Educación

Las actividades extraescolares se sofistican e intensifican

El inglés y el fútbol dan paso a alternativas renovadas para completar la formación de los alumnos

Tres meses de vacaciones y de nuevo, vuelta a la rutina. Eso es lo que le espera a más de siete millones de estudiantes que el próximo lunes volverán a las aulas. Mientras los niños cambian los juguetes de playa por cuadernos y lápices, los padres no paran de hacer cálculos para hacer frente a los gastos. A los libros, indumentaria, matrícula y material escolar se deben sumar las actividades extraescolares que ayudan a conciliar la vida laboral y familiar.

Durante años, el fútbol y las clases de inglés han sido las alternativas preferidas, pero en los últimos tiempos han comenzado a aparecer nuevas vías educativas. En el ámbito de los idiomas, el mandarín es una de las últimas incorporaciones que día a día gana más adeptos. Los colegios privados no han dudado en incorporarlo a su amplia oferta. El colegio Mirabal, a través de la academia Macma, lleva cinco años impartiéndolo con una media de 20 niños inscritos por curso previo desembolso de 60 euros mensuales.

Pero las novedades no se limitan a los idiomas. El colegio Heidelberg, de Las Palmas de Gran Canaria, integra este año el surf. En cursos anteriores estrenó el tiro con arco, la vela o la hípica, esta última cada vez más común en las escuelas privadas. Prueba de ello es que tanto el San Estanislao de Kostka (SEK) como los ya citados han apostado por esta disciplina en la que además de la equitación se enseña al niño a mantener al caballo y cuidar el material.

Las clases fuera del horario lectivo son una opción socorrida para conciliar la vida laboral

Las artes marciales también tienen una presencia destacada. Al tradicional karate o taekwondo, el SEK añade el jiu-jitsu que busca enseñar a los niños técnicas de bloqueo, golpeo y control desde una filosofía basada en el respeto, la disciplina y la cortesía. El precio de esta actividad oscila entre los 25 euros mensuales -una vez a la semana- y los 50 -dos días a la semana-.

El ritmo acelerado que llevan algunos niños ha llevado a muchos a pensar si tantas actividades a lo largo del día pueden generarles estrés. El presidente de la Asociación Profesional de Pedagogos de Galicia, José Manuel Suárez, señala que esto solo ocurre "en el caso de que los más pequeños perciban la tarea como una obligación". Para evitarlo, recomienda a los padres "elegir las actividades en función de las cualidades de los hijos para contribuir al desarrollo personal".

Los recortes presupuestarios que han provocado la indignación de los docentes hasta el punto de poner en jaque el inicio del curso en Madrid, Galicia, Navarra y Castilla-La Mancha también han llegado a la esfera extraescolar, tal y como señalan fuentes del ayuntamiento de la capital. No obstante, esto solo ocurre en el caso de los colegios públicos, ya que los privados siguen adelante con sus propuestas. De hecho, desde el colegio Heidelberg dicen que han aumentado el número de alumnos que recurren a estas opciones porque a los padres les resulta más económico.

Junto a las nuevas actividades, el curso que comienza trae consigo una serie de novedades, como por ejemplo el bachillerato de excelencia que propone Esperanza Aguirre para aquellos alumnos que han obtenido las mejores notas en secundaria. El centro elegido para poner en práctica una educación más exigente para ciertos alumnos es el instituto público San Mateo.

Madrid, la comunidad más cara

Este año la vuelta al cole costará a los padres una media de 796 euros por hijo, un 2,9% menos que el curso anterior, según un estudio elaborado por la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI). El uniforme, seguido de los libros de texto, es la partida que más encarece la hoja de gastos. En el caso de los colegios públicos rondaría los 112 euros, mientras que en los privados asciende a los 250 euros.

Por comunidades, Madrid, Cataluña y Valencia son las más caras, mientras que en el lado opuesto se encontraría Canarias, Galicia y La Rioja. El presidente de FUCI, Gustavo Samayoa, considera que la razón fundamental que justifica este desequilibrio es la existencia de "dos sistemas de financiación de la educación obligatoria".