Centenario de Siemens

Cornellá, un siglo de fidelidad industrial

José Montilla y Peter Loescher celebran hoy el centenario de la fábrica catalana de Siemens

El presidente de la Generalitat, José Montilla, y el presidente mundial de Siemens, Peter Loescher, tienen hoy una cita en un enclave singular de lo que se dio en llamar "el cinturón rojo de Barcelona": la localidad de Cornellà, de la que durante casi dos décadas fue alcalde el político catalán. El motivo del encuentro es celebrar un hecho singular en un país con un significativo déficit industrial: que una fábrica cumple su primer siglo de actividad.

La planta, que nació en el arranque del siglo XX como un suministrador de equipamiento eléctrico para la dinámica sociedad catalana de la época, ha sufrido una constante transformación y hoy es un centro de competencia de alta tecnología ferroviaria dentro de Siemens.

En el último ejercicio de 2009 la factoría hizo una cifra de negocios del 80 millones, de los que 65 millones proceden de la exportación. Cuenta con 400 trabajadores, que son los sucesores de más de 4.000 que se calcula han trabajado en sus instalaciones durante la última centuria. Desde 1995 hasta la fecha ha participado en los proyectos ferroviarios relevantes, entre los que se encuentra el suministro de motores de alto rendimiento a los trenes ICE alemán y holandés, el suministro de motores y convertidores para el tren de alta velocidad conocido como Velaro y que presta servicio en la línea AVE de Madrid a Barcelona con el nombre de S-103 y el suministro de idénticos equipos para el tren veloz chino de conexión entre Pekín y Tianjin en China.

En los últimos 15 años, en Cornellà se han producido 18.798 motores para trenes, 1.604 convertidores ferroviarios y 7.700 circuitos de vía. Operadoras ferroviarias de distintos países como España, Alemania, Reino Unido, China, Japón, Estados Unidos, Australia, Grecia, Portugal, Colombia, Malaysia, Austria, Hungría, han adquirido y explotado todos estos productos.

Sin embargo, desde que en 1897 un emprendedor catalán, Lluís Muntadas i Rovira, fundara la empresa Industria Eléctrica en Barcelona, que pocos años después fue adquirida por Siemens, hasta la conversión de este taller en el centro de excelencia en equipos de alta tecnología ferroviaria se han vivido innumerables acontecimientos.

Cronología

1910: La empresa original se fusiona con Siemens y se traslada a Cornellà. Durante los siguientes 15 años, inicia la fabricación de aparellaje de baja y alta tensión, de contadores eléctricos y de agua, así como de enclavamientos mecánicos de agujas para ferrocarriles, calentadores de agua y planchas eléctricas.

1929: La empresa pasa a llamarse Siemens Industria Eléctrica, SA. Desarrolla su primer gran proyecto: fabricación y montaje de los 116 obeliscos luminosos expuestos en la avenida de María Cristina en la Expo de Barcelona.

1940: Tras la guerra civil, Cornellà desarrolla productos para abastecer el mercado nacional. Esta época se caracteriza por el desarrollo y crecimiento de su actividad. Se fabrican hasta 11 líneas distintas de productos, desde motores, generadores, transformadores y contadores eléctricos hasta turbo generadores y máquinas especiales.

1955: Inicia la producción de relés térmicos y al año siguiente la de contactores eléctricos, que alcanzan la cifra de un millón dos años más tarde.

1966: Suministra el primer transformador de 200 MVA y 230 kV destinados a la central térmica de Badalona Fecsa.

1969: Fabrica el primer turbogenerador para la Central Térmica de Utrillas (Teruel) y se produce el motor número un millón. Tres años más tarde, la empresa modifica el nombre de su razón social. De Siemens Industria Eléctrica, se pasa a la denominación actual Siemens, S.A.

1973: Suministra el primer turbogenerador de una serie de tres unidades destinadas a la Central de Sant Adrià de Besòs. Durante la crisis económica mundial en 1975, inicia la fabricación de interruptores diferenciales. Tres años más tarde, fabrica el motor dos millones.

1982: Ante la perspectiva de la entrada en el Mercado Común Europeo y la adecuación a las exigencias comunitarias inicia un plan de reconversión completa de la instalación que trae consigo una gran inversión en la modernización del parque de máquinas y de las instalaciones. En 1983 se suministra para la Central Térmica de La Robla un turbogenerador de 435 MVA y 21 kV para Unión Fenosa. Un año más tarde, se suministran los equipos eléctricos para la Central Nuclear de Trillo.

1986: Inicia la fabricación de motores de tracción para ferrocarriles con el proyecto Metro Medellín (Colombia). En 1987 comienza la fabricación de componentes electrónicos para el automóvil y tarjetas electrónicas para autómatas.

1989: Se adecuan las instalaciones para la fabricación de los accionamientos para las locomotoras. Se inicia la creación de la unidad productiva de convertidores. En 1991 se pone en marcha otra línea importante: la fabricación de circuitos de vía.

1995: Cornellà es transformada en una fábrica internacional dedicada a la producción exclusiva de material ferroviario, motores, convertidores y señalización a nivel mundial. Se determina que el 70% de su producción sea para la exportación.