Reciclaje del combustible nuclear

Areva presiona en contra del ATC para reciclar en Francia los residuos españoles

El coloso francés Areva ha iniciado una campaña para vender las bondades del reciclaje del combustible nuclear gastado frente al almacenamiento del mismo, como pretende el Gobierno español con el ATC. El grupo galo es líder en ese campo, si bien los partidarios del almacenamiento temporal frente al reciclado alegan que el uranio extraído es un 60% más caro que el que se adquiere en el mercado.

Areva presiona en contra del ATC para reciclar en Francia los residuos españoles
Areva presiona en contra del ATC para reciclar en Francia los residuos españoles

El fabricante francés de reactores atómicos y líder mundial en el reprocesamiento o reciclaje del combustible nuclear usado, Areva, confía en que España no construya finalmente el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos, cuyo emplazamiento está debatiendo en estos momentos el Gobierno. Por el contrario, según fuentes del sector, el grupo galo está presionando en distintas instancias del Ejecutivo para que el combustible gastado del parque nuclear español sea enviado a su macroplanta de reprocesamiento de La Hague, en las costas de Normandía.

Incluso si el almacén se llegara a construir, en Areva consideran que ésta será una decisión temporal, por lo que mantendrían la esperanza de que España acabe optando por el reprocesamiento. En su opinión, sólo dos países europeos, Suecia y Finlandia, han tomado la decisión definitiva e irreversible de guardar sus residuos en un almacenamiento geológico profundo.

España, por su parte, ha optado por un almacén temporal por 60 años siguiendo las recomendaciones de los expertos internacionales que recomiendan una solución provisional a la espera de que los avances tecnológicos permitan otra solución. Además, el reciclado del combustible, con el que se recupera uranio para volver a ser utilizado en las centrales (en un 95%); plutonio (1%) y otros desechos fisibles (4%) que se mezclan con vidrio y hay que enterrar inevitablemente, es considerado muy caro por Enresa.

En este punto hay discrepancias. Para la compañía francesa, el precio del uranio reprocesado y el que se pueda adquirir en el mercado "viene a ser equivalente", según los estudios que maneja. En todo caso, señalan fuentes de Areva, hay que tener en cuenta variables como posibles subidas del precio del uranio y el futuro de las centrales. En todo caso, el que recicla "tendrá al final menos desechos", subrayan.

En España las cifras oficiales que se manejan son muy distintas: el coste del reprocesamiento (100 millones por cada tonelada) es un 60% más caro que el uranio enriquecido adquirido en el mercado, lo que supondría un gasto para el parque español superior a los 6.000 millones. Y, además, no evitará tener que enterrar el 4% de los residuos finales, si bien, el espacio que ocuparía sería mucho menor.

Aunque públicamente los responsables de Areva dicen no tener ninguna opinión sobre el ATC, y que es un proyecto que desconocen, el Gobierno francés, a través del subdirector de Industria Nuclear, Thomas Branche, expresó a principios de agosto al Ministerio de Industria su preocupación ante la posibilidad de un retraso en la construcción del ATC.

Y es que La Hague alberga los únicos residuos españoles que quedaron del reciclaje del combustible de Vandellós I, central que se cerró en 1988 tras un grave accidente. Aunque en este caso Francia se quedó con el uranio y el plutonio recuperado, el resto de contenedores (84, según el Gobierno español) debe retornar a partir del 31 de diciembre de este año y como tope máximo a finales de 2015. Si se supera aquella fecha, España sería penalizada con una cantidad, que le sería devuelta si no rebasa el segundo plazo.

Según la citada carta, ambas partes tenían prevista una reunión el pasado 27 de septiembre para discutir sobre "las modalidades de devolución". El Gobierno francés expresa en ella su preocupación ante un posible incumplimiento de los plazos. La norma europea, aprobada en 1991 y revisada en 2006, establece el tiempo y las condiciones para la devolución de residuos a sus países de origen.

Rentabilizar la planta de reciclado de La Hague

La mayor planta de reciclado de combustible nuclear usado, la de La Hague (Normandía), tiene una extensión de 300 hectáreas y emplea a 6.000 personas. Construida en 1966 para recuperar el uranio (las barras de combustible duran dos años) de las 60 centrales francesas, tiene una capacidad de reciclaje de 1.700 toneladas al año. Ello permite ahorrar, según Areva, un 25% de uranio natural. Aunque Areva reprocesa para otros seis países, de éstos sólo Alemania tiene un parque de cierta dimensión. Gran Bretaña y Japón tienen sus propias plantas y EE UU analiza otras opciones.

El proyecto para construir un ATC en España, que el Gobierno estudia desde hace más de dos semanas, y el hecho de que el 31 de diciembre finalice el plazo para recuperar los únicos residuos españoles, los de Vandellós I, guardados en La Hague desde su desmantelamiento, ha intensificado las relaciones entre los Gobiernos español y francés en este terreno. Fuentes próximas al Ejecutivo aseguran que Areva no quiere perder el tren para lograr reprocesar el combustible español en Francia.

El ATC, cuyo emplazamiento está siendo muy polémico, pretende albergar las 6.700 toneladas de residuos previstos en España. El proyecto tendrá una inversión de 700 millones de euros.