Si quiere una vejez sin agobios, ahorre ya mismo

Después de la vivienda, los planes de pensiones son los instrumentos preferidos para asegurarse la jubilación

Sí, ya sabemos que no le gusta hacer cálculos para su futuro, que deja para mañana esta tarea. Despierte, salvo que crea en la providencia y el maná del cielo, y si todavía le quedan 15, 20 o 30 años para jubilarse, olvídese de que papá Estado le cuidará como lo ha hecho con sus padres o abuelos y comience a ahorrar.

Cuando se inventó la Seguridad Social hace un siglo, las personas se jubilaban con 65 años y entonces solo 2 de cada 100 sobrevivían más de dos años. El aumento de la esperanza de vida ha producido que hoy haya pensionistas que la perciban durante 20 años o incluso más. Situación que no hay Fondo de Reserva de la Seguridad Social que aguante, lo que ha motivado la elevación paulatina de la fecha de jubilación a los 67 en 2027, el aumento del tiempo para establecer la cotización de 15 a 25 años y la búsqueda de iniciativas que estimulen el ahorro privado.

España es, junto con Grecia, Turquía y Luxemburgo, uno de los países de la OCDE en los que la pensión más se acerca al sueldo final percibido, conocido técnicamente como tasa de sustitución, en el 87%, cuando la media en la zona se sitúa en el 48%, comentaba recientemente Juan Yermo, experto en la materia de la OCDE. No es una ficción pensar que nuestra tasa bajará porque de mantenerse en 2050 supondría un 14% de nuestro PIB. Incluso si es de los que tiene una fe ciega en el Estado, pregúntese si podría vivir con la pensión media actual de 928 euros al mes.

Los expertos dicen que el actual sistema es insostenible

En 2011, la pensión media suponía el 36% del salario y en 2049 será el 28%

En 2011, la pensión media en proporción al salario era del 36%, y con la reforma pasaría al 28% en 2049. Si a ella se le aplica el IPC, sería 1,6 veces mayor que la actual. Una reforma que lograse mantener el sistema de equilibrio produciría una pensión real similar a la actual, pero esta representaría solo el 18% del salario medio real y entre los pensionistas cundiría la sensación de pobreza, recalca José Antonio Herce, experto en pensiones de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

El Foro de Expertos del Instituto Aviva de Ahorro y Pensiones considera que para mantener el nivel de vida tras la jubilación se debería ahorrar 170.000 millones de euros más cada año. Ignacio Izquierdo, consejero delegado de Aviva, es un firme partidario de ofrecer información anual al contribuyente sobre lo que cobraría a su retiro.

Con seis millones de parados, la situación económica está para pocas alegrías. El 70% de los encuestados por Caser asegura que este año no ahorrará por los bajos salarios, el desempleo o por tener que hacer frente al pago de la hipoteca. Un 32% de los sondeados afirma que no puede aportar nada este año, aunque otros años haya contado con ahorros. Para incentivarlo, las entidades bonifican la movilización de planes y las nuevas aportaciones en función de las cuantías (del 2% al 4%), aunque obligan a permanecer en la entidad, por lo general, un mínimo de cinco años.

En España más del 80% del ahorro familiar está en inmuebles. Las aportaciones a sistemas de previsión han crecido ligeramente, pero estas solo representan un 5% (83.918 millones de euros en fondos de pensiones y 8.927 millones en PPA) a finales de junio pasado, tal y como desveló recientemente Flavia Rodríguez-Ponga, directora general de Seguros.

Tradicionalmente, en diciembre se realizan el 50% de todas las aportaciones a fondos de pensiones. Algunas entidades como Santander pueden llegar a recibir el 70%. Los instrumentos estrella por su fiscalidad son los planes de pensiones, las Entidades de Previsión Social Vascas (EPSV) y los Planes de Previsión Asegurados (PPA). Todos ellos son una excelente ayuda para podar la factura fiscal, ya que reducen la base general del IRPF. No tributan por sus ganancias hasta el momento de percibir la prestación (jubilación, fallecimiento, invalidez y paro de larga duración y, en breve, por desahucio). El tope máximo de aportación son 10.000 euros, 12.500 si se tiene más de 50 años.

La rentabilidad de los planes y EPSV es variable según el tipo de activo en el que inviertan y la compañía que los gestione. El rendimiento medio durante los últimos 12 meses ha sido del 4%, según los datos de Inverco. Los de Bolsa han rentado el 13% y los mixtos, el 8%. A 20 años la ganancia anual es muy similar, 4,11%, y a 22 años, del 4,76%. Como hay registrados más de 1.300, los expertos aconsejan que se analice dónde se coloca el patrimonio, se verifique que su rentabilidad supere la inflación y esté en línea con la media de la categoría. Si no pasan estos filtros, no lo dude y traspáselo. Puede movilizar los derechos cuantas veces quiera sin coste fiscal. Bucee en la gama de su entidad, puede que se lleve sorpresas y encuentre productos mejores que los que le ofrecen en campaña, dice Antonio Borrajeros, portavoz de la Asociación Europea de Asesores Financieros.

Cuanto mayor sea la aversión al riesgo del ahorrador y menor su distancia en años de la jubilación, menor tendrá que ser la exposición a la renta variable a favor de la renta fija. Según el Observatorio de Pensiones de Caser, los españoles somos mayoritariamente conservadores. El 61% tiene un fuerte rechazo a las pérdidas, aunque sean temporales; el 39% es moderado, lo que supone que es capaz de asumir pérdidas controladas, y solo el 3,8% está dispuesto a ver su cartera en números rojos con la visión puesta en conseguir al final rendimientos altos.

Para quienes no gustan de los sobresaltos o están muy cerca del retiro, hay un vehículo idóneo, el PPA, que garantiza al vencimiento el 100% de lo aportado más un interés anual garantizado por ley, en la actualidad entre el 3% y el 4,5% sobre el capital. Las compañías de seguros son líderes en este segmento. Sobresalen, entre otras, VidaCaixa, Mutua, Mapfre, Generali, Catalana Occidente, Aviva, Caser, Allianz o Axa. Los bancos y cajas también han creado PPA a través de sus compañías de seguros o de acuerdos con ellas.

Tanto los planes como los PPA se pueden complementar con los planes individuales de ahorro sistemático PIAS, un seguro cuyas primas se destinan durante 10 años a constituir una renta vitalicia asegurada. La aportación máxima anual es de 8.000 euros y la total, de 240.000. Es un producto algo más líquido y con ventajas fiscales en función del momento en que se rescate.

No puede suscribir un producto y olvidarlo. "El ahorro para la jubilación no es algo estático, por lo que es imprescindible elegir un buen asesor que le aconseje qué estrategia es la más adecuada para cada etapa", puntualiza Carlos Tusquets, presidente de EFPA, asociación que agrupa a 10.000 asesores y planificadores financieros.

Si cada vez entramos más tarde al trabajo, pretendemos salir antes y vivimos más, el balance del sistema público tal y como lo conocemos se hace insostenible. "Este problema no se soluciona ni con más niños ni con más inmigrantes ni con más crecimiento del PIB. El que los sistemas sean públicos o privados, de capitalización o reparto es secundario. Solo se resuelve con un mayor esfuerzo individual durante la vida laboral, un ciclo activo más largo y una rebaja de las expectativas en el momento de la jubilación", concluye.