Previsión

Trabajo retrasa ocho años, hasta 2023, la entrada en déficit de la Seguridad Social

El superávit de la Seguridad Social en España se acabará en 2023, ocho años después de lo previsto hace tres años por el Ministerio de Trabajo. El fondo de reserva, dotado ahora con 56.000 millones de euros, permitiría que el sistema siga en números negros hasta 2029, según avanzó ayer el Ministerio de Trabajo.

En los últimos ocho años, el número de mujeres que cotizan a la Seguridad Social ha crecido en dos millones de personas, mientras que el número de inmigrantes afiliados ha subido en 1,8 millones en el mismo periodo. Estas dos razones, unidas a un retraso en la edad de jubilación (que se situó en una media de 63,66 años en el primer semestre del año) es lo que ha permitido, según Trabajo, el fortalecimiento de las cuentas de la Seguridad Social en los últimos años y que el superávit se pueda mantener hasta 2023, frente a la última previsión, realizada hace tres años, en la que preveía que el equilibrio entre ingresos y gastos se acabaría en 2015.

Esa es la principal conclusión del informe de estrategia sobre el sistema de pensiones, presentado ayer por el Ministerio de Trabajo, y que el Ejecutivo enviará en breve a la Comisión Europea para dar cuenta sobre el estado actual de la Seguridad Social. En este tercer estudio (los dos anteriores se realizaron en 2002 y 2005) se plantea que a partir de 2023, España tendrá que hacer uso del Fondo de Reserva de la Seguridad Social (dotado en la actualidad con 56.000 millones de euros) para compensar los números rojos. Y esta situación se podría mantener, según las previsiones de Trabajo, hasta 2029 (cinco años más tarde que en la anterior proyección), fecha en la que el sistema entraría en déficit por el mayor incremento en el gasto en pensiones frente a los ingresos por cotizaciones.

El estudio prevé que estos últimos se moverán en los próximos años en porcentajes similares a los actuales (representa el 9,7% del PIB), mientras que los gastos por pensiones subirán con más intensidad a partir de 2030, como consecuencia del fuerte envejecimiento de la población, y llegarán a suponer el 15% del PIB en 2050 (ahora no supera el 7,6%).

El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, indicó durante la presentación del informe que todos los indicadores han mejorado respecto a las previsiones realizadas hace tres años, lo que da margen para seguir acometiendo reformas y evitar que se toque el Fondo de Reserva en 2023. 'No podemos dormirnos en los laureles. El haber despejado muchos años el déficit en el sistema no quiere decir que podamos relajarnos. Tenemos mucho más tiempo para hacer reformas, y éstas siguen siendo imprescindibles', advirtió.

Para la realización de estas previsiones, Trabajo ha tenido en cuenta un escenario macroeconómico en el que se ha incluido la fuerte desaceleración que ha experimentado la economía española este año y en 2009. Así, el informe prevé que el incremento del PIB se quedará el próximo año en el 1% y la creación de empleo se reducirá un 0,5%. El estudio estima que la recuperación económica se producirá desde mediados de 2009, 'a partir de la que se volverá a los niveles de crecimiento potencial'.

Críticas al clientelismo

El secretario de Política Institucional de CC OO, Salvador Bangueses, mostró ayer su malestar por algunas medidas adoptadas al margen del Pacto de Toledo y que resultan 'incongruentes' con el objetivo de acercar la edad de jubilación real a la legal.

Bangueses se refería al acuerdo alcanzado entre PNV y PSOE en el marco de los Presupuestos Generales del Estado para adelantar la edad de jubilación de la Ertzaintza. 'Si el Parlamento español sigue tomando esas decisiones, el sistema no podrá sostener el clientelismo al que los grupos parlamentarios lo tienen sometido'.