Hasta 106,18 millones de unidades

El número de billetes de 500 euros bajó en julio por sexto mes consecutivo

El número de billetes de 500 euros en circulación en España bajó de nuevo en julio, por sexto mes consecutivo, hasta 106,18 millones de unidades, frente a los 106,73 millones que había en junio, según datos publicados hoy por el Banco de España.

El número de billetes de 500 euros puestos en circulación se ha mantenido estable
El número de billetes de 500 euros puestos en circulación se ha mantenido estable

El importe de estos billetes era de 53.095 millones de euros, 274 millones menos que los 53.369 millones de euros que sumaban al término del mes anterior y 1.874 millones menos que en el mismo mes de 2009.

El número de billetes de 500 euros en circulación empezó a caer en enero de 2009, al quedar en 111,16 millones, frente a los 112,48 millones del mes anterior, y ha mantenido esta tendencia desde entonces, con la única excepción del pasado diciembre, cuando creció ligeramente, hasta los 108,76 millones, desde los 108,44 millones de noviembre.

Por otra parte, los billetes de 500 euros representaban el 67,77% del total del papel moneda que circulaba en España a finales de julio.

Aunque los billetes más numerosos seguían siendo los de 50 euros, de los que circulaban 679 millones, veinte más que en junio, por un importe de 33.956 millones de euros, 984 millones de euros más que un mes antes.

El hecho de que haya más o menos cantidad en el mercado de estos billetes de 500 euros -lo que antes eran 83.000 pesetas- responde a las peticiones de las entidades financieras, que a su vez atienden la demanda de sus clientes. Aunque su proliferación también se atribuye, según algunas fuentes, a la existencia de pagos en dinero "negro".

En cuanto al resto de las denominaciones, tanto el número de billetes de 200 como el de 100 euros disminuyeron en junio, con 19,6 millones de billetes (19,8 en junio) y 60,8 millones (60,9 en junio).

El Banco Central Europeo (BCE) aprueba cada año el volumen de billetes que deben emitir los bancos centrales de los miembros de la Unión Económica y Monetaria (UEM) en función de las previsiones que hace cada uno de los organismos reguladores nacionales.