Consolidación del sector aéreo

Los británicos reciben con esperanza y escepticismo la operación

Reino Unido acogió el viernes la noticia de la fusión de British Airways (BA) e Iberia con esperanza y escepticismo. Consideran que "será positiva para la compañía y para el país", como apuntó la BBC, pero saben que la aerolínea británica llega al acuerdo en peores condiciones.

BA ya había anunciado que 4.900 empleados se irán a la calle en marzo. Willie Walsh, su consejero delegado, admitió en la BBC que con la unión "se perderán algunos nuevos empleos" pero añadió que también se podrán alcanzar "ingresos adicionales gracias a la interconexión de las de las dos redes". Aunque no pretende que esta fusión sea la panacea para la pésima situación de su compañía. "Es parte de la solución pero no convertirá en beneficios las pérdidas acumuladas."

Todos los diarios británicos resaltaron que Iberia ha incluido una cláusula por la cual podría abandonar la fusión si los destinatarios del fondo de pensiones de BA imponen sus condiciones. The Times tituló: "La deuda del fondo de pensiones de BA, de 2.600 millones de libras, podría hacer fracasar la fusión". En sus páginas de opinión, el diario se cuestionó sobre si la unión mejorará el estándar de los servicios de Iberia hasta alcanzar la calidad de BA o si será su grupo la que se pliegue al nivel de la española.