Por los desacuerdos con el BCE

La prensa alemana cree que Jens Weidmann podría dimitir del Bundesbank

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, podría seguir los pasos de Axel Weber y Jürgen Stark y dimitir de su puesto en el BCE, por las discrepancias cada día más evidentes con el Banco Central Europeo, publica hoy el diario alemán Handelsblatt, que cita a un parlamentario de la CDU.

Jens Weidmann, presidente del Bundesbank
Jens Weidmann, presidente del Bundesbank

Según el rotativo económico alemán Handelsblatt, el enfrentamiento entre Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, y Mario Draghi, presidente del BCE, está poniendo en riesgo la propia posición de Weidmann. El diario cita al miembro de la comisión presupuetaria de la CDU Emil Willsch, que ve riesgo de dimisión de que Weidmann siga los pasos de Axel Weber o Jürgen Stark, que se marcharon del BCE por desacuerdos con el programa de compra de deuda.

Desde que en agosto Draghi anunciase la posibilidad de que el BCE compre deuda de los países más castigados por los mercados, el Bundesbank no ha ocultado su oposición a este tipo de operaciones, a través de entrevistas, informes o artículos en prensa. Este mismo fin de semana el propio Weidmann advirtió a de que esta medida podría "ser adictiva como una droga". Pero sus advertencias han chocado con Draghi, que ayer mismo advertía de los riesgos para Alemania de la inestabilidad del euro, en un artículo publicado en Die Zeit.

Weidmann fue el único consejero del BCE que votó en contra de la posibilidad de comprar deuda en la reunión de principios de agosto. Los banqueros centrales aliados tradicionales del Bundesbank, como los de Finlandia u Holanda, votaron con el presidente. Incluso el otro alemán del consejo del banco, Jörg Asmussen, no votó en aquella reunión, y después ha hablado públicamente a favor de las intenciones de Draghi.

El aislamiento de Weidmann ha cargado las tintas en Alemania contra el BCE, y el propio Wilsch ha abogado por evitar a toda costa las compras de deuda, al considerarlas una financiación de los Estados que socava la independencia del BCE.