Finanzas personales

Fusión de comisiones en las nuevas cajas de ahorros

Las tasas por operaciones entre entidades socias desaparecen. Los clientes ya no pagan por reintegros en cajero, transferencias y cheques.

Fusiones de entidades, constitución de bancos, pulsos de poder, cambios en los consejos de administración, renovación de equipos directivos... El proceso de concentración en el sector de cajas ha generado chorros de tinta informativa. ¿Pero dónde queda el cliente detrás de tanto debate sobre requisitos de solvencia, ampliaciones de capital, salidas a Bolsa y apoyos públicos? ¿Qué ventajas logra el particular con que su caja de toda la vida pase a formar parte de un grupo financiero de mayor envergadura?

Las fusiones son procesos de maduración lenta. Conllevan reuniones, debates, proyectos, ajustes... Pero los nuevos grupos de cajas ya han adelantado un aperitivo de ventajas a sus clientes, ya sea eliminado comisiones cruzadas o permitiendo realizar operaciones en las oficinas de cualquier entidad socia.

Algunas entidades operan desde hace meses como una sola. Es el caso de La Caixa y Caixa Girona. La primera completó la absorción de la segunda el pasado 1 de enero. Desde entonces, los clientes de Caixa Girona pueden realizar cualquier operativa en las oficinas de la entidad barcelonesa. Sus libretas, cuentas corrientes, créditos e hipotecas ya han sido adaptadas, al igual que la imagen y la marca de las oficinas y el portal web de la caja gerundense. Lo mismo ocurre con las otras absorciones pequeñas, como la de Caja de Jaén por parte de Unicaja y la de Caja Guadalajara por Cajasol.

Catalunya Caixa -entidad resultante de las fusiones de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa- permite desde el pasado 1 de julio realizar a todos sus clientes, independientemente de dónde vengan, operaciones en cualquiera de sus oficinas sin pagar comisión alguna. Así, pueden efectuar transacciones con tarjeta, comprar valores, cobrar cheques, ordenar transferencias, consultar saldos, ingresar efectivo o solicitar talonarios. Además, también se ha lanzado una nueva gama de depósitos conjuntos (Vitamina, Doble Efecto, Acción 10, Triple 8...) con los que el grupo ha logrado captar 3.800 millones de euros. La integración informática estará lista el próximo mayo.

Desde principios de año, los clientes de las siete cajas que integran Bankia pueden consultar saldos, movimientos y retirar dinero a débito sin coste en los 7.500 cajeros del grupo. Además, las operaciones con tarjeta de crédito reducen su coste hasta un 25% frente al que se aplica en cajeros de otros grupos. Con todo, los usuarios de Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja deben realizar el resto de la operativa tradicional en su entidad de toda la vida. Fuentes oficiales de Bankia indican que "paulatinamente se irán facilitando productos comunes, si bien estos convivirán con los que comercializa cada caja hasta ahora".

Desde Unnim indican que los cajeros ya permiten sacar dinero, consultar saldo y movimientos, actualizar libretas, así como recargar móviles. Además, sus clientes pueden acudir a cualquier oficina para efectuar ingresos y reintegros, así como cargos de cheques y traspasos de cuentas. En cambio, otras operaciones como el cambio de domiciliaciones, deben efectuarse en las agencias de su entidad de origen, sea esta Caixa Manlleu, Caixa Sabadell y Caixa Terrassa.

Caja 3 también ha optado por trasladar las primeras ventajas para los usuarios a través de los cajeros. Los reintegros a débito pueden realizarse en cualquier terminal, ya sea de Caja Círculo, Caja Inmaculada (CAI) o Caja de Badajoz. Las tres entidades ya trabajan con una política comercial común.

En Caja España-Duero informan de que desde el pasado 1 de octubre "los clientes podrán realizar de forma indistinta y sin coste en las oficinas de las dos marcas operaciones como cobrar un cheque de su cuenta en la otra marca, realizar reintegros presentando la libreta, efectuar ingresos en efectivo, consultar saldos mediante tarjeta o utilizar sus claves para acceder al servicio de banca telefónica". Además, todos los locales de la gran caja castellanoleonesa ya presentan los mismos precios para los productos de mayor comercialización. Aun así, actualizar libretas y cancelar cuentas o préstamos debe realizarse en una agencia de la entidad de origen del cliente.

Banca Cívica puede captar clientes propios desde principios de año. La entidad ofrece sus servicios en Madrid, Barcelona y Valencia. Además, desde el pasado noviembre los clientes de cualquiera de sus cuatro cajas socias pueden realizar 14 tipos de operaciones sin cargo en las oficinas ubicadas en los llamados territorios comunes. El grupo permite hacer uso indistinto de los cajeros de cualquiera de sus socios así como el servicio de banca a distancia. La fusión de la que forman parte Caja Navarra, Cajasol, Caja de Burgos y CajaCanarias inició a finales del año pasado el lanzamiento de productos conjuntos como cuentas corrientes, libretas de ahorro, tarjetas, depósitos, crédito nómina, seguros de amortización, desempleo, vida-ahorro y hogar, así como planes de pensiones y fondos de inversión.

Sabadell y Guipuzcoano

Pero las fusiones no se limitan al ámbito de las cajas. Banco Sabadell también ha acometido la integración de Guipuzcoano. Desde la entidad catalana señalan que, si bien no hay interoperatividad entre las dos entidades todavía, esta será total a partir del próximo 9 de abril. Ese día debería completarse la integración tecnológica. "A partir de esa fecha solo quedarán pequeños flecos pendientes (básicamente, pago de impuestos y cambio de divisas) que se integrarán posteriormente al ser necesaria una homologación de las entidades colaboradoras".

La crisis de liquidez y la recesión económica han provocado que los grupos bancarios reduzcan significativamente su margen de intereses. Es decir, la diferencia entre lo que pagan por el pasivo (depósitos minoristas o financiación mayorista) y lo que ingresan por los préstamos en concepto de intereses.

Para corregir esta situación, y según muestra el portal del cliente bancario del Banco de España, las entidades han aplicado alzas significativas a sus tarifas oficiales. Desde febrero de 2007 el coste medio de mantener una cuenta corriente ha subido un 22,2% y el de una libreta otro 24,5%. Ingresar cheques en la misma plaza se ha encarecido un 46,2%. El precio de las transferencias en un mismo municipio ha crecido un 12,5% en estos cinco años. Mientras, la comisión por ir a un cajero de otra entidad de la misma red ha repuntado un 45,5% y si es de otra un 13,9%.

En la banca aclaran que estos datos corresponden a los precios oficiales y que muchos clientes pagan menores comisiones al estar fidelizados. Pero se domicilie la nómina o no, la desaparición de tasas entre cajas llega como agua de mayo para los clientes bancarios.

El mapa de tarjetas apenas cambia

El baile de cajas golpea por efecto dominó a otros sectores como el asegurador o la gestión de fondos. Sin embargo, el panorama de tarjetas de crédito apenas se altera. A pesar de todo el revuelo y los cambios vividos, Servired, 4B y Euro 6000 mantienen su equilibrio.

¿Pero cuál es el motivo? Por un lado, se han producido varias fusiones que solo involucran a entidades pertenecientes a un mismo esquema. En Servired sería el caso de los tres grupos catalanes (La Caixa y Caixa Girona, Catalunya Caixa y Unnim) y de las alianzas entre cajas rurales. Mientras, en Euro 6000 aparecen los ejemplos de Banca Cívica, la gran caja vasca y el indeciso Banco Base.

Pero, por otra parte, es que los grupos con afiliaciones divididas se compensan entre sí. La lógica indica que el peso de Caja Madrid y Bancaja hará gravitar a sus cinco socias de Euro 6000 hacia Servired. El esquema de las cajas compensaría la fuga de estas pequeñas entidades con las aportaciones de Caixa Penedès (BMN) y Caja España, a raíz de su fusión con Caja Duero y Unicaja.

Fuentes del sector señalan que "en el fondo, solo un cambio de los grandes grupos financieros como La Caixa, Caja Madrid, BBVA o Santander podría alterar significativamente el equilibro entre esquemas".

Los expertos consultados indican, además, que el recambio de las tarjetas por parte de las nuevas entidades no se realizará de la noche a la mañana. Lo más probable es que los grupos aprovechen la caducidad natural de los plásticos para sustituirlos. El proceso se prolongará, pues, dos años.

Para los procesadores de pagos los cambios más llamativos se producirán por las fusiones intrarregionales (cajas catalanas, gallegas y castellanoleonesas). Al unirse entidades con fuerte solapamiento, dejarán de intermediar un número significativo de pagos, sobre todo por la unificación de los terminales puntos de venta (TPV) ubicados en comercios.

El impacto derivado de operaciones cruzadas en cajeros será limitado porque estos son una parte menor del intercambio. Además, como señala un ejecutivo del sector, "lo habitual es que un cliente trate de retirar dinero de un terminal de su propia entidad para evitar el pago de comisiones".

Y la carambola termina por tocar a Visa y Mastercard. Las cajas pertenecientes a Euro 6000 suelen ser más proclives a emitir productos Mastercard, mientras que los miembros de Servired se decantaban por trabajar con Visa. Los nuevos grupos irán poniendo orden en su catálogo de tarjetas progresivamente.

Las cifras

15 grupos de cajas hay configurados hasta el momento. Antes de la crisis 45 entidades formaban el sector de ahorro.

3 esquemas de tarjetas hay en España: Servired, 4B y Euro 6000. Los dos primeros desean unificar sus procesadores, llamados Sermepa y Redsys.

45,5% se ha encarecido en cinco años retirar dinero de un cajero de otra entidad que pertenece a la misma red.