Salarios

El Banco de España pide al sector público que sirva de ejemplo en contención salarial

El Banco de España recomendó ayer a las administraciones públicas una mayor contención salarial que sirva de ejemplo al sector privado. Si esa moderación se trasladará a las empresas, el supervisor cree que podría contribuir a la recuperación económica.

El acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo y los funcionarios para moderar el crecimiento de los salarios públicos parece no haber satisfecho del todo al Banco de España. Este establece una subida del 0,3% para 2010 e incrementos ligados a la evolución de la inflación en los dos siguientes años. En 2012 se producirá la recuperación del poder adquisitivo perdido en esos tres ejercicios.

En el último informe del Banco de España se dedica un capítulo entero a analizar la evolución de los salarios públicos en España y su comparación con el resto de los países de la zona euro. Y la conclusión es clara: el coste de los salarios de la administración pública es muy elevado, ya que representan el 9,9% del PIB. Por ello, el supervisor resalta que su comportamiento "puede generar efectos macroeconómicos significativos". Y entre ellos destaca la relación que tiene con los salarios del sector privado y con el saneamiento de las finanzas públicas. "En un contexto de recesión económica como el actual, que se ha visto acompañado por una considerable inercia salarial en la economía española, una moderación de los salarios públicos, si se trasladara al sector privado, podría resultar un factor que facilitaría el necesario ajuste macroeconómico y una consolidación fiscal que sitúe las finanzas públicas en una posición saneada", asegura.

Y para justificar esta petición expone el imparable crecimiento del empleo público en las dos últimas décadas. Desde 1990, el número de empleados de las tres administraciones públicas ha crecido en 800.000 personas, lo que representa una subida acumulada del 47% o de un 2,6% en promedio anual. El mayor incremento del empleo público se ha producido en las comunidades autónomas, en el que el número de empleados públicos se ha incrementado en más de 400.000 en los últimos ocho años.

En la comparación con otros países de la zona euro, España tampoco sale muy beneficiada. Mientras que el peso del número de funcionarios sobre el total de asalariados en España (13,8%) se mantiene por debajo de la media de la Unión Europea, no ocurre lo mismo con los salarios públicos sobre el conjunto de las remuneraciones. Según los últimos datos de la OCDE, el coste salarial de los funcionarios supone el 21,6% del total en España, sobrepasando ligeramente a la media comunitaria y también por encima de países como Reino Unido, Dinamarca, Austria, Holanda o Luxemburgo. En el lado contrario se sitúan países como Francia o Italia, en donde los salarios públicos tienen un peso aún mayor que en España.

Leve frenazo en la caída de la actividad

En su último informe, el Banco de España advierte que la caída de la actividad económica se ha ralentizado durante los meses de verano, tal y como demuestran los últimos indicadores de la inversión en bienes de equipo, en construcción o las matriculaciones de vehículos.

Si esa tendencia se consolida, la economía seguiría, según el informe, disminuyendo su ritmo de caída en el tercer trimestre del año, como ya hizo entre abril y junio, cuando la tasa de caída intertrimestral del PIB se moderó cinco décimas, hasta el -1,1%, lo que podría confirmar, según el Banco de España, la tesis del Ejecutivo de que lo peor de las crisis ha pasado.

Pese a ello destaca algunos datos, en especial los relacionados con el consumo privado, que han interrumpido la mejoría experimentada en los primeros meses del año. Entre ellos destaca la confianza de los consumidores, que cayó en agosto tras cinco meses consecutivos de subidas, y las ventas minoristas, que registraron una bajada del 5,2% en julio, descenso más acusado que en meses anteriores.