Su negocio financiero es valorado en unos 20.000 millones

La Caixa abraza la fórmula bancaria para conservar su espíritu de caja

Una transformación para que la esencia del negocio siga igual. Esa fue la idea que transmitieron ayer los responsables de La Caixa al explicar el traspaso del negocio financiero a Caixabank. El mercado valora la entidad en más de 20.000 millones de euros.

Cambiar todo sin que nada cambie. Los gestores de La Caixa han hecho suya esta célebre cita de Lampedusa en el Gatopardo. En un abrir y cerrar de ojos han revolucionado la estructura societaria de la gran caja de ahorros española. Todo, para garantizar su futuro.

"Hoy es un momento histórico para La Caixa". El presidente de la entidad catalana, Isidro Fainé, pronunciaba estas palabras el viernes al poco de comenzar la presentación anual de resultados. Lo trascendente de la fecha no es para menos. La caja había anunciado la víspera que trasladaría el grueso de su negocio financiero a Criteria, quedando la caja como accionista mayoritario (81%) de Caixabank, que es como pasará a denominarse la sociedad. Se trata del primer salto al parqué de una caja de ahorros.

El directivo explicó que "la reorganización emprendida es coherente con los principios de La Caixa". De hecho, los órganos de gobierno de la caja seguirán existiendo y la dirección se ha comprometido a mantener el control de Caixabank. La nueva entidad, que retiene las participaciones en Telefónica y Repsol, tienen un valor contable de 20.000 millones. Su valor en mercado, atendiendo al primer día de cotización, estaría próximo a esa cantidad, que es el equivalente a la capitalización de ACS y Abertis juntas.

El director general de La Caixa, Juan María Nin, explicó que la idea de realizar esta transformación societaria surgió hace más de dos años, aunque ha sido en los últimos seis meses cuando más se ha trabajado para hacerla realidad.

Los dos ejecutivos detallaron la exposición al ladrillo, tal y como había solicitado al sector el Banco de España. Caixabank nacerá con 26.284 millones de euros en crédito a promotores, un 14% de los cuales son dudosos. También tiene 6.947 millones en crédito a constructoras, y 3.652 millones en pisos adjudicados.

Negocio inmobiliario

Una de las sorpresas de la nueva estructura de La Caixa es que ha dejado fuera buena parte de su actividad inmobiliaria: su filial Servihabitat así como las participaciones en Metrovacesa y Colonial.

De acuerdo con las explicaciones de Juan María Nin, el objetivo de esta segregación es que Caixabank se concentre "en el negocio bancario puro" y poner en valor esa filial en un plazo de 10 a 12 años. Para ello, buscarán socios y "en un futuro, por qué no, podría estar cotizada".

La salida a Bolsa del negocio bancario de La Caixa era ineludible, según argumentó Isidro Fainé. "No podíamos seguir siendo caja sin estar en el mercado". El aumento de las exigencias de capital anunciado el lunes pasado por la vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, obligaba a las entidades de ahorro a utilizar alguna de las fórmulas prevista en la reformada ley sectorial de cajas (Lorca).

Fainé apuntó que la nueva norma les obliga a aumentar su capital básico "en 3,5 veces". Tras la operación, el core capital de Caixabank alcanzará el 10,5%, frente al 8% que exigirá el Banco de España.

Pese a pasar a ser escrutada por los mercados, Fainé se comprometió firmemente a que la entidad mantenga la inversión en obra social (500 millones anuales, en los últimos cuatro ejercicios) y a no tomar decisiones cortoplacistas.

La nota simpática de la presentación la puso Fainé al responder a una pregunta sobre quién dirigirá Caixabank. "Esa es una decisión que tomará la junta de accionistas del banco. Nosotros Nin y él tenemos algunas posibilidades.

Las participaciones en Telefónica y Repsol equilibrarán el resultado

Juan María Nin justificó ayer que las participaciones en Telefónica (5%) y Repsol (13%) se mantendrán en Caixabank porque los dividendos que aportan equilibran el resultado "en tiempos de estrechamientos de márgenes". Isidro Fainé incluso llegó a sugerir que en un momento dado la entidad podría desprenderse de pequeñas partes de estos activos para "seguir reforzando el capital".

Asimismo, La Caixa está abierta a incorporar nuevos socios para su nueva sociedad inmobiliaria, que agrupa Servihabitat (cuenta con unos activos de 3.652 millones) y la presencia accionarial en Metrovacesa y Colonial. Precisamente, Fainé se refirió a esta última empresa cuando aseguró que cabía la posibilidad de que cotizara en Bolsa toda la cartera inmobiliaria a largo plazo.

El beneficio cae un 13,4% por las dotaciones de 2.651 millones

El beneficio neto atribuido en 2010 alcanzó los 1.307 millones de euros, con una caída del 13,4%. El refuerzo de las dotaciones, que sumaron los 2.651 millones, lastraron la rentabilidad (las plusvalías extraordinarias de 634 millones se destinaron a este capítulo). Con todo, el fondo genérico para insolvencias sigue en el nivel de 2009. El beneficio recurrente fue de 1.507 millones, lo que supuso una reducción del 11,9%.

El volumen de negocio creció un 5,2%, hasta los 437.443 millones, que incluye un incremento del 4,2% de los recursos de clientes (247.897 millones). El margen de intereses cayó un 19,8%, situándose en los 3.152 millones. La morosidad se contuvo en el 3,71%, un 0,29% más por la absorción de Caixa Girona. La cobertura es del 70%.