Objetivo de déficit

Grecia se rebela contra las nuevas exigencias de austeridad

El Gobierno griego se rebeló el viernes contra las nuevas exigencias de austeridad planteadas por la zona euro y el Fondo Monetario Internacional para cumplir el objetivo de déficit del 7,6% a finales de año. Atenas anunció que no adoptará nuevos ajustes a pesar de que previsiblemente superará esa cifra, lo que deja en el aire la entrega del sexto plazo, 8.000 millones de euros de los préstamos concedidos por la zona euro y el FMI para evitar la quiebra del país. La negativa reabre la incertidumbre sobre el rescate de Grecia, con la consiguiente desestabilización del mercado de la deuda pública de la zona euro.

Los técnicos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional tenían previsto cerrar el próximo lunes el informe previo a la entrega del nuevo plazo, pero han cancelado su misión en Atenas hasta mediados de mes. Las dos partes atribuyen el aplazamiento a la necesidad de revisar ciertos "detalles técnicos" del programa, aunque el ministro griego de Finanzas, Evangelo Venizelos, dejó claro en una rueda de prensa en Atenas que su Gobierno quiere revisar al alza el objetivo de déficit pactado.

"La mayor profundidad de la recesión debe conducir a un ajuste automático de los objetivos de déficit", señaló Venizelos, quien predijo una caída del PIB nacional a finales de año del 5%, muy por encima del 3,8% previsto en el plan de ajuste. El desplome, vinculado a la aplicación del propio plan de ajuste, ha provocado durante los siete primeros meses de 2011 una caída en la recaudación fiscal del 6,4%.

8.000 millones

La zona euro aporta 5.800 millones de euros al sexto plazo del rescate griego y el FMI, 1.400 millones. La entrega, prevista en septiembre, podría retrasarse como ocurrió en mayo con el plazo anterior, lo que provocó un repunte de las primas de riesgo del bono español.