Encuesta de acceso a la financiación elaborada por el BCE

El 60% de pymes prevén un crecimiento negativo de sus ventas en los próximos años

Seis de cada diez pymes españolas esperan caídas en su cifra de ventas o un estancamiento de las mismas en los próximos dos o tres años, según la última Encuesta sobre las condiciones de acceso a la financiación de las pymes en el área del euro (ECAF) elaborada por el Banco Central Europeo (BCE) en colaboración con la Comisión Europea.

La encuesta, recogida en el boletín económico del Banco de España del mes de abril, evidencia que esta previsión de las pymes españolas es más desvaforable que la esperada tanto por las empresas españolas de mayor dimensión como por las pymes del conjunto de la Unión Económica y Monetaria (UEM).

De hecho, las sociedades españolas de mayor dimensión y las pymes de la eurozona auguran una expansión de su cifra de negocios, aunque moderada, para los próximos dos o tres años.

Según el análisis realizado por el Banco de España, los datos de esta encuesta constatan, en general, que la situación económica de las pymes españolas se ha visto comparativamente más afectada por la crisis que la de las empresas españolas de mayor tamaño. Además, el empeoramiento de la actividad y de los beneficios de las grandes compañías españolas también ha sido más acusado que el de sus homólogas de la UEM.

La ECAF, que tiene una periodicidad semestral y en la que se recogen datos de más de 8.000 sociedades domiciliadas en la UEM, un millar de ellas españolas, muestra un deterioro "continuo y generalizado" de la actividad productiva de las pymes españolas durante los últimos años. Así, la proporción de estas empresas que experimentaron caídas en sus ventas entre enero de 2009 y septiembre de 2011 superaron ampliamente a las que declararon aumentos en esta partida.

No obstante, el Banco de España precisa que en las tres últimas oleadas de esta encuesta, que cubren el intervalo temporal que va desde marzo de 2010 a septiembre de 2011, el porcentaje neto de las que señalan descensos en sus cifras de negocio (es decir, la diferencia entre las que reportan caídas y las que indican ascensos), aún manteniéndose en un nivel muy elevado, se ha estabilizado en el entorno del 40%, cifra 20 puntos inferior a la del primer semestre de 2009.

También es muy elevado el porcentaje neto de pymes españolas que declarón un descenso de sus resultados en este periodo, aunque se ha ido reduciendo progresivamente, desde el 64% del primer semestre de 2009 hasta el 55% de la última oleada, correspondiente al semestre abril-septiembre de 2011.

Esta evolución de la actividad y de los beneficios de las pymes española ha sido más desfavorable que la de las sociedades españolas de mayor dimensión. Las pymes de la UEM, por su parte, también se vieron más afectadas por la crisis que las grandes empresas, si bien en el caso de las pymes españolas se aprecia una evolución más negativa de su cifra de negocios y de sus beneficios que la de sus homólogas de la eurozona, "en línea con la mayor profundidad de la crisis" en España, apunta el instituto emisor.

El acceso a la financiación sigue siendo el mayor obstáculo

Para las pymes españolas, uno de sus principales problemas es el acceso a la financiación. La relevancia de este factor alcanzó los niveles más elevados durante el segundo semestre de 2009, cuando más de un tercio de las compañías de la muestra lo consideraban su problema más importante, ligeramente por encima del segundo factor citado, el de la falta de clientes.

La preocupación por estas dificultades disminuyó posteriormente, si bien en las últimas dos oleadas de la ECAF, una de cada cuatro empresas ha situado el acceso a fondos externos como su mayor obstáculo. En las pymes españolas esta preocupación es mayor que en sus homólogas de la UEM.

El grado de accesibilidad a la financiación bancaria ha tendido a empeorarde forma ininterrumpida desde el año 2009, aunque en los últimos tiempos lo ha hecho a un menor ritmo. Los problemas de acceso de las pymes españolas a la financiación bancaria han sido más acusados que los de las grandes empresas nacionales y que los de las pymes de la UEM.

Asimismo, las pumes apuntan a un "endurecimiento continuado" de las condiciones para acceder a préstamos bancarios, especialmente en lo referidioo a los tipos de interés, resto de costes y garantías exigidas. También en este caso, el endurecimiento observado habría afectado a una proporción más elevada de compañías en comparación con la UEM.

De cara al futuro, las pymes españolas señalaban a finales de 2011 que sus posibilidades de acceso a nueva financiación continuarían empeorando durante los seis meses siguientes, tanto la procedente de recursos generados por las propias empresas, como la obtenida a través de fuentes externas.

La confianza en obtener créditos bancarios a corto plazo era más baja entre las pymes españolas que entra las de la eurozona y las grandes sociedades nacionales. Así, mientras que tres de cada cuatro empresas españolas de gran tamaño esperaban conseguir financiación por esta vía en el corto plazo, este porcentaje se reducía hasta el 63% en el caso de las pymes de la UEM y hasta el 51% en las pymes españolas.