Puede aumentar la prima de riesgo española

El BCE da vía libre a la colocación del déficit eléctrico como deuda pública

Tras un duro pulso para lograr que el BCE otorgase al déficit de tarifa la misma categoría que la deuda del Estado a efectos de financiación, el Gobierno ha salido victorioso. Pero la equiparación de los títulos de la deuda eléctrica (un programa de emisión de 25.000 millones) con los bonos del Tesoro no será gratuita, pues incrementará la prima de riesgo de España, según varios expertos.

El BCE da vía libre a la colocación del déficit eléctrico como deuda pública
El BCE da vía libre a la colocación del déficit eléctrico como deuda pública

Los técnicos del Ministerio de Economía lo tenían todo dispuesto el viernes por la tarde para recibir la comunicación oficial del Banco Central Europa (BCE), pues la oficiosa ya la tenían: al final, la autoridad monetaria europea había aceptado dar a los títulos del déficit de la tarifa eléctrica el mismo rango que a la deuda pública española a efectos de lograr liquidez en su ventanilla. Pero lo que es una buena noticia para las eléctricas no lo será tanto para la deuda española, cuya prima de riesgo se incrementará, en opinión de distintos expertos.

Fuentes próximas al Gobierno confirmaron el viernes que la decisión, que se había transmitido verbalmente, se comunicaría de forma oficial o ese mismo día o el lunes. Las mismas fuentes añadieron que el deseo del Gobierno es que la próxima semana se apruebe el folleto del programa de emisión de bonos que permanece en la CNMV desde el 15 de septiembre, fecha en que fue registrado. El programa, que adelantó CincoDías, es de 25.000 millones de euros, para un déficit de tarifa creciente (los derechos de cobro a 31 de diciembre de 2009 sumaban 17.624,4).

Pero, ¿qué es lo que ha motivado el largo retraso de dos meses teniendo en cuenta que el folleto llegó "pactado" a la CNMV? Dada la falta de liquidez de los mercados, que casi se limita a la del BCE, y que no hay deuda que se pueda colocar si no es descontable en su ventanilla, los bancos colocadores de la titulización del déficit se dirigieron al emisor europeo para ver en qué nivel colocaría dicha deuda, en la confianza de que sería en el primero, o correspondiente a la deuda que emiten los Gobiernos centrales. Estos gozan de una financiación barata, con un menor tipo de descuento o haircut (corte de pelo en el argot financiero).

La autoridad monetaria europea otorgó hace varias semanas la peor calificación

Un trámite que, según fuentes del sector, se debía haber hecho mucho antes, dada la sorpresa con que se toparon cuando todo estaba a punto para la primera emisión. El BCE la situó entre la tercera y la cuarta categoría. La entidad que dirige Jean-Claude Trichet argumentó que no era deuda del Estado español, ya que los títulos no eran canjeables por bonos del Tesoro.

Tanto Economía como el Banco de España no estaban dispuestos a su equiparación para evitar que los títulos eléctricos compitiesen con los de las emisiones destinadas a fines prioritarios, como el pago de las pensiones y que los mercados castigasen a España en plena crisis de confianza.

Sea como fuere, la titulización del déficit va a tener ahora la máxima liquidez, por lo que las agencias de calificación la calificarán como deuda pública sin más, lo que podría perjudicar a la prima de riesgo española. La ventaja será que los consumidores pagarán menos intereses, pero notarán a partir de ahora en el recibo una deuda que las empresas eliminarán de sus balances.

Donde la crisis del carbón se cruza con la titulización

Tras conocerse hace varias semanas de forma confusa y misteriosa que el proceso de titulización del déficit de tarifa había encallado en el BCE, la solución solo era una: el Banco de España y Economía debían presionar a la autoridad monetaria europea para que otorgase el rango de máxima liquidez a una deuda que, a finales de 2009, era de 17.624 millones, y puede incrementarse en 6.000 millones hasta 2012. Sus defensores argumentan que el déficit goza de dos garantías: la del sistema eléctrico (en el que no hay morosidad) y la del Estado. Los bonos del déficit deben tener, como mínimo, el mismo rating que ésta, según el folleto. La solución estaba en manos de una institución como el Banco de España, poco partidaria de otorgar el aval público y de un ministerio que brega ya con las dificultades para emitir la deuda pública.

Curiosamente, la "única" solución vino a coincidir con el bloqueo judicial de las tres grandes eléctricas (Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa, acreedoras del 97% del déficit de tarifa) al real decreto del Gobierno que incentiva el consumo de carbón nacional. Estas empresas lograron hace dos semanas medidas cautelares en la Audiencia Nacional y el Tribunal de la UE, lo que irritó profundamente al Gobierno. De hecho, fuentes del sector no descartaron que el Ejecutivo condicionara su apoyo ante el BCE a una retirada de los pleitos sobre el carbón.

Con la luz verde recibida, y una vez aprobado el folleto, se podría proceder a una primera emisión. La deuda eléctrica ha sido cedida por las empresas a un fondo (Fade) que supervisa una comisión interministerial.