la vida y la labor de este arzobispo universal, asesinado en 1980 mientras oficiaba misa. Su trabajo y su compromiso en favor de los pobres, los derechos humanos y la justicia le valió la nominación al Nobel de la Paz.

De volcán en volcán hasta

el cráter del Boquerón

El Salvador está salpicado de volcanes, seis de ellos famosos por sus erupciones, como el faro del Pacífico, el volcán de Izalco, cuya actividad se veía desde alta mar. Uno de los más hermosos es El Salvador o Quezaltepec, en cuyo cráter, de 1,5 km de diámetro y 560 m de profundidad, emerge el Parque Natural del Boquerón.

Navegar por un río

de orquídeas moradas

La ruta de las Flores es un corredor enclavado entre cafetales, como la ciudad de Juayúa, al suroeste, y cuyo nombre significa río de orquídeas moradas. Famosa por sus plantas ornamentales y sus impresionantes chorros de la Calera, tres espectaculares cascadas con caídas de agua de unos 20 metros de altura.