Cierre de la Bolsa

El volcán sigue activo

Hoy se han detenido las erupciones, pero todo parece indicar que el volcán sigue totalmente activo.

Empezábamos la mañana con fuertes alzas, gracias a varios factores. Primero por las palabras de ayer de Stark del BCE afirmando que la crisis podría mejorar y estar controlada en un par de años. Estas palabras habían conseguido alejar a EE UU al cierre de máximos.

Había algunos buenos resultados en Europa, como los de Vodafone y los de Mark Spencer, que no eran buenos en realidad, pero sí mejor de lo esperado, que también ayudaba.

Y sobre todo seguía la expectativa de que tras la votación de hoy en Italia, Berlusconi dimitiera. Algo que el mercado desea fervientemente, porque esta además de una crisis financiera es cada vez más una crisis política. Una generación de políticos bastante mediocres en toda Europa, que por cuestiones de la vida, están teniendo que lidiar con la peor crisis de la historia moderna. Pero ninguno de ellos está a la altura de muchos otros políticos que fundaron el sueño europeo, ahora convertido en la peor de las pesadillas.

Pero Berlusconi, que siempre sale a flote, ha ganado la votación...Y todo ello por la abstención de la oposición. Pero desde luego ha perdido la mayoría. Al mercado no le ha gustado que Berlusconi gane nada, está echándole un pulso para que se vaya, y en cuestión de minutos se han volatilizado gran parte de las ganancias del día.

La situación a corto sigue siendo confusa, y a medio, el caos macro, impide visibilidad alguna.

La rentabilidad del bono italiano al 6,71% después de que Berlusconi haya salido de esta votación. Esa es una cifra muy preocupante. Mucho. Esto es ya además de todo, una crisis política. A esos niveles Italia no se puede financiar y se le cierran las puertas del mercado.

Los mercados le echan a Berlusconi el pulso final o dimite, o se cierra la financiación...

En estos tiempos que corren en que el mercado es un casino financiero, y la pregunta que se pone siempre sobre la mesa es ¿se ha tocado suelo en cada bajada o techo en cada subida? hay que ser muy cuidadoso en no formarse una opinión dejándonos llevar por nuestros sesgos psicológicos. Lo ideal es informarse a fondo. Leer personas a favor y en contra y quedarse con lo bueno de cada opción. Pero no es eso lo que nuestra mente humana suele hacer. Más bien caemos en lo que se llama : el sesgo psicológico de la confirmación.

Según Mikael Mangot, en su libro "50 petites experiences en psychologie" páginas de 17 y siguientes, comenta que este sesgo se da cuando las personas buscamos expresamente y de forma excluyente las informaciones que confirman nuestras opiniones evitando escrupulosamente cualquiera que sea diferente.

Por ejemplo, cuando compramos un coche tendemos a fijarnos mucho menos en los anuncios de modelos de coche que hagan la competencia al nuestro para no tener que cuestionarnos la decisión tomada.

En general es una tendencia humana a evitar los momentos de duda.

Una buena muestra de cómo a poco con esta forma de proceder nuestra mente humana llega a desvirtuar la realidad y nos lleva a tomar decisiones de inversión equivocadas, es la que cuenta Mangot en su libro a continuación.

Goetzmann y Peles en 1997 demostraron como dos grupos diferentes de inversores tendían siempre a sobrevalorar la rentabilidad absoluta de los fondos en los que invertían y también la rentabilidad relativa comparada con el mercado.

El primer grupo lo formaron con arquitectos, y el segundo con miembros de la AAII, es decir de la asociación americana de inversores individuales, que evidentemente de media están mucho mejor informados de temas financieros.

Pues bien:

1- Los arquitectos sobreponderaron en su mente un 6,22 % de media la rentabilidad que obtenían sus fondos. Ya ven que la cifra es muy elevada. Mientras tanto la rentabilidad relativa del fondo respecto al mercado estaba sobrevalorada en el 4,62%.

2- Los miembros de la AAII, Asociación Americana de inversores individuales, más expertos, sobrevaloraban las rentabilidades de sus fondos en el 3,4 % y la rentabilidad en el 5,11 %.