Pequeños gigantes | Lékué

Llegó el color a la cocina

El fabricante catalán de utensilios Lékué aúna diseño y funcionalidad en accesorios que se han vuelto casi imprescindibles para aquellos que los han probado.

Los vistosos utensilios de cocina fabricados con silicona son la esencia y el éxito de Lékué. Desde su oficina en La Llagosta, al norte de Barcelona, esta empresa ha conquistado los fogones de medio mundo con productos prácticos y útiles que hacen las delicias de los mejores chefs internacionales. Se trata de cuencos, exprimidores, mangas pasteleras o vaporeras que, aunque novedosos por su diseño, quienes los han probado ya no saben vivir sin ellos.

En 1980 era una empresa especializada en cauchos cuyo producto estrella eran las cubiteras para hielo flexibles. Desde entonces, el afán de superación y los esfuerzos por innovar han hecho de esta empresa un referente. Sin embargo, fue en 2005 cuando dio el paso que revolucionó el negocio. Con la llegada de Xavier Costa, actual director general, la compañía pasó de fabricar cubiteras y alfombrillas de silicona para el baño, que hacía para otras marcas, a crear una enseña propia con aire más juvenil y color, mucho color. Así nacía Lékué.

Dieta sana

Desde sus inicios, la compañía ha lanzado al mercado 197 nuevos productos, que van desde herramientas para cocinar al vapor hasta las dedicadas a la repostería, pasando por utensilios para conservar alimentos o todo tipo de moldes para helados. El protagonista de este universo es la silicona platino, el material que transformó la gastronomía.

Pero además de llamativos, los utensilios de silicona de Lékué ayudan a cocinar de forma más saludable. "¡Es la revolución para comer mejor!", exclama el director. Los accesorios de la marca facilitan la cocción al vapor y mejoran la conservación de alimentos caseros con soluciones prácticas.

Costa explica que "la filosofía de la empresa concibe a las personas como el centro de todos sus diseños y busca sorprender a los consumidores, además de hacer posible el placer y disfrute de la cocina sana en casa". Es así como la firma ha cambiado en tan solo seis años.

Además, Lékué ha dejado de ser una simple fábrica para crear su propio universo y mucho más que un catálogo de productos. "Al equipo se han ido incorporando nutricionistas que avalan la información que se aporta al consumidor, cocineros propios que desarrollan recetas y escuelas", explica el director. Todos ellos forman parte del engranaje de la empresa que, además de mejorar las técnicas de fabricación y las formas de sus utensilios, ha lanzado al mercado un libro con ideas prácticas.

En esta nueva etapa, Lékué emprendió otro reto: la expansión internacional. "Estamos presentes en más de 40 países y hemos logrado conquistar a 50 millones de hogares en todo el mundo", señala Xavier Costa. Pero nada de esto hubiera sido posible sin el empeño de un equipo de la firma cuyo trabajo consiste en que la marca esté presente en las principales ferias internacionales del sector, tales como Intergift de Madrid, Maison & Objet de París o la feria Ambiente de Fráncfort.

Ventas en el exterior

Gracias a este recorrido internacional, los últimos tres años han sido "tremendamente positivos" para Lékué, tal y como asegura su director. "La crisis española es algo que no nos ha preocupado. Hemos luchado y nos hemos esforzado para salir airosos, por eso hoy respiramos tranquilos". Fruto de ese duro trabajo, la facturación del grupo casi se ha duplicado, pasando de los 15 millones de euros en 2009 a más de 28 millones al cierre de 2010. "Somos un referente en el sector y estas cifras demuestran que la nueva cocina tiene cada vez más adeptos", añade.

Pero las ansias de internacionalización no han terminado para la empresa catalana, que en estos momentos se encuentra enfrascada en aumentar la larga lista de países a los que exporta sus productos y reafirmarse en otros, como Estados Unidos, en los que todavía los coloridos utensilios no se venden tanto como sus directivos desearían. "Es en el mercado estadounidense donde invertimos ahora esfuerzo y recursos", precisa Costa.

Eso sí, en Francia o Alemania la silicona de colores de Lékué causa furor entre las amas de casa. Por si fuera poco, han logrado acercarse a otros destinos aparentemente mucho más difíciles: la gastronomía japonesa disfruta también de soluciones prácticas desarrolladas por esta empresa acorde a las tradiciones del país nipón.

Según su director, el futuro de la compañía radica en "seguir apostando por la innovación y el diseño, dos de las características fundamentales de Lékué". Mientras tanto, se centran en desarrollar productos que revolucionen (de nuevo) la cocina y permitan al consumidor comer mejor.

La lista de éxitos es cada año más larga. Y es que son pocos los utensilios de su catálogo que no arrasan en las tiendas. Los que más fama han logrado son aquellos que están relacionados con la cocción al vapor. Para Costa, "nuestros productos por excelencia son los que, además de diseño, aportan soluciones en la cocina".

Entre su amplia oferta de accesorios destaca la Cooking Bag, una especie de bolsa que permite cocer y conservar alimentos de una forma limpia y que cada día gana más adeptos por su versatilidad. Los utensilios de Lékué pueden encontrarse en multitud de tiendas colaboradoras y, desde hace unos meses, también en su página web. Un paso más para acercarse al consumidor.

Datos básicos

Gama

Existen dos líneas dentro del catálogo de Lékué: Baking, dedicada a la repostería (incluyendo moldes y fórmulas para decoración), y Cooking, que incluye todas las soluciones relacionadas con almacenaje, cocción o herramientas de trabajo en la cocina. Sus clientes colaboran con la marca ofreciendo recetas de cocina en las que se utiliza alguno de sus productos.

Al vapor

El vapor es fundamental en toda la gama de Lékué, ya que gracias al diseño de sus utensilios los alimentos pueden cocinarse sin aceites y sin peligro de adherencia. Basta con meter alguno de sus estuches en el horno para conseguir el efecto deseado. Esta fórmula es fruto de un largo proceso de I+D+i gracias al cual se obtuvo algo más que moldes.

Premios

Los diseños de Lékué han sido galardonados con diferentes premios internacionales. El exprimidor de limones, otro de sus productos estrella, recibió menciones en Madrid Fusión 2007 y los Good Design Award 2007 de Japón. Además, un estuche de cocina al vapor de la marca recibió el Premio del Comité de Diseñadores en la Feria Ambiente de Fráncfort y fue elegido uno de los 30 mejores productos de 2009 por la publicación japonesa Nikkei Trendy.

Cómo hacer de la silicona una conocida en los fogones

la silicona platino es el material con el que están fabricados casi la totalidad de productos de la marca Lékué. Esta variante del famoso polímero llegó a manos de José María Llorente, fundador de la compañía Lékué, que en la década de los ochenta buscaba una fórmula más sencilla de extraer el hielo de las cubiteras que fabricaba, que resultaban demasiado rígidas.

Se trata de un material flexible que soporta temperaturas de 260 grados en el horno y 60 grados bajo cero en el congelador. Es maleable, antiadherente y ligero. Además, facilita el proceso de fabricación y permite diseños y colores llamativos. Puede presentarse en forma de gel, pasta o en estado sólido. Las propiedades de esta silicona son casi interminables.

Pero a Lékué le costó convencer al consumidor. Al comienzo de su trayectoria, los cocineros y amas de casa no se fiaban de este material que, además, se consideraba dañino para los alimentos. De hecho, ese ha sido "el peor momento que ha vivido la compañía", recuerda Xavier Costa.

Para solventar y calar hondo, hace algunos años emprendieron una campaña de información. "Nos esforzamos muchísimo en dar a conocer nuestros productos. Tuvimos que educar al consumidor a través de demostraciones de cocina". Así, poco a poco, fue como esta silicona se convirtió en una aliada entre fogones. Además, se trata de un material que en los últimos años ha sido usado con fines médicos y en la fabricación de productos infantiles como biberones, por lo que su inocuidad está garantizada. Ahora Lékué continúa investigando para aplicar este compuesto a nuevos productos y, como dice Costa, "crear diseños que impresionen al consumidor".