Para invertir

Tácticas para proteger una cartera de la inestabilidad

Mantener la cabeza fría en momentos de inestabilidad es clave para evitar acentuar las pérdidas.

En momentos de irracionalidad extrema y volatilidad exacerbada las decisiones en caliente son malas consejeras. Numerosos estudios han demostrado que el market timing, tratar de coger la ola del mercado a corto plazo, es una de las peores estrategias a implementar en situaciones tensas de mercado. Mantener la cabeza fría y aprovechar las caídas para comprar es una opción que no hay que descartar, sobre todo a medida que el desplome abarata el precio de los activos.

El contagio de la crisis griega al resto de Europa ha generado nuevos momentos de inestabilidad y puntualmente de pánico irracional en los mercados financieros. Y aunque la economía mundial parece encaminada hacia la recuperación y, en un contexto de tipos bajos, la renta variable es la mejor opción para los próximos años, lo cierto es que las caídas recientes de bonos y acciones hacen mucho daño a las carteras.

Existen movimientos tácticos que se pueden realizar a corto plazo para mitigar en los posible el impacto de la incertidumbre actual sobre las carteras de los ahorradores. La decisión más clara que han tomado los asesores financieros a raíz de los últimos acontecimientos es la apuesta por el dólar. "Hasta finales de 2009 recomendábamos Bolsa estadounidense con cobertura de divisa, pero desde 2010 hemos quitado la cobertura de dólar", explica Marta Díaz-Bajo, directora de producto de Atlas capital.

El euro está en caída libre desde comienzos de año, debido a la huida masiva de capitales de los activos de la eurozona. El dinero es temeroso y el riesgo se percibe ahora mismo en Europa. "Hasta ahora el peso del dólar en perfiles conservadores era más moderado, pero lo hemos elevado para utilizarlos como cobertura", señala Víctor Alvargonzález, director general de Profim Eafi. "Apostamos por la Bolsa estadounidense y, aunque caiga, el descenso será menor si el dólar de aprecia frente al euro".

Los asesores y estrategas financieros le han dado la espalda a Europa para protegerse del desplome de los mercados. "Nuestro último movimiento ha sido salir de la Bolsa española", confirma Eduardo Antón, analista de fondos de Inversis Banco. "No porque no nos gusten las compañías, sino porque el pánico en el mercado está provocando flujos de salida muy importantes".

Ahora bien, el descenso generalizado de la Bolsa española está generando gangas que también pueden ser aprovechadas. "Puntualmente estamos recomendando a los clientes más arriesgados comprar BBVA y Santander, porque han caído mucho", añade Marta Díaz-Bajo.

En general, los asesores han reducido la exposición al riesgo de sus clientes tras los últimos acontecimientos. Pero al contrario que en otros momentos de incertidumbre no han optado por elevar la liquidez en las carteras. La inversión el productos monetarios, el activo sin riesgo, es una vía para proteger las inversiones. Pero el rendimiento potencial que ofrece en estos momentos la renta fija a corto plazo es tan bajo que prefieren otras opciones. "Invertir en liquidez, cuando un monetario te puede dar entre el 0% y el 1% es un coste de oportunidad tremendo", explica José Luis Jiménez, director de estrategia de March Gestión. El coste de oportunidad se refiere a lo que se deja de ganar por tener el dinero en un activo que ofrece muy poco rendimiento. Por eso los asesores recomiendan como alternativa a la liquidez la inversión en fondos de gestión alternativa. Son carteras que extreman la gestión del riesgo con el objetivo de obtener retornos absolutos haga lo que haga el mercado. Los hay más o menos arriesgados, con lo que un fondo de gestión alternativa de baja volatilidad es un sustitutivo interesante de la inversión en un monetario.

La deuda pública europea es un activo al que los estrategas ya dieron la espalda a comienzos de año, en previsión de lo que podía ocurrir. "Una manera de cubrir carteras de renta fija es huir hacia la calidad dentro de los activos de deuda europeos", afirma Joaquín González-Llamazares, responsable de renta fija de DWS. "Apostar por la curva de tipos de la deuda alemana es una forma de cubrir la exposición a la deuda de los países periféricos". El bund alemán, el bono a 10 años, ha sido utilizado en las últimas semanas como un activo refugio frente a las caídas de precio de la deuda de países como Grecia, Portugal, España o Irlanda. Una estrategia con estos activos consiste en apostar con futuros al alza por el bund y a la baja por el resto de bonos. Aunque es arriesgado.

Para las carteras más arriesgadas, los asesores apuestan por la renta variable estadounidense y de países emergentes; es decir, de regiones o países que están saliendo claramente de la recesión. Las materias primas son otra opción de cobertura, especialmente el oro, un activo tangible que acostumbra a subir de precio en momentos de elevada incertidumbre o de perspectivas inflacionistas.

Coberturas con instrumentos derivados

Los instrumentos derivados son una manera eficaz de cubrir puntualmente una cartera cuando el inversor tiene perspectivas alcistas a medio a largo plazo pero teme por la inestabilidad a corto.

Un derivado financiero es un contrato que da el derecho o la obligación a comprar o vender un activo en un momento futuro. La cobertura de carteras de renta variable se puede hacer con la venta de futuros o con la compra de opciones de venta o put. En ambos casos lo que está haciendo el inversor es apostar por la caída del activo, con lo que consigue, si la cobertura es correcta, paliar las pérdidas de su cartera con la ganancia del derivado.

El futuro obliga tanto a comprador como a vendedor a comprar o vender el activo en un momento determinado a un precio concreto. Para cubrir una cartera de Bolsa española se puede vender un futuro sobre el Ibex 35 o sobre el Mini Ibex. Para saber cuántos contratos hay que vender, el inversor debe conocer primero cuál es la beta de su cartera, es decir, la sensibilidad de las acciones que tiene a los movimientos de Ibex. La posición se cierra con la compra del futuro.

La compra de put da el derecho al inversor a vender un activo en un momento determinado, a un precio concreto. Si la acción baja por debajo de ese precio (strike), el inversor puede vender al precio del strike y comprar las acciones más baratas en el mercado, con lo que se embolsa la diferencia entre el precio de venta y de compra.

Fondos de volatilidad

Los fondos que invierten en volatilidad permiten limitar las pérdidas de una cartera cuando caen los mercados. Estos fondos ganan en las caídas porque es cuando más volatilidad sufren las Bolsas. No suelen ser, sin embargo, una apuesta interesante para mercados alcistas.