El beneficio cae un 1,9% en el primer trimestre

España pone la zancadilla a las cuentas de Telefónica

Telefónica obtuvo un beneficio neto de 1.624 millones en el primer trimestre, lo que supone una caída del 1,9%. Latinoamérica ha vuelto a convertirse en el sustento de unos resultados en los que España ha sido un lastre.

César Alierta, presidente de Telefónica
César Alierta, presidente de Telefónica

Telefónica ha cumplido el guión que se esperaba de ella. El negocio en España ha mostrado su deterioro un trimestre más, por los problemas de la operadora para captar clientes y la fuerte competencia, pero Latinoamérica ha acudido en parte al rescate.

De la combinación de los dos factores salen unos ingresos que suben un 10,8% por la toma de control de Vivo y por el efecto de las divisas, porque en términos comparables el alza se queda en el 1,4%, mientras que los beneficios caen un 1,9%, según los resultados comunicados por Telefónica a la CNMV. La peor noticia, sin embargo, está en el flujo de caja libre de la operadora, que se desploma más de un 21%.

Resultados por filiales

TELEFÓNICA 6,53 2,32%

Por filiales, los ingresos en España caen un 5,6%, mientras que en Latinoamérica se disparan un 26%, el equivalente a un 5,7% en términos comparables, impulsados por Brasil y lastrados por México, que vuelve a tener problemas. También la evolución en Europa muestra solidez en su crecimiento, aunque alguna parte procede del efecto divisa. Los ingresos de esta participada suben un 8,4%, que se quedan en el 2,4% en términos comparables.

En general, los resultados de Telefónica suelen mostrar divergencias entre los datos reportados (los oficiales) y los comparables (los que depuran algunos conceptos para que puedan ser confrontados con el mismo periodo del año anterior y muestren realmente la evolución de la compañía). Pero las diferencias en el primer trimestre son casi mayores que nunca. Las explicaciones son dos. La más importante es el cambio en el perímetro de consolidación, lo que significa que la Telefónica de ahora es distinta a la del hace un año. En este caso se trata de Vivo. La española solo sumaba un 30% de la operadora brasileña en 2010 y ahora se apunta la totalidad tras comprarle a Portugal Telecom un 30% adicional y tomar el control. Además de esto, el tipo de cambio de las divisas también ha contribuido a impulsar los resultados.

Deterioro a partir de los gastos

Sea cual sea el motivo, lo cierto es que los ingresos de Telefónica crecen a buen ritmo, pero la calidad de los resultados se va degradando hasta llegar a una caída en el beneficio neto. Los problemas empiezan en los gastos, que crecen más que la facturación tanto en términos reportados como comparables. Eso daña al Ebitda, cuyo incremento se reduce ya al 9% e incluso muestra una caída del 1% en términos comparables.

La consecuencia es un empeoramiento de la rentabilidad de Telefónica. El margen cae al 36,1%, seis décimas inferior al de hace un año.

A partir de ahí, las amortizaciones suben y las ganancias procedentes de las empresas donde la participación de Telefónica es reducida empeoran por la venta de parte del capital de Portugal Telecom y los malos resultados de China Unicom. Todo ello presiona de forma negativa al beneficio y más cuando se les unen las pérdidas que asume Telefónica al descontarse la parte del beneficio de Vivo y de Telesp que no es suya, sino de los accionistas minoritarios. El resultado es un beneficio de 1.624 millones, que cae un 1,9% con respecto al año pasado.

Malabarismos con la deuda

El impacto en el beneficio neto podría haber sido mayor si Telefónica no hubiera logrado hacer malabarismos con su deuda y mantener estables los resultados financieros pese al crecimiento del pasivo. Y es que la operadora tiene en estos momentos 9.100 millones de euros más de lastre financiero de los que tenía hace justo un año. Su deuda total media está en 55.608 millones, incrementada fundamentalmente por el pago para tomar el control de Vivo.

Pero los gastos financieros solo crecen un 1,1% y se sitúan en 579 millones, lo que implica que Telefónica paga solo un 4,23% por su deuda, 78 puntos básicos menos que en el primer trimestre de 2010.

La operadora ha conseguido este recorte gracias a la constante gestión de su deuda, con emisiones cada vez que el mercado da buenas señales, y porque el incremento de su pasivo se ha producido en divisas con tipos bajos, como el euro.

Malas noticias

Pero si el control de la deuda representa las buenas noticias de los resultados de Telefónica, el flujo de caja es la parte negativa.

Lo que realmente importa al final de una compañía es si genera caja o no y en qué cantidad. Ese parámetro elimina factores de distorsión y deja clara la marcha efectiva de una empresa. Y lo cierto es que el flujo de caja libre de Telefónica se redujo un 21,2% en el primer trimestre y se situó en 966 millones.

Expectativas del mercado

Los resultados de Telefónica se ajustan más o menos a lo que esperaban los analistas, que incluso han visto con alivio que España no se haya deteriorado mucho más que en el último trimestre del año pasado. En general, Brasil ha ido algo mejor de lo previsto tanto en euros como en moneda local, mientras que México decepciona con una caída de ingresos y Venezuela con un casi estancamiento pese a la inflación que hay en el país. El beneficio también es algo menor que el estimado por los analistas.

Por mucho que los datos en España no hayan dado demasiados disgustos (las expectativas eran muy bajas), el negocio nacional sigue siendo la fuente de preocupación de todos, directivos de la operadora, analistas e inversores. Los ingresos de la filial nacional caen un 5,6% y su incapacidad para controlar los gastos en la misma medida que cae la facturación hace que el Ebitda se desplome un 11%. Para cuando se llega a los resultados operativos, el descenso llega ya al 15,5%. Lo más representativo de la mala evolución nacional es el flujo de caja operativo, que se reduce un 15,4%.

La peor parte se la ha llevado la telefonía móvil, cuyos ingresos caen un 5,5%. En fijo, el retroceso es del 5,3%. Estas caídas, con todo, son inferiores a las del cuarto trimestre de 2010.