Augura un año muy difícil para el sector

Almirall carga contra el recorte farmacéutico y prevé la desaparición de empresas

El presidente de Almirall, Jorge Gallardo, ha criticado hoy duramente las políticas de recorte farmacéutico que los Gobiernos del PSOE y PP han aplicado en los últimos años y ha augurado la futura desaparición de compañías del sector.

Gallardo ha asegurado en la junta de accionistas de la compañía que "ha luchado con cantidad de ministros" para evitar las medidas adoptadas "contra el sector farmacéutico", lucha que no ha dado sus frutos debido a "la mentalidad cortoplacista" de los políticos para cumplir los presupuestos.

El ejecutivo ha afirmado que los últimos tres decretos aprobados por el Gobierno han representado un impacto negativo de 5.000 millones de euros sobre el mercado farmacéutico, además de las medidas de contención "tomadas indiscriminadamente" por diferentes comunidades autónomas, como la prescripción por principio activo o el favorecimiento de los genéricos en detrimento de las marcas.

Gallardo ha explicado a un centenar de accionistas que el mercado farmacéutico ha sufrido una bajada del 10% en 2011 y ha augurado un año "muy difícil" para el sector.

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Ha subrayado que si Almirall no hubiera apostado por el mercado exterior, actualmente la empresa "se encontraría en una situación catastrófica", y ha augurado que en un período de entre 3 y 5 años un 80% de las ventas del grupo podrían proceder de los mercados internacionales -actualmente representan un 50% del total.

Gallardo ha afirmado ante los accionistas que la empresa espera avances significativos en dos de sus principales proyectos: aclidinio, un compuesto que ayuda a respirar mejor a los pacientes que sufren enfermedades pulmonares crónicas, y linaclotida, para el síndrome del intestino irritable con estreñimiento.

En cuanto el aclidinio, la empresa ya ha presentado su registro para comercializarlo en Europa y Estados Unidos, y confía que llegará a los consumidores a finales de este año, mientras que en el caso de la linaclotida Almirall espera una respuesta de la EMA (la Agencia de Medicinas europea) durante este año.

Además, Gallardo ha descartado que Almirall entre en el mercado de los medicamentos genéricos, al considerar que la compañía "juega a otro juego".

Almirall obtuvo en 2011 unos beneficios de 84,16 millones de euros, frente a los 118,6 que registró el ejercicio anterior, lo que supone un 29% menos.

La cifra de negocios de la farmacéutica sumó en 2011 un total de 768,4 millones de euros, frente a los 882,4 del ejercicio 2010, lo que implica un descenso del 12,9% en la facturación, mientras que el resultado de explotación fue de 77,3 millones de euros, un 39% inferior al del ejercicio precedente.

El presidente de la compañía ha propuesto hoy un dividendo de 0,18 euros por acción, que los accionistas podrán cobrar en efectivo o bien en acciones liberadas de la compañía.

Esta propuesta de dividendo flexible obedece a las ventajas fiscales que suponen para el accionista reforzar el balance en un momento en que la compañía prevé fuertes inversiones comerciales y dar la oportunidad de revalorizar el precio de las acciones durante los próximos años si los dos proyectos principales tienen buenos resultados.

Por lo que se refiere a la evolución del precio de la acción, que ha caído un 57% desde su salida a Bolsa en 2007, Gallardo ha atribuido el descenso al entorno macroeconómico adverso y a las medidas de recorte farmacéutico, aunque se ha mostrado confiado en que el mercado "va a reaccionar" si se consiguen los permisos para comercializar los nuevos productos.