¿Le gustan los BRIC? África le va a encantar

Los mercados africanos han sorprendido con fuertes alzas este año. En algunos casos hasta por encima del 10%. El pasado ejercicio, estos mercados se quedaron atrás contemplando el vertiginoso ascenso de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Pero los inversores se están dando cuenta de que los grandes países africanos se benefician de los mismos fundamentos de los que gozan los BRIC. El inversor ha aceptado la realidad de un nuevo orden económico mundial en el que los países emergentes serán, de manera creciente, los impulsores de la dinámica económica global.

Los fundamentos de estos países se apoyan en tres pilares: el hecho de que cientos de millones de personas están dando sus primeros pasos como consumidores, una sólida liquidez, gracias a sus abundantes recursos naturales, y una ventaja competitiva a la hora de fabricar productos o prestar servicios a nivel mundial.

El sustrato de Brasil es muy similar al de Nigeria y Sudáfrica. Ambos países comparten unos 200 millones de consumidores, abundantes riquezas propias y la ventaja de estar en una región con más de 500 millones de habitantes, en la que ya son líderes.

A su vez, las dinámicas de Egipto y Marruecos son comparables a las de la India. A pesar de no tener muchos recursos propios, su punto fuerte reside en una creciente pirámide demográfica y en su ventaja competitiva frente a Europa en términos de costes de fabricación y de servicios.

Según el Banco Mundial, la inversión directa extranjera en África ha pasado de unos 10.000 millones de euros en 2000 a más de 50.000 millones en la actualidad. Los grandes líderes de esta tendencia son China e India. En definitiva, si estamos dispuestos a apostar por los BRIC, con la misma lógica ya no podemos ignorar a África como destinataria de nuestras inversiones.

Baldwin Berges. Director general de Silk Invest