Existen varios senderos para conocer la amplia cultura vinícola de España

Guía de las mejores rutas para descubrir el mundo del vino

Desde el albariño de las Rías Baixas hasta el cava del Penedés, proponemos cinco itinerarios para disfrutar del enoturismo, uno de los mayores atractivos turísticos

Bodegas tradicionales o innovadoras, restaurantes con un esmerado servicio del vino, museos y comercios especializados, tratamientos de vinoterapia, miradores y senderos. Existe una amplia cultura vinícola que constituye uno de los mayores atractivos turísticos de España. Por ello, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente propone a través de su página web www.alimentacion.es diversos itinerarios para descubrir el mundo del vino. Esta es una selección de cinco de ellos.

RIAS BAIXAS

Ir a las Rías Baixas es adentrarse en territorio del albariño, un vino joven, fresco y único. La ruta do viño Rías Baixas se sitúa en la provincia de Pontevedra, donde se puede disfrutar de parques naturales como el de las Illas Atlánticas y pequeños pueblos llenos de magia, como Combarro. Este territorio se presta además a múltiples rutas de senderismo, salidas a la ría en catamarán y días de golf. Para descansar, una de las mejores opciones es el Augusta Spa Resort, en Sanxenxo, un hotel con vistas a la ría y actividades de vinoterapia.

MARCO DE JEREZ

El vino de Jerez, de la zona de Cádiz, es producto de sus suelos calizos y la crianza de los mostos en las bodegas. Son también famosos sus brandies y el vinagre de Jerez. Para comer, la zona ofrece mariscos, pescados de la bahía, carnes de caza y ensaladas y guisos tradicionales. Todo ello regado con unas gotas de fino, amontillado, oloroso o Pedro Ximénez. Aparte de una visita a sus bodegas, la ruta ofrece enclaves naturales dignos de admirar, como la laguna de los Tollos. Para dormir, una buena opción es el Hotel Villa Jerez, antigua casa señorial jerezana reformada como hotel boutique de cinco estrellas y situada a poca distancia de las bodegas y del circuito de Jerez.

VINO DE TENERIFE

En la vertiente norte de la isla de Tenerife se sitúa el territorio de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo. Ahí los vinos tintos constituyen la mayor producción, concretamente los de las variedades de uva listán negro y negramoll. Este vino afrutado criado en tierra volcánica junto al mar se combina con la gastronomía local, entre cuyas especialidades se encuentra el conejo en salmorejo canario. En esta ruta es recomendable visitar Las Cañadas del Teide, parque nacional con paisajes peculiares fruto de la actividad volcánica que dio origen a la isla. Para alojarse, una opción es el Abama Golf & Spa Resort, un complejo elegante y exclusivo inspirado en una ciudadela árabe.

VINO Y CAVA DEL PENEDæpermil;S

Entre la sierra prelitoral catalana y las llanuras de la costa mediterránea madura la viña del Penedés. Sus vinos y sobre todo su cava nacen en esta zona, con Sant Sadurní d'Anoia a la cabeza. La ruta discurre entre masías y antiguos castillos, entre Barcelona y Tarragona y en zonas de costa y de interior. En la gastronomía del lugar son típicas las aves de corral criadas con alimentación natural. De hecho, aún se mantienen ferias como la del gallo de Vilafranca. Para dormir es recomendable el Hotel Casa Torner i Güell, un hotel de lujo en el centro de Vilafranca con bodega propia.

LA GARNACHA-BORJA

El Imperio de la Garnacha, con casi ocho siglos de edad, tiene producciones bajas pero inmensamente apreciadas enológicamente por la complejidad aromática de sus vinos. La ruta se sitúa al noroeste de Zaragoza, donde está la montaña del Moncayo, muy apreciada por sus paisajes, setas y hongos. Para comer es típico de la zona el cordero lechal, el cochinillo y el cabrito. En cuanto al alojamiento, una opción es el Hotel La Merced de la Concordia, un antiguo palacio que data de 1501 situado en el casco histórico de Tarazona.