Consecuencias de las tensiones en Libia

La gasolina es la primera víctima de la escalada del petróleo en España

Los efectos negativos de la subida del petróleo ya se dejan notar en la economía española. Desde el encarecimiento de la gasolina hasta el impacto en la balanza de pagos, pasando por los salarios, toda la sociedad sufrirá en los próximos meses los coletazos de la crisis en Libia y de la escalada de los precios del crudo, opina Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

1. El primer efecto está en las gasolineras: la gasolina se ha encarecido el los últimos días y ha igualado el máximo histórico alcanzado el 20 de enero, cuando se situó en 1,285 euros por litro . "España es muy dependiente del petróleo, de modo que la subida del crudo en los últimos días va a afectar a toda la población, empezando por las gasolinas, que trasladarán su encarecimiento a los precios de transporte", aseguró Daniel Pingarrón.

2. Las aerolíneas también deben empezar a elevar sus precios en breve. Vueling, por ejemplo, tiene un plan para compensar el alza del precio del petróleo: la reducción de costes. Pero eso solo equilibrará una parte del problema. La compañía reconoce a la CNMV que no descarta repercutir el resto en el precio de los billetes.

3. Además de los transportes, los españoles pueden sufrir con una nueva subida en las tarifas eléctricas. Según los datos de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (UNESA), un 36,7% de la producción de energía en España depende de los productos petrolíferos o del gas natural - dos de los más importantes negocios exportados por Libia. Si las alzas persisten, la electricidad deberá subir de nuevo en los próximos trimestres", afirma Pingarrón.

4. Cuanto más altos, los precios de los transportes y la energía presionan sobre la inflación, creando una cadena de decisiones que van desde la política monetaria hasta la negociación de los sueldos en los convenios colectivos..

5. El aumento de la inflación podría adelantar el cambio de política monetaria previsto por algunos expertos, tras más de dos años con los bajos tipos de interés, incluso cercanos a cero. Los analistas creen que el Banco Central Europeo (BCE) podría adelantar, para contener los precios, en un o dos trimestres la subida del precio del dinero, prevista para finales del 2011 o principios de 2012.

6. El comercio exterior también se vería afectado, ya que el aumento de los precios eleva el gasto en las importaciones de petróleo y aumenta el déficit de la balanza comercial de España con otros países. En 2010, dos de cada tres euros de déficit procedieron del desajuste entre compras y ventas de petróleo y derivados.

7.Según un cálculo reciente del ministro de Industria, Miguel Sebastián, el aumento del petróleo, que ha pasado de 72 a 105 dólares en las semanas anteriores a la crisis libia, generó un coste a la sociedad española de alrededor de 6.000 millones de dólares. En su opinón, es necesario empezar políticas de ahorro y eficiencia energética para corregir estos desequilibrios.

8. El gobierno ha insistido en que el recorte del suministro de petróleo procedente de Libia, en caso de que se agudizarse la crisis, puede compensarse por otras vías. Sebastián ha recordado que España cuenta con reservas de petróleo para más de 90 días. En cuanto al gas, las reservas están garantizadas para 30 días.

9. El banco de inversión japonés Nomura prevé que, en una situación extrema, el precio del barril de petróleo podría alcanzar los 220 dólares. La cifra es una proyección para el peor escenario posible, como en la Guerra del Golfo en los años 90, cuando el precio del crudo se disparó un 130%.

10. Precaución, esta es el consejo que los expertos dan a los inversiones en períodos como el actual. El sector petrolero y petroquímico puede verse perjudicado por la evolución de la crisis, ya que las acciones de compañías de estos sectores tienden a sufrir mayor volatilidad.

11. El Ministerio de Economía tiene un fiel aliado en el encarecimiento de los carburantes, vía mayor recaudación impositiva, a través del IVA, vinculado al precio del gasóleo y las gasolinas. Sólo por el impuesto de hidrocarburos, ligado al consumo, el fisco recauda 10.000 millones al año, a pagar por los consumidores.