Pide suprimir la vicepresidencia tercera y fusionar ministerios

Rajoy pone condiciones a Zapatero para apoyar la congelación de las pensiones

El presidente del PP, Mariano Rajoy, advirtió hoy al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no apoyará la "congelación de las pensiones" anunciada hoy si antes no recorta los "gastos superfluos" del Gobierno, empezando por el recorte de las subvenciones de partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicatos.

Durante su segundo turno de intervención sobre el debate económico en el Pleno del Congreso, Rajoy advirtió al jefe del Ejecutivo que "nunca" vuelva a hablar al PP de derechos sociales después de aprobar el "mayor recorte social de la historia", liquidando la ley aprobada por el PP en 1996 que garantizaba la revalorización de las pensiones.

Poco antes, Rajoy acusó a Zapatero de acometer un "gran recorte de derechos sociales" para acelerar la reducción del déficit público, con lo que su "incapacidad la vamos a pagar todos los españoles", entre ellos pensionistas y futuras madres.

Esto es "algo que no habría ocurrido si hubiera actuado a tiempo" y hubiera seguido las recomendaciones del PP, para que no tuviera que ser la Unión Europea la que "le impusiera" que recorte "su" deuda pública", recriminó Rajoy en su intervención en el Congreso de los Diputados.

Por eso, aseguró, que a pesar de que el Gobierno en ocasiones "acusa" a los populares de recortar derechos sociales, "jamás el PP ha planteado lo que usted está planteando aquí".

Ofrece pactar una serie de medidas

Entre la batería de medidas anunciadas hoy por Zapatero para reducir el gasto público están entre otras la reducción de sueldos del sector público en una media del 5% en 2010, o suspender en 2011 la revalorización de las pensiones. Frente a esto, Rajoy ofreció pactar al presidente del Gobierno una serie de medidas desde "esta misma tarde".

Las iniciativas propuestas por el líder del PP son la supresión "inmediata" de la vicepresidencia tercera y de los Ministerios de Igualdad y Vivienda; integración de Educación y Cultura por un lado, y Trabajo y Sanidad por otro; revisión de subvenciones y la eliminación de las no justificadas, así como erradicación de las que se destinan a organizaciones empresariales, sindicales y políticas.

También abogó por la revisión de los programas de la Administración General del Estado y la puesta en marcha ya de reformas estructurales.

Rajoy insistió en que el presidente del Gobierno ha tenido que decidir "en tres días" una reducción del gasto de 15.000 millones, y eso es "improvisación", especialmente si se tiene en cuenta que hace una semana Zapatero aseguraba que no acometería un recorte "drástico" para no afectar a la recuperación económica.

Pero el líder del PP pidió al Gobierno que no genere más "desconfianza" y llame a las cosas por su nombre, porque lo correcto no es decir recuperación sino "estancamiento" ya que a España le espera un periodo de escaso crecimiento económico, advirtió.

En cualquier caso, Rajoy consideró que "ajustar" las cuentas es bueno para la confianza de la economía, pero recordó que Zapatero afirmaba "constantemente lo contrario" y ahora se ha dado cuenta de que se ha "equivocado".

A juicio de Rajoy, la gestión económica del Gobierno durante estos dos últimos años se ha caracterizado por sus "errores, dilaciones, improvisaciones e incapacidad", lo que ahora "pagarán los españoles", y por ello, el líder del PP atribuyó en "exclusiva" la responsabilidad de los recortes de derechos sociales a Zapatero.

"Al dictado de otros"

Rajoy, además, censuró que el Gobierno no practique ese ajuste en otras partidas, y de ello dijo hay "mil ejemplos", si bien citó como muestra que "se recorten los derechos de los pensionistas cuando proliferan las oficinas de representación de todo tipo de administraciones públicas en el exterior".

En definitiva, declaró Rajoy, las medidas anunciadas por Zapatero y el trabajo que queda por hacer, "al dictado de otros" -en alusión a la Unión Europea- se podrían haber evitado.

"No le voy a abrumar, pero no quiero pensar en los que nos podíamos haber ahorrado en deuda, en déficit, en desempleo y en desprestigio si hubiera aceptado" los consejos del PP "desde el primer momento en que se le ofrecieron", resumió.