Comisión de Investigación Especial del Althingi

El Parlamento acusa al anterior Gobierno islandés de negligencia en la crisis

Una comisión parlamentaria culpó hoy de "negligencia grave" al ex primer ministro conservador Geir H. Haarde, a otros miembros del anterior Gobierno y a autoridades financieras por el colapso sufrido por la economía islandesa en octubre de 2008 a raíz del hundimiento de su sistema bancario.

Un informe de esa comisión, presentado hoy en Reikiavik tras año y medio de investigación, acusa al anterior Gobierno de ignorar señales de advertencia y de "no reaccionar adecuadamente al peligro inminente para la economía islandesa causado por el empeoramiento de la situación de los bancos".

El Gobierno, señala, actuó de forma poco sistemática y se centró intencionadamente en los problemas de imagen de las compañías financieras, antes que en resolver el problema del tamaño de los bancos islandeses, cuyo volumen de negocios llegó a superar en más de diez veces el del PIB de este país de 320.000 habitantes.

Y lo hizo sin tener en cuenta la fortaleza financiera del Estado ni su capacidad de apoyo a los bancos, y sin tener información sobre el costo de un hipotético colapso, remarca la Comisión de Investigación Especial del Althingi (Parlamento), formada por un grupo de expertos independientes.

El sistema bancario podía haberse librado del colapso de haberse tomado acciones para reducir su tamaño no más tarde de 2006, pero el Gobierno de coalición entre conservadores y socialdemócratas que asumió en mayo de 2007 lo que hizo fue asegurar que las operaciones financieras siguieran creciendo.

La decisión de bajar los impuestos durante la expansión económica y los cambios en el sistema hipotecario también fueron criticados en el informe, además de la falta de comunicación entre Gobierno y Banco Central y el fuerte endeudamiento de los grandes grupos de medios de comunicación.

Junto a Haarde, la comisión cita como responsables a los ex ministros de Finanzas Arni M. Mathiesen (conservador), y de Comercio Björgvin G. Sigurðsson (socialdemócrata), así como al ex presidente del Banco Central (Sedlabanki) y antecesor de Haarde en el cargo de primer ministro, el también conservador David Oddson.

El Banco de Inglaterra rechazó en abril de 2008 una petición formal de Odsson para realizar una permuta financiera entre ambos países, pero ofreció ayuda para reducir el tamaño y el peso del sector bancario islandés como única solución, propuesta que el Sedlabanki rechazó, recuerda el informe.

Un tercio de todos los préstamos concedidos en 2007 y 2008 por los tres principales bancos islandeses fueron a parar a gente ya endeudada de antemano e incapaz de pagar sus deudas.

Los préstamos originales habían sido garantizados para la compra de acciones y la segunda oleada de préstamos pretendió proteger a esos inversores de la recesión económica mundial, según el informe, que critica también la actuación de los dos vicepresidentes del Sedlabanki y del jefe de la Autoridad Supervisora Financiera.

El Sedlabanki perdió además un préstamo del Banco de Pagos Internacionales de Basilea de 500 millones de dólares por una negligencia burocrática.

El presidente de la comisión parlamentaria, Palle Hreinsson, dijo hoy que el informe, de más de 2.000 páginas y cuya difusión era esperada desde hacía meses, ha sido enviado a la Justicia islandesa para que lo estudie.

El colapso del sistema bancario, que obligó a nacionalizar los tres principales bancos, colocó al borde de la banca rota a Islandia, que tuvo que solicitar un préstamo al FMI y vio cómo su Gobierno era obligado a dimitir meses después tras las protestas populares.

La primera ministra, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdardóttir, calificó el informe de "crucial" en el proceso de reconstrucción del país y señaló que su Gobierno, nacido tras los comicios de hace un año, ha introducido reformas legales y procedimentales para evitar una situación de crisis similar en el futuro.