Acuerdo para salvar a Grecia

Bruselas pide apoyo a la oposición conservadora

Los ministros de Economía de la zona euro se reunirán este domingo y lunes en Luxemburgo para intentar cerrar un acuerdo sobre la continuidad del rescate de Grecia y sobre el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) que a partir de 2013 asumirá la concesión de préstamos a los socios del euro en dificultades así como la compra de su deuda pública en el mercado primario.

El éxito de la reunión parece más factible tras el acuerdo franco-alemán del viernes sobre la participación voluntaria del sector privado en el segundo rescate de Grecia. Pero la luz verde a los préstamos para Atenas no garantiza que la intervención en el país balcánico sea un éxito dada su inestabilidad política. Bruselas, además, quiere garantías, como ocurrió en Portugal e Irlanda, de que los principales partidos griegos se comprometan a aplicar el plan de ajuste hasta 2015, independientemente de quien gane las próximas elecciones (previstas en principio para 2013). "Si fue posible en Dublín y Lisboa, no entiendo por qué no es posible en Atenas, donde la situación es mucho más crítica", se queja el comisario europeo de Asuntos Económicos, el liberal Olli Rehn.

La explicación parece hallarse en Nueva Democracia, la oposición conservadora que se niega a colaborar con el Gobierno de George Papandreu. Los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión, José Manuel Barroso, ambos del Partido Popular Europeo, han pedido en público a sus colegas griegos que se olviden por el momento de intereses partidistas y apoyen el ajuste. Pero o la petición no ha sido demasiado insistente o los populares griegos han hecho oídos sordos.