Elecciones 2011. Locales y autonómicas

El gasto en educación cede ante la presión presupuestaria

Recortar el gasto educativo ha dejado de ser tabú para las comunidades. Sus maltrechas finanzas y la obligación de contener el déficit han llevado prácticamente a todos los Gobiernos regionales a poner en marcha planes de ajuste a las puertas del 22 de mayo.

A la bajada general de sueldos de los funcionarios hay que añadir prácticas que se están extendiendo como no cubrir las bajas temporales de profesores o reducir al máximo la oferta de nuevas plazas. Canarias, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana o Galicia, entre otras, no han tenido más remedio que meter la tijera en el presupuesto educativo.

"Invertir mucho no garantiza de por sí el éxito educativo", comenta Sandra Moneo, diputada del PP y portavoz en educación. "La inversión tiene que ir acompañada de un modelo educativo". En España, al estar transferida la educación, cada comunidad decide su modelo, su presupuesto y sus prioridades.

Los partidos políticos tienen ante sí el reto de mantener la calidad educativa con unos presupuestos claramente a la baja. En total, se calcula que en 2011 tanto el Ministerio de Educación como las comunidades autónomas reducirán sus partidas educativas en unos 1.800 millones de euros. En 2010 fue de 53.956,7 millones de euros, el 5,11% del PIB, según datos del Ministerio de Educación.

Pero ¿hasta qué punto y por cuánto tiempo se puede permitir España reducir su gasto en educación a la vista de las cifras de fracaso escolar y desempleo juvenil? La comisaria de Educación de la UE, Androulla Vassiliou, ha instado al bloque comunitario a que, a pesar de la crisis, no apliquen recortes en esta materia. "Invertir en educación es una buena inversión para fomentar el empleo y el crecimiento económico y, a largo plazo, aporta beneficios en sí mismo", ha afirmado Androulla Vassiliou.

Programas electorales

¿Qué plantean los grandes partidos? En el caso del PP, Moneo sostiene que la cifra de fracaso escolar (30,9% de los alumnos de la ESO) es "insoportable", fruto de la LOE y la Logse. Pero añade que las comunidades del PP están poniendo en marcha medidas que permiten elevar el nivel educativo, tales como el refuerzo de las asignaturas "instrumentales" (lengua y matemáticas), la estabilidad del profesorado y la apuesta por la enseñanza de idiomas.

Además de estas medidas, para el PP es prioritario el establecimiento de pruebas de evaluación para los alumnos al final de cada etapa educativa y la reforma del bachillerato, reduciéndolo a tres años. El PP propugna también una reforma de la LOE para "establecer la consideración de autoridad pública a maestros y profesores".

En el caso del PSOE, quiere promover redes de centros de investigación y de educación interautonómicos para "racionalizar el mapa de estudios universitarios y centros de investigación y la generación de centros universitarios de excelencia". Además, los socialistas creen que aunque la educación esté en manos de las comunidades autónomas, los ayuntamientos tienen mucho que decir. Concretamente, el PSOE plantea que los ayuntamientos elaboren, en colaboración con centros educativos y las familias, planes que promuevan la continuidad de los jóvenes en el sistema educativo "con el fin de reducir las tasas de fracaso y abandono escolar prematuros". También apuesta por establecer programas municipales destinados a elevar la formación de personas jóvenes y adultas. Asimismo, los socialistas impulsarán mesas municipales para abordar el abandono escolar prematuro y la prevención del fracaso escolar en cada municipio.

Poner orden en el proceso de Bolonia

La implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), como consecuencia del proceso de Bolonia, ha supuesto en España existencia de unas 2.000 titulaciones. Los títulos de grado tienen cuatro años de duración, mientras que los de máster son dos y los de doctorado los determina cada universidad. Según la diputada del PP Sandra Moneo, "la universidad necesidad rigurosidad y cierto orden". En su opinión, "la implantación de Bolonia ha sido caótica".

Entre los objetivos de Bolonia figuran los de promover la movilidad geográfica de profesores, alumnos e investigadores y el establecimiento de un sistema internacional de créditos. Pero su implantación en España no ha estado exenta de polémica, con abundantes críticas que cuestionan la capacidad de mejora de la enseñanza universitaria. En general, Bolonia apuesta por la enseñanza práctica y la evaluación permanente.

Dificultades

En el programa marco para las elecciones autonómicas del PSOE no hay menciones expresas sobre Bolonia. Bolonia tiene también firmes defensores. La creación del EEES es una "gran oportunidad" para Europa, aunque "no se ha entendido bien en España", dijo ayer Pello Salaburu, director del libro España y el proceso de Bolonia. Un encuentro imprescindible. Según Salaburu, Bolonia se ha topado con dificultades como la "falta de autonomía de la universidad para marcar el número de estudiantes que acepta y para contratar profesorado y diseñar planes de estudio".

Informe Pisa

El barómetro internacionalmente aceptado sobre el nivel educativo de un país es el informe PISA, que cada tres años realiza la OCDE. Mide el manejo de los estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias. En comprensión lectora, España obtiene 481 puntos de media, frente a los 493 del promedio de la OCDE.