Elevará el control sobre los operadores

Bruselas intensifica la vigilancia para que no se especule con los alimentos

La Comisión Europea aprueba hoy un proyecto de reglamento que somete a control las operaciones con derivados financieros, incluidas las que afectan a materias primas alimentarias, cuyo precio se ha disparado en el último mes. El objetivo es evitar que se especule con el precio de los alimentos.

La aprobación del proyecto, que deberá ser revisado ahora por el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros de la UE antes de entrar en vigor, coincide, precisamente, con una nueva escalada en los precios de las materias primas, lo que ha reavivado el temor a una crisis alimentaria como la de hace tres años. Esta podría truncar la progresiva reducción de la pobreza que se ha logrado en el último año, en el que 100 millones de personas en el mundo, según la FAO, han dejado de ser pobres.

La nueva norma que presenta hoy el comisario de Mercado Interior, Michael Barnier, podría ayudar también a disuadir a los especuladores de intervenir en el mercado de materias primas alimentarias porque impondrá un control estricto de la mayoría de las operaciones y obligará a realizarlas con un colateral económico apropiado a su cuantía. "La especulación con alimentos básicos es un escándalo cuando millones de personas mueren de hambre en el mundo", declaró Barnier ya en enero ante el Parlamento Europeo.

Sin embargo, la propia industria alimentaria le advirtió durante la consulta pública sobre el reglamento que la utilización de derivados no siempre es especulativa. Por ello, Bruselas intensificará el control sobre los operadores ajenos al sector y prevé eximir de la obligación de pasar los contratos por una cámara de contrapartida a aquellas operaciones cuya finalidad sea estrictamente comercial y no financiera. Esa excepción puede evitar, a su juicio, que el reglamento acabe encareciendo la producción agrícola.

Quedarán eximidas e esa obligación las operaciones de carácter comercial

Algo poco deseable en un escenario en el que los precios se han disparado en el último mes por la combinación de varios factores: un recorte de la oferta por las malas cosechas en Rusia, Ucrania y Kazajistán (de allí procede un 33% de las exportaciones mundiales) y un aumento de la demanda de emergentes como China e India. El precio del maíz o del trigo ha subido un 10% en la primera quincena de septiembre, mientras que otras tres materias primas (azúcar, café y algodón) han experimentado alzas de precios del 20,2%, del 6,05% y del 3,05% respectivamente. Los expertos consultados apuntan a la debilidad del dólar como un factor que ha despertado el apetito de los inversores, ya que una futura apreciación les aseguraría fuertes ganancias.

Los expertos prevén precios altos para varios años

La escalada de precios de las materias primas alimentarias va a permanecer durante varios años, aunque no con la intensidad mostrada en último mes, con subidas superiores al 20%. Así lo asegura Owen Job, analista de macroeconomía de Nomura, que pronostica que las producciones se verán afectadas "por un incremento de la demanda, por fuertes limitaciones en la oferta, catástrofes meteorológicas y el aumento de la especulación, muy vinculado a un precio elevado del precio del barril de petróleo".

En el caso de la demanda, Owen, coautor de un estudio de la consultora sobre materias primas, achaca el alza al incremento de población en China e India y al efecto de sustitución de la comida. "En la medida en que la gente se vuelve más rica, los hábitos alimenticios cambian hacia un mayor consumo de carne. Por cada kilo de carne, es necesario gastar tres kilos de grano", recalca.

Pero la oferta también se va a ver reducida, a su juicio, por el progresivo envejecimiento de los agricultores, la escasez de agua y el aumento de producción de biocombustibles para cumplir con los objetivos fijados en el protocolo de Kioto.

La incidencia del cambio climático a la hora de provocar inundaciones y catástrofes naturales, como las acontecidas recientemente en Pakistán o China, también tendrá su influencia en la volatilidad de los precios a medio plazo. Por último, el fuerte movimiento especulador hacia las materias primas, en especial las alimentarias, también presionará al alza el precio de los alimentos. "Se ha producido en el último año un movimiento de correlación entre el precio del petróleo y de las materias primas, que todavía no se ha activado por la debilidad del crudo, pero que puede reavivarse en el momento en el que el barril supere los 80 dólares", señala Owen.

Similitudes con otras crisis

PRECIO El 11 de abril de 2007, el precio de las materias primas alimentarias se duplicó prácticamente en un día por la coincidencia de una mala cosecha en Rusia (como en la actual crisis), la elevada demanda por la producción de biocombustibles y la falta de stock. En la actual escalada de precios ni los biocombustibles se han encarecido y los inventarios son los más elevados en cuatro años.

OFERTA El director de cultivos herbáceos de Cooperativas Agroalimentarias, Antonio Catón, achaca también el actual incremento de precios a la actitud de algunos países productores de la UE y EE UU, que han intentado compensar las fuertes pérdidas de los tres últimos ejercicios incrementando el coste de las facturas a sus importadores.

DEMANDA El mayor incremento de la demanda de cereales procede de China e India, con una población de 2.500 millones de habitantes que se está beneficiando del gran crecimiento de ambas economías. En 2009, ambos países absorbieron el 22% de las exportaciones mundiales.

COMERCIO En la última campaña se exportaron 123 millones de toneladas de cereales. El mayor vendedor fue EE UU, con 23 millones, seguido por Unión Europea (21), Rusia (19), Australia (14), Ucrania (10) y Kazajistán (8). La crisis de precios se ha desencadenado por las malas cosechas en Rusia y Ucrania, que decidieron vetar las exportaciones y establecer aranceles a la importación, respectivamente.

COMPETENCIA En la anterior crisis, el aumento de las materias primas fue transmitida de forma directa a los precios de los alimentos derivados del trigo (pan, pasta alimenticia, harina....), lo que provocó sanciones por parte de la Comisión Nacional de Competencia "por realizar recomendaciones para subir precios".