COLUMNA

Reñir no es bueno para los BRIC

Brasil y China llegaron a las manos durante un partido amistoso de baloncesto en octubre. Washington espera que ahora hagan lo mismo por el comercio. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, aconsejó a Brasilia presionar a China para fortalecer su moneda. Pero el país latinoamericano no puede permitirse reñir con su mayor cliente e inversor.

El principal dolor de cabeza de Brasil es una moneda fuerte. El real ha subido un 37% en los últimos dos años, en parte debido al auge de las materias primas. Es cierto que la demanda china ha impulsado los precios. Pero un yuan más fuerte podría alentar a China a aumentar sus compras, empujando el real.

El capital especulativo también ha jugado su papel. Para ayudar a financiar sus abultados planes de gasto, Brasilia ha mantenido su tasa de interés por encima del 10%, invitando a los especuladores. China puede haber desviado algo de dinero caliente, pero el verdadero culpable es EE UU, cuyos inversores buscan rendimientos más altos.

China es un detalle estimulante. Ya se ha convertido en el mayor mercado exportador de Brasil, superando a EE UU en 2009. Un yuan más caro no ayudaría mucho a Brasil. Tradicionalmente ha dependido de la demanda interna y las exportaciones netas apenas han agregado crecimiento al PIB desde 2005. Además, la relativamente rica Brasil apenas está lista para enfrentarse a una potencia en textil y calzado como China. Simplemente no vale la pena tomar partido por Washington, dado el costo de alienar a un poderoso aliado como el país asiático.

Wei Gu