Informe

Greenpeace dibuja un panorama desolador de la costa española

Más de la mitad de los espacios naturales protegidos del litoral sufren algún tipo de amenaza, según denunció el martes un informe de Greenpeace, que aseguró que el desarrollo urbanístico, la corrupción y la contaminación pueden acabar con el turismo de sol y playa, una de las principales fuentes de riqueza del país.

La novena edición del informe "Destrucción a Toda Costa" se ha centrado en las zonas costeras protegidas, y ha concluido que 120 de los 233 espacios naturales protegidos situados a lo largo de los 8.000 kilómetros de litoral sufren algún tipo de amenaza.

La organización ecologista lleva años denunciando el estado de las costas españolas y el empeoramiento de la situación de la mano del 'boom' inmobiliario, y el martes volvió a apuntar con el dedo a las administraciones públicas por su incapacidad para defender al poco territorio virgen que queda en el litoral de un desarrollo urbanístico "depredador".

"Puede que la declaración de un espacio protegido les sirva a los políticos para ponerse medallas sobre su apuesta por salvar la costa", declaró Pilar Marcos, responsable de la campaña de costas de Greenpeace.

"Pero cuando, años después, descubren que esa protección es incompatible con algún proyecto urbanístico, intentan saltarse la norma que ellos mismos elaboraron, convirtiendo estos espacios en 'parques de papel', en papel mojado", afirmó.

Greenpeace dijo haber detectado 478 casos de corrupción urbanística en lo que va de 2009 con 625 imputados, más de la mitad de lo cuales cargos públicos.

Por comunidades, la Valenciana, con 21 espacios naturales protegidos amenazados, y Andalucía, con 18, son dos de las regiones que salen peor paradas del informe, que considera el estado del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar "el peor ejemplo de destrucción de uno de los pocos parajes vírgenes que quedan en el Mediterráneo".

El informe también criticó los planes para construir una gran piscifactoría en la Costa da Morte, el proyecto de ampliación del puerto de Ibiza o la reforma de la ley del suelo en Murcia para desproteger el 64 por ciento del Parque Natural Cabo Cope-Calnegre para la construcción de un complejo turístico.

"La defensa de la costa tiene que ser incondicional por parte de las administraciones implicadas, sin rebajas ni excusas. No tiene ningún sentido derribar chiringuitos ilegales en playas urbanas si se sigue manteniendo un hotel ilegal de 21 plantas en la playa (almeriense) protegida de El Algarrobico", afirmó Marcos.