"Me hicieron la puñeta", dice en una entrevista

La exjefa de Yahoo se enroca y llama "bobos" a los consejeros

La ex consejera delegada de Yahoo Carol Bartz y su ex empleador están librando un pulso sobre el asiento de Bartz en el consejo de administración, a pesar de que ser despedida como jefa de la empresa.

Bartz, a la que el presidente, Roy Bostock, despidió el martes de forma repentina de su cargo de consejera delegada, aseguró en una entrevista que pretende permanecer en el consejo de Yahoo. Pero horas después de que se publicara la entrevista, un portavoz del consejo de Yahoo señaló que Bartz no podría mantener su puesto en la junta.

"La señora Bartz está obligada a dimitir del consejo y esperamos que lo haga", aseveró Charles Sipkins, portavoz del consejo.

Bartz podría tener algo de margen, a pesar de las cláusulas en su contrato, según la experta en dirección corporativa Nell Minow. Su contrato de enero de 2009 indica que "en caso de terminación del empleo, debe dimitir con premura del Consejo y todo cargo, puesto directivo o posición fiduciaria en la empresas y sus afiliadas".

Pero Bartz aún podría argumentar que ha sido elegida por los accionistas, indicó Minow, que fue directora de Corporate Library, predecesora de la consultora de gobernanza corporativa GMI.

La directiva fue elegida por el consejo cuando se convirtió en consejera delegada en 2009 y ha sido reelegida por los accionistas en las siguientes juntas general anuales. Podría argumentar que las elecciones superan a la cláusula en su contrato.

En una entrevista con la revista Fortune publicada el jueves, Bartz calificó a los miembros del consejo de "bobos" que "me hicieron la puñeta". Sus detractores dicen que la ejecutiva no hizo suficiente para recuperar Yahoo, que ha perdido cuota de mercado en búsquedas y publicidad.

Por lo general, cualquier contrato de consejero delegado contiene cláusulas para que los directivos dejen sus puestos en el consejo si abandonan el trabajo, indicó Paul Hodgson, asociado de investigación en GMI. Si el consejo lo desea, puede pedir al ex consejero delegado que se quede, como hizo el de Apple el mes pasado cuando Steve Jobs dimitió de su cargo.

Pero esas cláusulas no siempre fueron habituales. El ex jefe de HealthSouth Richard Scrushy fue despedido en 2004 en medio de una investigación federal por fraude, pero se aferró a su asiento en el consejo y no dimitió hasta 2005, cuando no volvió a ser nominado.

En situaciones en las que hay un miembro del consejo junta que no es bienvenido, "es incómodo", según Charles Elson, profesor de Finanzas en la Universidad de Delaware y especialista en gobernanza corporativa. Por lo general, indicó, los consejos de administración forman comités especiales que excluyen al directivo aislado, y realizan el grueso de las tareas de la junta en esos comités.

Minow, que escribió críticas de películas para Yahoo, cree que los comentarios de Bartz sobre quedarse en el consejo son una táctica de negociación, relacionada con sus acuerdos de despido, y que en realidad no quiere quedarse en el consejo de administración.

"Todos lo disfrutaríamos mucho" desde el punto de vista del entretenimiento, dijo a Reuters. "Pero no queremos que la junta sea más disfuncional de lo que ya es".