COLUMNA

Evitar una orgía en los gastos públicos

Que no les gusta la expresión? Debo admitir que a mí tampoco. La he encontrado entre las conclusiones de la última reunión del Eurogrupo. La reunión trataba de concretar el margen de maniobra de las finanzas públicas europeas ante la crisis financiera y económica actual. El objetivo último era, como pueden imaginar, marcar límites. Partiendo, naturalmente, de que no hay necesidad de un paquete económico común. Así se nos dijo. Aunque, la verdad, no se me ocurre cómo podría llevarse a cabo si finalmente fuera necesario.

Sin embargo, para el presidente del Eurogrupo la situación actual de urgencia posibilitaba una interpretación 'flexible' del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). Pero sólo los países que hayan hecho sus deberes, en términos de reducción anterior del déficit, tienen este margen de actuación. Alemania, un día después, utilizaba el suyo para la aprobación de un paquete económico estimado en más de 50.000 millones de euros en dos años (pero con un coste real para las finanzas públicas de 23.000 millones). Esta misma semana la Comisión Europea preveía que las cuentas públicas alemanas estarán en equilibrio este año. Bueno, en estos momentos el mismo Gobierno alemán alude a un ligero déficit ante el deterioro de los ingresos. Para 2009 nosotros esperamos que el déficit público alemán supere el 2 % del PIB, tras utilizar su margen de maniobra.

Otros países lo pueden tener más complicado, como sería el caso de Francia e Italia, con niveles promedio estimados de déficit para el próximo año por encima del 3,5%. ¿Y las finanzas públicas españolas? La Comisión Europea fijaba su previsión de déficit para 2009 en niveles del 2,9% del PIB, casi el doble del 1,6% previsto para este año (a principios de año anticipaba un ligero superávit, todo va demasiado rápido). Nosotros no somos tan optimistas: esperamos que el déficit público se dispare por encima del 3,7% del PIB en 2009.

Otra conclusión de la reunión fue aplazar sin fecha el objetivo de alcanzar el equilibrio en las cuentas públicas del área en 2010. No están los tiempos para mantener objetivos imposibles. De hecho, los límites (pese a su flexibilidad) del PEC entran en contradicción con la recomendación desde el FMI de aplicar una política fiscal fuertemente expansiva. La situación, de acuerdo con la institución, lo merece. El PEC nació con el objetivo de garantizar la disciplina presupuestaria de los Estados miembros con el fin de evitar déficit excesivos, coordinando la política fiscal como de hecho existe una política monetaria común. Totalmente lógico, aunque nunca ha tenido una prueba de fuego como la actual.

Según el FMI, estamos ante la primera contracción del crecimiento de los países desarrollados tras la Segunda Guerra Mundial. Y dentro de un contexto de recesión mundial, con desaceleración brusca en el crecimiento de las economías emergentes. ¿Un ajuste temporal? La reducción del gasto por los bancos, la restricción financiera a las empresas al mismo tiempo que el aumento de las tasas de default y la reducción del gasto por las endeudadas familias (con efecto riqueza negativo dentro de la deflación actual de activos) no auguran una recuperación rápida del crecimiento. Y siempre existe el riesgo de que el aumento de la deuda pública en los próximos meses reduzca aún más las posibilidades de financiación de las empresas y familias.

El Tesoro norteamericano ha anunciado esta misma semana que sus necesidades de financiación para este año fiscal (2009) podrían superar 2,1 billones de dólares frente a la previsión inicial de 1,4 billones. Entre las novedades anunciadas están la recuperación de las subastas mensuales de la referencia de 3 años, retiradas 18 meses atrás, y de 10 años, cuando la de 30 años pasará a ser trimestral frente a la emisión anual anterior. ¿Qué les parece dramático? Realmente lo es.

Siguiendo con las previsiones de la Comisión Europea, el déficit público norteamericano podría superar niveles del 7,2% del PIB en 2009 (-5,3% previsto para este año). Para Japón espera un déficit público del 2,6% (-1,9%). Pero en la zona euro apenas superará el 1,8% del PIB, partiendo de una previsión del 1,3% este año. ¿Cifras creíbles? Entiendo su negativa, especialmente en el caso de la zona euro y Japón.

Por otro lado, las cifras anteriores son compatibles, como no podía ser de otra forma, con las previsiones de crecimiento económico que también baraja la Comisión: crecimiento plano en Europa frente a una recesión (temporal) del 0,5% en Estados Unidos. Para Japón la previsión es también de un crecimiento negativo del 0,4%. Sinceramente, firmaba ya estos datos. Por el contrario, una contracción de crecimiento del 0,5% supone el rango alto de nuestro escenario para estas tres economías en 2009. El escenario central sería mucho más negativo, seguido por un estancamiento del crecimiento en 2010.

José Luis Martínez Campuzano. Estratega de Citi en España