Nuevas fuentes de energía

Las esperanzas para la generación con carbón

Endesa desarrolla en Carboneras un proyecto pionero de biomasa.

Las esperanzas para la generación con carbón
Las esperanzas para la generación con carbón

Litoral de Almería. La central de carbón de importación que Endesa tiene en la localidad de Carboneras alberga una planta piloto de microalgas que se cultivan, gracias a la fotosíntesis, con el CO2 capturado de los gases de la combustión del mineral que utiliza esta térmica para generar electricidad. Se trata de la mayor planta de este tipo instalada en Europa, con una superficie de mil metros cuadrados, que van a ser ampliados en otros mil en la segunda fase del proyecto que se acaba de iniciar.

Una vez centrifugados, estos microorganismos fotosintéticos se convierten en biomasa, que puede ser destinada a distintos usos, como biocarburantes, biofertilizantes o biogás. Cada alga produce una composición química determinada y un producto diferente, algo que se ha logrado ya en el laboratorio.

La historia empezó en 2006 con el proyecto denominado Cenit CO2 promovido por el Ministerio de Ciencia y desarrollado por un consorcio que encabeza Endesa. En él también participan la Universidad de Almería y dos centros de desarrollo tecnológico: Leia, de Navarra, y Aitemin, de Madrid. La planta utiliza tecnología que ha sido patentada por la eléctrica y entre un 30% y un 45% del proyecto está financiado por el CDTI, con distintas modalidades, según las fases del mismo.

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Precisamente, hace dos semanas acabó la primera fase de este proyecto, que ha entrado ya en su segunda etapa. En este tiempo se ha logrado capturar y seleccionar microorganismos de agua salada y poner en marcha la planta piloto, que ahora se quiere ampliar, así como un programa de biorrefinería.

Según los responsables de la instalación, "se trata de buscar el alga que, en una menor superficie, capture la mayor cantidad de carbono: entre 300 y 600 toneladas de CO2 por hectárea y día". En la primera fase, el objetivo era demostrar la viabilidad técnica y económica. En este experimento piloto, cada kilo de microalgas tiene un coste de cinco céntimos, y para que resulte rentable se debe lograr que el coste descienda hasta los 0,5 céntimos/kilo.

Aunque este tipo de biomasa puede obtenerse del dióxido de carbono emitido en cualquier proceso industrial, las plantas térmicas resultan muy adecuadas pues son de las más contaminantes. La de Carboneras, con una capacidad de 1.168 MW y una producción de electricidad punta de 32.000 MWh, emite 850 kilos de CO2 por cada MWh. Eso sí, es de las emisiones más bajas de las que se registran en el parque de carbón español.

Carboneras ha hecho importantes esfuerzos en el control de las emisiones de dióxido de azufre, pues cuenta con una moderna planta de desulfuración.

Las algas que convierten el CO2 en un aliado del clima

En los terrenos de la inmensa planta de carbón que Endesa explota desde comienzos de los años ochenta en Carboneras (no hay relación alguna entre ambos nombres, sino solo pura coincidencia) se ubican varias filas de placas que bien podrían confundirse con paneles solares.

Orientadas hacia el sur para aprovechar al máximo el sol de Almería, estas estructuras denominadas biorreactores, sostienen unas bolsas con agua de mar, que procede de la misma toma de agua con la que se refrigera la central térmica. En dichas bolsas se inoculan microalgas (la elegida en el experimento tiene el sofisticado nombre de Nanochloropsis Gaditana) que se multiplican con la fotosíntesis y el dióxido de carbono procedente de la central.

Estos microorganismos se perciben por el color verde del agua, y solo cuando se recolectan y se centrifugan se aprecia el milagro de la conversión del CO2 en un producto orgánico: la biomasa con la que se puede fabricar, entre otros, biocombustibles para mezclar con carburantes.

Aunque se trata de un proyecto piloto, de dimensiones limitadas, los avances en la captura de CO2 son la gran esperanza para la generación futura con carbón.

La planta de Carboneras, que cuenta con un puerto propio para el mineral que procede fundamentalmente de Sudáfrica, se está viendo afectada por el decreto que incentiva con un precio regulado el carbón nacional. De hecho, la planta funciona solo con uno de los dos grupos con que cuenta la instalación de Endesa.

Otros proyectos

Endesa participa con un consorcio hispano-alemán en otro proyecto medioambiental que se desarrolla en su central de Carboneras.

Se trata de del llamado GDV500plus, para el desarrollo de tecnología de generación directa de vapor para mejorar el rendimiento de las plantas termosolares.