Afirma que las tensiones en los mercados debilitan el crecimiento

Draghi insiste en que las compras de bonos son "temporales"

El nuevo presidente del BCE, Mario Draghi, insiste en que las medidas extraordinarias, como el abastecimiento de liquidez ilimitada y la compra de deuda soberana y de bonos garantizados, son "temporales".

Draghi ha explicado durante su primera rueda de prensa al frente del Banco Central Europeo (BCE) que la sorprendente decisión unánime de recortar los tipos en 25 puntos básicos, hasta el 1,25%, responde a que las tensiones en los mercados desatadas por el delicado momento que atraviesa la zona euro pueden dañar las previsiones de crecimiento económico.

Draghi ha tomado las riendas de la institución, sustituyendo al francés Jean-Claude Trichet, en pleno deterioro de la economía y en medio de un vendaval en el seno del bloque del euro por los problemas de Grecia y su propuesta de someter a referéndum el rescate acordado por Bruselas, lo que podría suponer su salida del euro y provocar la caída del primer ministro griego, Yorgos Papandréu.

En una lenguaje algo más claro que su antecesor, aunque también contenido, el banquero italiano no ha cerrado la puerta a nuevas bajadas de tipos en los próximos meses, ya que continúan "los riesgos e incertidumbres", pero ha sugerido que no se llevarán a cabo inmediatamente debido a que ahora "los precios están equilibrados".

La autoridad monetaria prevé que la inflación se sitúe por encima de su objetivo del 2% a corto plazo, pero espera que se reduzca a lo largo de 2012. Para el mes de octubre, el IPC estimado para es del 3%. No obstante, Draghi señala que "las expectativas de inflación a largo plazo están firmemente ancladas" y que "no había ninguna amenaza para la estabilidad de precios si se bajaban los tipos en 25 puntos básicos".

En cuanto a las medidas no convencionales puestas en marcha para apuntalar al sistema financiero, como la barra libre de liquidez para los bancos y la compra de bonos soberanos para atajar la crisis de deuda, Draghi ha dicho que el BCE seguirá aportando liquidez, aunque ha insistido en que las medidas son "temporales".

Sobre Grecia, no ha querido decir si el país heleno saldría o no del euro en caso de prosperar un no en el referéndum. Sí ha habido un mensaje para todos los gobiernos, en especial para Italia, para que los políticos se pongan las pilas es implementen los acuerdos y planes de ajuste fiscal.