El decreto laboral "envenena las relaciones"

UGT y CC OO se enrocan para negociar los nuevos convenios

El Gobierno hizo ayer un llamamiento a los agentes sociales para que reformen el sistema de negociación colectiva. Sin embargo, responsables de Comisiones Obreras y de UGT advirtieron de que la reforma laboral "ha envenenado las relaciones laborales", lo que dificultaría el acuerdo.

Después de dos años de espera infructuosa para que los agentes sociales llegaran a un acuerdo, el Gobierno impuso por decreto una reforma laboral que no satisface a ninguno de ellos. Ahora, cuando el polémico texto inicia trámite parlamentario, el Ejecutivo destaca que aún quedan tareas pendientes. Alfonso Morón, director del Gabinete para el Diálogo Social del Ministerio de Trabajo e Inmigración, afirmó ayer que, además de revisar las políticas activas de empleo, queda algo "tan importante como la reforma del Estatuto de los Trabajadores, que es la del sistema de negociación colectiva".

Morón realizó esta declaración en una jornada sobre la reforma laboral organizada por Adecco y la APD, en la que el secretario de Acción Sindical de Comisiones Obreras, Toni Ferrer, mostró su escepticismo al respecto. A su juicio, el decreto gubernamental "va a envenenar las relaciones laborales, en un momento en que sindicatos y patronal "están pendientes de abrir la discusión sobre la negociación colectiva".

En la misma línea se expresó la secretaria de Empleo y Migraciones de Comisiones Obreras, Paloma López, quien afirmó que la reforma "toca la negociación colectiva de forma grave" y será "fuente de conflictividad". Sindicatos y patronal firmaron en febrero el acuerdo de negociación colectiva para el periodo 2010-2012 y se comprometieron a renovar en un plazo de seis meses el actual sistema negociador para dotarlo de mayor flexibilidad interna y externa. De este modo, las partes tendrían que llegar a un pacto como tarde en agosto.

Optimismo patronal

Por su parte, el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán se mostró esperanzado en que las negociaciones para la reforma de la negociación colectiva lleguen a buen puerto. Así, aseguró que, aunque las conversaciones "todavía no se han iniciado realmente", esta previsto que empresarios y sindicatos se sienten "de forma inmediata" a negociar y que puedan alcanzar un acuerdo: "Una vez se aclare cómo queda definitivamente la reforma laboral será el momento de buscar el acercamiento de posturas". José de la Cavada, director de Relaciones Laborales de CEOE, afirmó que "queda mes y medio para concluir la negociación, pero no pasaría nada por retrasarla".

Tal y como se esperaba, la jornada sirvió para expresar las divergentes posturas respecto a una reforma laboral que deja descontentas a las dos partes. Ferrer habló de "reforma del despido", en la que "no se han discutido con los sindicatos temas tan importantes como el de la introducción de agencias privadas de intermediación para el empleo". En cambio, Díaz Ferrán afirmó que el decreto "de hecho, encarece el despido, porque los contratos de 33 y 45 días siguen igual, el ahorro de ocho días se sufraga por el Fogasa y se eleva la indemnización en los contratos temporales".

Medio millón de despidos "sin causa"

Díaz Ferrán fue presentado por su homólogo del Consejo Económico y Social, Marcos Peña, quien horas antes había criticado en el Foro Nueva Economía que casi medio millón de trabajadores fueran despedidos el año pasado "sin causa alguna". Díaz Ferrán replicó después que cuando los empresarios recurren en un 80% de los casos al despido improcedente, con un coste de 45 días por año, "es fácil comprender que no han encontrado otra solución". El dirigente patronal reclamó la supresión de la modalidad de contrato con 45 días de indemnización "porque crea confusionismo" frente a la modalidad ahora dominante, de 33 días. Al margen del mercado laboral, Peña señaló que el país necesita reformas estructurales porque su modelo económico es "insostenible". Además, sugirió la posibilidad de introducir impuestos sobre la riqueza, sobre las Sicav y medioambientales.

Por otra parte, la Comisión de Trabajo del Congreso acordó ayer ampliar el plazo límite para presentar enmiendas al proyecto de ley de reforma laboral en una semana, hasta el 21 de julio, informa Europa Press. En esa misma fecha se debatirá en el pleno la totalidad de la norma. Los portavoces consideran pertinente el retraso hasta que se decida sobre las enmiendas que se deberán presentar una semana antes. Hasta ahora, sólo IU e ICV han anunciado su intención de presentarla. Mientras tanto, los sindicatos tienen previsto de movilizaciones y asambleas en los centros de trabajo a partir de esta semana.

Trámite del congreso

Los participantes en el encuentro de ayer coincidieron en criticar el decreto del Gobierno por distintos motivos. Los representantes del Gobierno y CEOE mostraron su esperanza en que el trámite parlamentario mejore el texto, mientras UGT espera un rechazo total.