Regina Revilla. Presidenta de Asebio

"En España el capital no quiere asumir riesgos"

Señala que el sector empieza a ser atractivo para las multinacionales extranjeras, reconoce que falta financiación tanto pública como privada y anima al Gobierno a apostar por sectores competitivos.

Lleva poco más de un año al frente de una patronal joven, Asebio, de la que también fuera presidenta la exministra Cristina Garmendia. Pero Regina Revilla es una veterana de la biotecnología y del sector salud. Ocupó diferentes cargos públicos, como el de directora general de Farmacia, en los años ochenta y noventa. Actualmente es responsable de relaciones externas de la multinacional farmacéutica MSD y es la anfitriona de BioSpain 2012 en Bilbao.

¿En qué ha cambiado el encuentro respecto al de 2010?

Se ha ampliado un 35% el espacio de exposición, igual que ha crecido el número de encuentros, el de empresas y sobre todo de compañías internacionales.

¿Por qué cree que aumenta el interés en BioSpain a pesar de la crisis?

Porque somos un sector en crecimiento, que está dando soluciones a demandas no cubiertas. Hay muchos negocios nuevos antes impensables: la bioeconomía, en las áreas agroalimentaria e industrial, el diagnóstico molecular, las terapias celulares y genéticas, las enfermedades raras, la criminología...

A nivel internacional, ¿qué interesa del sector en España?

El sector en España es muy creativo, pero tenemos que hacer una modificación del modelo de innovación. Nuestro problema es que nos quedamos un paso antes de lo interesante para los inversores. Lo que buscan las multinacionales son empresas con productos que ya tengan hecha su prueba de concepto, con un desarrollo suficiente de validación. En España, los mecanismos de financiación se paran antes de ver si eres competitivo. Es el valle de la muerte, un paso que no financia nadie. Después de eso, hay capital riesgo, licencias y financiación internacional para llegar al mercado.

¿Es suficiente ese capital riesgo?

No es suficiente, pero es relevante que bajen las inversiones en el resto de los sectores y que en biotecnología crezcan a dos dígitos. Aunque es cierto que nuestro sector es pequeño.

¿Cuáles son las barreras para que llegue más dinero?

En España y en Europa no está desarrollado el capital riesgo, el capital no quiere riesgos. En EE UU es facilísimo encontrar dinero y que la gente apueste por ti. Se crean y se destruyen empresas y no te castigan por un fracaso. En España se va a lo seguro, y eso no es capital riesgo.

¿Encuentran financiación las empresas?

Deberían buscarla competitivamente. En este momento hay mucho dinero en el programa marco comunitario y en el Horizon 2020 de la UE. El dinero está, pero tienes que ir a competir y a colaborar con otros a nivel europeo. Eso no es fácil.

¿Qué han supuesto los recortes en I+D?

Ha habido un nivel de recortes elevado. Las empresas están sufriendo.

El CDTI ha recortado un 70% sus recursos y era el motor del sector.

La estrategia nacional de innovación futura tiene que decidir en qué se innova, lo que verdaderamente puede llegar al mercado. Quizá haga falta una reflexión en profundidad de qué se financia. Quizá se ha sido poco selectivo. En esta nueva situación hay que priorizar. Por supuesto, somos un país que no deberíamos recortar en innovación y evitar estar en una escalera de sube y baja, pero el Gobierno debe ser verdaderamente selectivo y apostar por lo que convierta al país en competitivo a nivel internacional.

Un recorte de 600 millones para el Estado no es nada y para la ciencia lo es todo...

No es solo un problema de política concreta, consiste en si se apuesta por la sociedad del conocimiento. Está a la vista que aquellos países con más I+D han sufrido menos la crisis. En ciencia, en España tenemos impactos muy buenos, pero en tecnología estamos lejos de la posición que nos corresponde porque no llegamos al mercado.

¿Qué le falta a la biotec española para dar el salto?

De todo. Dinero y productos que sean más competitivos. Falta madurez.

El informe Asebio sobre el sector todavía era bastante positivo, pero era anterior a la nueva recesión. ¿Cree que se ha seguido comportando positivamente en el último año?

Los datos internos que tenemos son buenos. En un año hemos tenido más de 50 socios nuevos y solo hemos sufrido tres o cuatro bajas. Y en BioSpain se ve que acuden más empresas. Nuestras cifras implican que sigue creándose empleo y las empresas multinacionales siguen comprando empresas.

¿Y también interesadas en compañías españolas?

Sí. Empieza a haber interés. Hasta ahora éramos un sector muy joven. Ya es el momento en el que hay un nivel de madurez que permite hablar de tú a tú. Pero todavía somos pequeñitos comparados con Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Canadá o Israel. Aunque hay casos espectaculares, como Grifols, una multinacional que triunfa en el Ibex 35.

"Cristóbal Montoro evita hablar de ayudas"

Quien conoce a Revilla sabe que es una mujer de maneras suaves y muy dialogante. Es una gran negociadora entre bambalinas. De su programa electoral para Asebio solo le queda un asunto pendiente, el adelanto de las deducciones que corresponden a las empresas por la inversión en I+D. "El ministro Cristóbal Montoro no quiere hablar. Parece que no es el momento. Es una pena, porque el dinero sería muy poco y la ayuda sería enorme. Estamos hablando de 60 millones de euros y cada vez más países lo están incorporando. Necesitamos que las reglas en España no sean peores que las de los demás", explica. Ve que la tarea es "difícil, pero no imposible".