Crisis de deuda

El primer partido de la oposición lusa pedirá elecciones si se recurre al FMI

El principal partido de la oposición en Portugal, el Social Demócrata (PSD), pedirá la celebración de elecciones legislativas si el país sucumbe a la presión de los mercados y acaba por recurrir a la ayuda externa.

Así se desprende de una entrevista publicada hoy a su secretario general, Pedro Passos Coelho, en el periódico luso Diario de Notícias, y en la que reitera la necesidad de no criminalizar al Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Espero que las cosas no ocurran mal y que no precisemos de recurrir a la ayuda externa", subrayó Passos Coelho, quien puntualizó que en caso de ser necesaria "será bienvenida, es evidente, porque significará" que necesitan de ella.

También destacó que su partido -segundo grupo más votado en las elecciones de 2009 con 81 escaños de 230 en el Parlamento- "hizo todo lo que estaba a su alcance para evitar que Portugal llegase a una situación de bancarrota o de insolvencia" que le llevara a pedir el rescate del FMI y la Unión Europea.

El dirigente luso recordó que el PSD no se opuso al primer programa de ajuste del Gobierno -aprobado a principios de 2010- y acordó con el Ejecutivo luso abstenerse en las votaciones en el Parlamento para poder sacar adelante los presupuestos para este año y el anterior.

El líder del PSD insistió en que recurrir a la ayuda externa reflejaría los errores del actual Ejecutivo socialista, de los que su partido exigiría "conclusiones políticas", ya que "sólo un Gobierno escogido nuevamente por los portugueses tendrá fuerza suficiente para liderar la recuperación, no hay otra alternativa".

"Nosotros estamos listos para asumir responsabilidades si eso fuera necesario para el país, aunque no tenemos ninguna prisa", apostilló Passos Coelho, quien incidió en que "el que condujo al país a una situación indeseable no tiene condiciones para poder al día siguiente liderar la recuperación".

En referencia al proyecto de alta velocidad (TGV) para conectar Lisboa con Madrid, una de las grandes inversiones previstas en Portugal y que actualmente están en fase de "reevaluación" para analizar su coste, el dirigente del PSD señaló que "no debe ser realizado" por las dificultades financieras que atraviesa el país.

"Un estado que se enfrenta a la mayor deuda externa en porcentaje de PIB y que se endeuda por lo menos al nivel de los países más ricos no puede comprometer el futuro con inversiones de esa importancia", recalcó.

El dirigente conservador tuvo también palabras de ánimo para el actual presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, candidato a la reelección en los comicios del próximo 23 de enero y que cuenta con el apoyo de su partido y del CDS-PP.

Passos Coelho consideró el llamado 'caso BPN' -en el que se acusa a Cavaco Silva de recibir trato de favor en la compraventa de acciones de una sociedad propietaria del Banco Portugués de Negocios- un "pésimo ejemplo" de lo que produce el debate político en su país, y resaltó que no tiene "ninguna duda" de la inocencia del presidente.