Diez años del euro. Pensadores

Grandes críticos y paladines del euro

El proyecto europeo siempre ha tenido abogados y detractores. Estos son algunos de los más notables

La moneda que hasta hace pocos años era motivo de orgullo para los europeos, está ahora cuestionada. Pero como bien recordaba en una entrevista el laureado economista Robert Mundell, el euro no ha hecho nada malo. "El problema ha sido la falta de disciplina fiscal de países como Grecia, Portugal e Irlanda", declaraba a The Telegraph en agosto pasado.

Claro, los detractores de la moneda argumentarán que esto lo dice alguien que es considerado el padre del euro. Así que para complacer a ambos bandos, este es un breve repaso por las ideas de sus más preclaros exponentes.

Robert Mundell

Este economista canadiense se hizo célebre con la publicación, en 1961, de un breve artículo en el que identificaba las condiciones que debía cumplir un área monetaria para funcionar de manera "óptima". Así, Mundell sostenía que esta tendría que disponer de un presupuesto fiscal centralizado y garantizar la movilidad de mano de obra y capital para compensar la imposibilidad de una devaluación en caso de desequilibrios internos (inflación, paro, caída del PIB).

Robert Mundell
Robert Mundell, Premio Nobel de Economía en 1999, es considerado el padre del euro. Reuters

Ciertamente, la UE se inspiró en esta teoría, pero no cumplió con incrementar el federalismo fiscal, lo que ahora dificulta que los países más fuertes subsidien a los más débiles. Por lo que Mundell, Premio Nobel de Economía en 1999, cree firmemente que si se avanza hacia "un Gobierno compartido" y si el BCE, renunciando a su mandato de control inflacionario, relaja los tipos de interés para oxigenar a las recesadas economías de la periferia, la UE todavía puede salvarse.

"Hay un tremendo problema en cinco o seis países de la eurozona. Pero la solución no es el fin del euro, porque eso crearía más problemas que soluciones".

Roger Bootle

Al director general de la firma de análisis Capital Economics y uno de los economistas más reputados de Londres, siempre le pareció que las ventajas del euro serían poca cosa comparado con la pérdida de soberanía monetaria.

Roger Bootle
Roger Bootle, director general de Capital Economics. Bloomberg

Asesor de la Comisión de Hacienda de la Cámara de los Comunes, Bootle considera que obligar a países con baja competitividad y alto endeudamiento, como Italia, a compartir un tipo de cambio fijo con países ultracompetitivos y poco endeudados, como Alemania, es insostenible, por lo que lejos de considerarlo un desastre, cree que a largo plazo la ruptura del euro marcaría el inicio de un renacimiento europeo.

Piensa que los Gobiernos no deberían malgastar fondos públicos en evitar el incumplimiento, sino conservarlo para rescatar a sus bancos directamente cuando sea necesario. "Los líderes europeos no se deberían atar a la moneda única como El Cid a su caballo, sino preparar su desmantelamiento al menor coste posible".

George Soros

Hace poco se retiró de Wall Street para dedicarse a la filantropía. Pero no ha dejado de opinar en foros y artículos. El inversor que se hizo famoso por su ataque a la libra esterlina en 1992 es partidario de una salida ordenada de la eurozona por parte de Grecia, Portugal y tal vez Irlanda. Para evitar un colapso financiero, este proceso debería ir acompañado de una protección de los depósitos para evitar una huida de dinero.

George Soros
George Soros, uno de los inversores más famosos del mundo, defiende la necesidad de crear un Tesoro europeo. Bloomberg

Además, debería recapitalizarse el sistema bancario y someterlo a control europeo en lugar de nacional, así como proteger del contagio a los bonos soberanos de otros países deficitarios. Estas dos últimas medidas deberían tomarse incluso si no se produjese ninguna suspensión de pagos.

Aboga también por la creación de un Tesoro europeo -"el ingrediente que faltaba"- con potestad de recaudar impuestos y endeudarse. "Para ello sería necesario un nuevo tratado, la transformación de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF) en un tesoro en toda regla".

Thomas Sargent y Christopher Sims

Para los estadounidenses ganadores del Nobel de Economía de este año, los problemas del euro no los va a resolver la teoría económica sino la política. La solución pasa por una estrecha solidaridad de los países miembros que lleve a la UE hacia una unión fiscal cuya máxima expresión serían los eurobonos.

Thomas Sargent y Christopher Sims
Los premios Nobel de este año, Thomas Sargent (de pie) y Christopher Sims. Reuters

"Si se quiere que el euro sobreviva, Europa debe encontrar una manera de compartir su carga financiera", dice Sims, que se muestra contrario a la exclusión de los países problemáticos.

Sargent recuerda que EE UU nació en 1780 fruto de la fusión de 13 Estados arruinados que decidieron resolver sus respectivas crisis de deuda con la imposición de un nuevo Gobierno federal. A su manera de ver, las circunstancias actuales de Europa son muy parecidas y la solución, por tanto, no debería ser muy diferente.

Gerard Lyons

Ya a inicios de 2010, el economista jefe de Standard Chartered, uno de los primeros en advertir sobre las deficiencias de la zona euro, no veía otra solución para la crisis de deuda que la creación de un segundo euro más débil que dé a Italia, Grecia, España, Portugal e Irlanda margen para crecer.

En su opinión, este sistema dual sería un proceso más ordenado que la fragmentación del euro. "Tal vez el grado de default para la periferia fuese menos violento si se mantiene una divisa colectiva vinculada a un euro duro. Sería menos catastrófico que una serie de moratorias individuales".

Artículo ganador del premio Periodista Financiero del mes, que otorga la gestora Pioneer Investments.