Crisis en la deuda soberana

Los grandes bancos tienen 4.200 millones en deuda de Irlanda, Portugal y Grecia

Ni Grecia fue un problema para la gran banca española ni lo es Irlanda ni lo sería Portugal. La exposición de Santander, BBVA, Popular, Sabadell y Bankinter a la deuda soberana de estos países es de unos 4.200 millones de euros, apenas el 3,2% de sus recursos propios. La liquidez del interbancario se mantiene, pese al rebrote de los problemas.

A diferencia de lo ocurrido en el verano, cuando las líneas de liquidez extranjeras se secaron para bancos y cajas españoles, el dinero les llega ahora sin problemas. "Estamos igual que hace un mes, ni mejor ni peor. La banca nacional no se ha visto afectada de momento por los problemas irlandeses", asegura un operador de mercado de capitales de una entidad española.

La liquidez proveniente de las cámaras de contrapartida europeas Eurex Repo y, especialmente, LCH.Clearnet ha sido decisiva. A través de estas plataformas, el precio de los préstamos a plazos cortos -entre una semana y un mes- se sitúa en el entorno del 0,7%. En el mercado de repos clásico, el precio sube hasta alrededor del 0,9%.

Los tipos se sitúan ahora por encima del 0,5% que podía obtenerse en septiembre. "Se paga más porque el BCE ha drenado liquidez: es lógico que los tipos vayan acercándose al 1%, el precio oficial del dinero", según fuentes bancarias. Una prueba de esto es que el dinero depositado por las entidades europeas en el BCE, que representa el exceso de liquidez en el sistema, cayó un 83,1% en octubre, hasta 48.679 millones de euros, frente al récord del pasado junio.

BBVA y Santander han reducido su exposición a bonos dudosos desde marzo

Riesgo limitado

El efecto del rebrote de la crisis de deuda soberana tendrá un impacto muy reducido en los balances de la banca española. Santander (incluyendo Banesto) BBVA, Popular, Sabadell y Bankinter tienen actualmente unos 4.200 millones de euros en bonos irlandeses, portugueses y griegos (incluyendo la cartera disponible para hacer trading y la que se mantiene hasta vencimiento), según los datos facilitados por las propias entidades.

La mayor parte de esta cantidad corresponde al Grupo Santander, que tiene en balance 3.200 millones de euros en bonos portugueses -debido principalmente a Totta, su filial lusa- y 200 millones de euros en deuda griega. La entidad presidida por Emilio Botín ha reducido su exposición a la renta fija pública de estos países un 39,8% respecto al cierre de marzo, hasta los 3.400 millones. Y esta cifra, en cualquier caso, supone apenas el 4% de los recursos propios del grupo.

BBVA tan solo cuenta con 95 millones de euros en bonos griegos y portugueses, tras haber reducido su cartera más de un 90% desde el cierre del primer trimestre. Popular tiene 600 millones en deuda pública portuguesa y Sabadell, 105 (también deuda lusa). Mientras, en Bankinter la cartera de bonos de estos países es inexistente. La cartera agregada de deuda periférica de los cinco grandes grupos cotizados se sitúa por tanto en unos 4.200 millones de euros, una cifra que apenas representa el 3,2% de los fondos propios conjuntos a septiembre.

Hasta que entre en vigor la nueva circular del Banco de España sobre recursos propios, en enero del próximo año, las entidades han de descontar las minusvalías latentes de su cartera de deuda pública para trading de su patrimonio. El precio de los bonos griegos, portugueses e irlandeses ha ido cayendo al mismo tiempo que subían sus rendimientos. El de la deuda irlandesa a una década, por ejemplo, ha pasado del 4,84% de diciembre de 2009 al 8,24% de ayer.

Entidades que ya no le deben nada al BCE

La dependencia del BCE por parte de la banca española ha desaparecido, como revelan los datos del pasado octubre. Su deuda media diaria con el organismo presidido por Jean-Claude Trichet ha caído un 47,8%, hasta los 67.947 millones de euros, frente al récord histórico de 130.209 millones de euros del pasado julio. La reducción en el caso de los bancos ha sido espectacular. "El grupo Santander, BBVA, Popular Sabadell y Bankinter han eliminado o rebajado a la mínima expresión la deuda que mantienen con el BCE", aseguran fuentes bancarias. La mayoría de estas entidades, además, tiene cubiertos sus vencimientos de cara a 2011. Son principalmente las cajas de ahorro las que continúan dependiendo de la liquidez del banco central.

"De mantenerse la actual tendencia de reducir la apelación al BCE, parece probable que en 2011 podría situarse entre el 4% y el 3% respecto al PIB", señala Javier Bernat, de Caja Madrid Bolsa, en un informe publicado ayer.

En cuanto al total de entidades de la zona euro, la apelación se redujo, pero menos que en el caso de la banca española. Respecto al los datos de julio cayó un 10,6%, hasta 400.207 millones de euros.

La cifra

422 millones de euros tenían las cajas de ahorros en deuda pública de Irlanda, Portugal y Grecia al cierre del primer trimestre.