Encuentro financiero

PP y PSOE coinciden en recortar el poder de las autonomías en las cajas

Los portavoces económicos del PP y el PSOE aparcaron ayer sus diferencias para apoyar el poder centralizador del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Sus declaraciones se produjeron en la víspera de la votación del texto en el Congreso. Cataluña, Andalucía o Extremadura estiman que este fondo vulnera sus competencias. El Banco de España disiente de estas tesis.

PP y PSOE coinciden en recortar el poder de las autonomías en las cajas
PP y PSOE coinciden en recortar el poder de las autonomías en las cajas

La distancia que habitualmente separa al PP y al PSOE en asuntos económicos se estrechó ayer a la hora de valorar el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y el anuncio por parte de varias comunidades autónomas de recurrirlo al considerar que el texto invade competencias autonómicas relativas a las fusiones entre cajas de ahorro.

El más claro fue el portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, quién recalcó la necesidad de reducir las injerencias políticas en el FROB. "Hay autonomías que quieren sistemas bancarios regionales financiados con dinero público. Eso no es posible. Si se hace, costará mucho más tiempo salir de la crisis", señaló. Montoro también insistió en la necesidad de reducir el derecho de veto sobre la fusión de cajas de las comunidades autónomas en la Ley de Cajas de Ahorros.

Por su parte, el secretario de Política Económica del PSOE, Octavio Granado, confió en que el Banco de España y las regiones cooperen "para garantizar que los procesos de reestructuración se llevan a cabo sin problemas". En su opinión, los cambios deben hacerse teniendo en cuenta que "necesitamos menos entidades y con menos problemas" y no se debe permitir que los administradores de las entidades auxiliadas eludan su responsabilidad por los fallos en la gestión.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez reafirmó ayer la validez del FROB tras intervenir en el IX Encuentro Financiero Internacional Caja Madrid, organizado por la entidad con la colaboración de El País. Esta propuesta legislativa del Gobierno, que será sometida a votación hoy en el Congreso de los Diputados, ha exaltado los ánimos de varios gobiernos autonómicos. Regiones como Cataluña, Andalucía o Extremadura consideran que la iniciativa vulnera sus competencias fijadas en la Constitución.

"Me parece muy bien el decreto que ha aprobado el Gobierno porque responde adecuadamente a la situación española y tiene mucho cuidado al destinar dinero del contribuyente a la reestructuración bancaria", estimó el responsable del supervisor. Acto seguido Fernández Ordóñez agregó que "se ha encontrado un equilibrio entre aquello que compete al Gobierno central y lo que corresponde a las autonomías. Espero que mañana lo apruebe el Congreso con el mayor consenso posible". En su opinión, "el Banco de España tiene las manos libres con los criterios fijados en el real decreto, que son reducir al mínimo el coste de la reestructuración para el contribuyente y que el sistema que salga sea sólido. El fin no es ayudar a todas las entidades".

También el director de Asuntos Monetarios del Fondo Monetario Internacional (FMI), el español José Viñals, advirtió a las autonomías sobre el riesgo de favorecer la segmentación del sistema financiero nacional al vetar fusiones de cajas de diferentes regiones.

La Caixa mira fuera

El director general de La Caixa, Juan María Nin, afirmó ayer que es "bueno" que se produzcan fusiones de cajas catalanas para ganar en "tamaño y eficiencia". Consideró que la absorción de una entidad en España sería "poco rentable" para La Caixa. En declaraciones a TV3, Nin explicó que la prioridad de La Caixa es su internacionalización. Descartó que el FROB se decante a favor del modelo de bancos, aunque reconoció que para las cajas es "nuevo" que puedan emitirse cuotas participativas con derechos políticos a raíz de una intervención.

Viñals aboga por reforzar la supervisión y regulación

El exceso de confianza nos llevó a la crisis. Debemos evitar ahora más excesos que puedan retrasar o descafeinar las reformas pendientes, ya que o se hacen ahora o no se hacen nunca". Con esta advertencia, José Viñals, director de Asuntos Monetarios del FMI, planteó ayer en el mismo foro la necesidad de poner en marcha cambios que refuercen la supervisión y regulación del sistema financiero internacional.

En su opinión, la actual crisis se ha producido porque se asumieron "demasiados riesgos" y porque los reguladores tuvieron un conocimiento insuficiente de los bancos y sus balances. Para evitar que estos fallos se reproduzcan en el futuro, Viñals propuso una hoja de ruta con tres ejes fundamentales: una mayor independencia de los organismos reguladores frente a los poderes políticos y las presiones del mercado, un mayor control sobre las instituciones de carácter sistémico (aquí puso como ejemplo a la aseguradora americana AIG, a la que el Gobierno de EE UU ha comprado activos tóxicos por valor de 40.000 millones de euros) y el aumento de provisiones por parte de las entidades financieras. "Hay que elevarlas en los buenos tiempos y eliminar los incentivos, como las políticas de retribuciones a directivos ligadas a corto plazo. æpermil;stas deben fijarse teniendo en cuenta los beneficios a medio y largo plazo", dijo.

En el caso de España propuso las mismas recetas que se aplicaron en anteriores recesiones: "una reestructuración fuerte para consolidar un sistema financiero con sobrecapacidad". Viñals pronosticó que, una vez que se supere la crisis, "hay que tener bancos eficientes con una gran capacidad de crecimiento".