Bebidas

La japonesa Suntory negocia la compra de Orangina para entrar en el mercado europeo

El precio de la adquisición podría rondar los 2.000 millones

El grupo japonés Suntory ha puesto sus ojos en Orangina. El gigante cervecero, decidido a crecer en el exterior para compensar el envejecimiento de la población en su país de origen, ha iniciado conversaciones con los fondos propietarios de la marca de refrescos europea.

El precio sería al menos equivalente a los 2.600 millones de dólares -1.785 millones de euros- que pagaron hace tres años a Cadbury por Orangina los fondos de capital privado Blackstone y Lion Capital. Varias fuentes citadas por distintos medios de comunicación calculan que el precio final podría rondar los 2.000 millones de euros.

Las conversaciones para la adquisición de Orangina se encuentran en una etapa delicada, según aseguró una fuente a la agencia Reuters, ya que no existen garantías de que se logre un acuerdo. "Es cierto que estamos en conversaciones, pero no se ha decidido nada y no puedo comentar más", dijo una portavoz de Suntory. Esta compañía, a su vez, está en pleno proceso de fusión con Kirin, el mayor grupo cervecero japonés.

La venta de Orangina, conocida por su bebida gaseosa hecha sobre la base de zumo de naranja, podría generar una mayor consolidación en el sector de los refrescos y otorgar una salida viable a los dueños de estas compañías, sobre todo a los de capital riesgo.

Se reactiva el mercado

Y es que las principales firmas de este sector han estado a la espera de oportunidades en medio de la inestabilidad financiera mundial y acaban de empezar a vislumbrar vías para rentabilizar sus inversiones. El mercado vuelve a ser propicio para las ventas o las salidas a Bolsa.

La compra del antiguo negocio de Cadbury Schweppes en Europa puede aportar a Suntory ventas de más de 1.000 millones de euros en la región. También permitirá a esta compañía mitigar la caída de ingresos por el descenso del consumo de cerveza en el mercado interior debido al envejecimiento de la población japonesa y la subida del yen.

La demanda de marcas como Kirin o Asahi ha bajado un 6% en agosto, según los datos difundidos esta semana, el nivel más bajo en ese mes desde 1992.