Economía

La zona euro entra en recesión por primera vez desde la unión monetaria

La Oficina Europea de Estadística, Eurostat, confirmó el viernes lo que era ya más que una simple sospecha. El empeoramiento de la crisis financiera global provocó en el tercer trimestre del año una contracción de la actividad en buena parte de las grandes economías de la zona euro, lo que ha provocado la entrada del área en recesión, la primera desde que se creó la unión monetaria en 1999.

Los datos de Estadística son inapelables. El PIB del área cayó el 0,2% entre julio y septiembre, la misma cuantía que registró entre abril y junio, lo que conlleva una recesión técnica al contabilizarse dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Desde 1999, fecha en la que se creó la Unión Monetaria, nunca había caído el PIB de los países que comparten el euro. La peor evolución hasta ahora que se produjo en el segundo trimestre de 2003, cuando la actividad económica se mantuvo invariable en el área.

Este desplome refleja el frenazo por el que atraviesan todas las grandes economías del área y especialmente la debilidad de la actividad en la considerada como locomotora europea, Alemania, que con caídas del PIB del 0,4% y 0,5% en el segundo y tercer trimestre también se encuentra en recesión.

Esa situación alcanza además a la economía italiana (la actividad retrocedió el 0,4% y 0,5% en los dos últimos trimestres) y es una amenaza clara para España (su PIB cayó el 0,2% entre julio y septiembre y ya sólo crece en términos anuales a un ritmo del 0,9%, justo la mitad que el trimestre anterior) y Reino Unido, cuyo producto se contrajo un 0,5%, después del estancamiento detectado de abril a junio.

La economía francesa, que había retrocedido el 0,3% en el segundo trimestre, escapa por ahora de la recesión, gracias al ligero repunte de la actividad de julio a septiembre (cuando se incrementó un exiguo 0,1%).

Aunque algunos de los nuevos miembros de la Unión Europea (República Checa, Chipre, Lituania y Eslovaquia) mantienen cierto dinamismo económico, el conjunto de la UE sufre una contracción clara, con una caída del PIB entre julio y septiembre del 0,2%. Este dato no sitúa a la UE en recesión, pero constituye un claro empeoramiento de la coyuntura, ya que la actividad no varió de abril a junio.

La crisis también se constata al comparar el crecimiento con el de hace un año, pues aunque la actividad aumentó en los últimos doce meses, la desaceleración es cada vez más acusada. En concreto, en el tercer trimestre, el PIB de la eurozona avanzó el 0,6% en términos interanuales (frente al 1,4% en el segundo y el 2,1% en los dos anteriores). Bruselas vaticinó que tanto la eurozona como la UE tocarán fondo el año próximo, lo que dará paso a una lenta recuperación, siempre que la crisis financiera no se agrave más. A esto último sin duda intentará contribuir el Banco Central Europeo (BCE), cuyo presidente vaticinó el viernes en Fráncfort que las distintas entidades monetarias de todo el mundo van a seguir colaborando 'y en épocas excepcionales como éstas, incluso pueden aumentar sus logros'. Los expertos auguran que a comienzos de diciembre el BCE volverá a rebajar los tipos 50 puntos básicos para estimular la actividad.

El recorte del crudo modera la inflación al 3,2%

La rebaja registrada en la cotización del petróleo ha dado un respiro a los precios de sus principales derivados y, por ende, a la inflación en Europa. En octubre, los precios no aumentaron ni en la UEM ni en toda la UE, lo que motivó una rebaja de la tasa anual hasta el 3,2% en la eurozona (cuatro décimas menos que en septiembre) y el 3,7% en la UE (cinco décimas menos). En el caso del área de la moneda única, ésta es la tasa más baja desde el mes de enero, según señaló la oficina estadística europea.

La desaceleración de los precios fue aún mayor en el caso español, donde la inflación anual bajó del 4,6% en septiembre al 3,6% el mes pasado. El diferencial de precios de España con sus socios de la moneda única se quedó en cuatro décimas, el más reducido desde enero de 2004, después de mucho tiempo por encima de un punto porcentual.

Entre los componentes del indicador que registraron los niveles de inflación más elevados en la zona euro se encuentran la vivienda (5,9%), los alimentos (4,7%) y el transporte (3,7%), mientras que las cifras anuales más bajas se observaron en comunicaciones (-2,2%), ocio y cultura (0,2%) y vestido (1%). Entre los países miembros de la UE, los menores índices de precios anuales se registraron en Alemania, Holanda y Portugal (2,5% en cada caso). Por el contrario, los niveles más elevados de inflación se localizaron en Letonia (15,8%), Bulgaria (12,6%) y Lituania (11%). El abaratamiento del petróleo y otras materias primas, que explica la nueva senda bajista de la inflación, está motivado por la brusca caída de la demanda. La incertidumbre sobre el futuro laboral de los hogares está provocando que muchos aplacen sus decisiones de consumo.

Efectos en el empleo

La mayoría de analistas y expertos coinciden en que si las turbulencias financieras comienzan a moderarse el suelo de la crisis económica podría alcanzarse en 2009. Otro asunto distinto es hasta cuándo perdurarán los efectos de la contracción de la actividad en el empleo. En España, la tasa de paro, que ya es del 11,3% de la población activa, podría seguir aumentando en 2010, según el presidente del Consejo Rector de IE Business School, Guillermo de la Dehesa.