Raimundo Poveda

'Es razonable elevar la provisión por hipotecas'

Diseñó los cimientos del sistema de provisiones de la banca española, incluida la provisión anticíclica. Ahora ve a las entidades en buena posición ante la crisis

'Es razonable elevar la provisión por hipotecas'
'Es razonable elevar la provisión por hipotecas'

Antes de entrar en materia, Raimundo Poveda prefiere retroceder en el tiempo y recordar la época en que la banca española era prácticamente un páramo regulatorio. La crisis de los 70 y 80 -que se llevó por delante a más de 20 entidades- marcó un antes y un después para la banca española y Poveda estuvo desde entonces cocinando las circulares que hoy, pese a la crisis, permiten a la banca española presentar unos niveles de provisiones y unos ratios de morosidad que despiertan la envidia de las entidades europeas y estadounidenses. Han sido más de 25 años en el área de Regulación Financiera del Banco de España, hasta su jubilación hace ocho años. Ahora, desde la barrera, Poveda advierte que las exigencias de capitalización bancaria que marcan las actuales normas internacionales deberían ser más elevadas y apunta el eterno desafío que plantea la regulación financiera: el mercado siempre creerá en el espejismo de haber encontrado la fórmula mágica con la que ganar dinero sin apenas asumir riesgos.

¿En qué medida cree que la provisión anticíclica va a ayudar a la banca española a afrontar el problema de la morosidad? ¿Va a ser suficiente con ese colchón?

Se hizo un trabajo que ha sido muy útil para el sistema bancario español. En su momento, siempre que haces una norma prescriptiva, la banca se rebela, las entidades insisten en que no es para tanto, que el mundo a partir de ahora va a ir mucho mejor, que ya no es necesario… Y uno, que ha visto cosas, no se lo acaba de creer. Creo que han sido realmente útiles esas provisiones, dan un margen muy interesante a la banca española. Eso, más unos niveles de capitalización más altos que la media, más una inspección que es muy pesada y cumple con su trabajo... Por eso cuando dicen que la banca española está en buena posición, yo creo que sí.

A la vista del crecimiento del crédito en los últimos años y de la exposición tan alta de la banca al sector inmobiliario, ¿piensa ahora que se deberían haber endurecido más los coeficientes para el cálculo de la provisión anticíclica?

Lo que se tuvo que endurecer fueron los tipos de interés. No era tanto una cuestión de supervisión como una cuestión monetaria. España, más Islandia y algún otro país, estaba en una fase de coyuntura muy viva mientras que otros países tenían una coyuntura muy apagada. Y la política del BCE para la situación española fue demasiado laxa por demasiado tiempo. Eso provocó un crecimiento del crédito que se concentró en el sector hipotecario y que es la causa de todos estos problemas. Va a haber sin duda un alza de la morosidad, hasta ahora los niveles son los esperables. Aun así, a la vista de lo que está sucediendo, estaría justificado un pequeño ajuste en las exigencias de provisiones en capítulos como el crédito hipotecario.

¿Qué decisiones se deberían tomar a partir de ahora en la regulación bancaria internacional?

Para mi gusto, el coeficiente de capitalización de los bancos que salió de Basilea II se quedó un poco corto, permitió un excesivo apalancamiento. Y, al margen de que se puedan ajustar algunas cosas (cómo se tratan las titulizaciones o las carteras de negociación, los puntos que al parecer están reconsiderando en los esquemas), creo que plantearse una elevación de los niveles generales de capitalización de los bancos sería bastante lógico. En Estados Unidos tienen más cosas que hacer. No han supervisado ni han regulado con el mismo rigor. Pero ese no es el problema de Europa.

¿Fue demasiado permisiva la Fed?

Supongo que los supervisores estadounidenses que estaban en primera línea de fuego deberían haber sido más rigurosos con el tratamiento de todo ese papel que estaban comprando los bancos. Pero ¿quién quita la música cuando el baile está tan divertido?

¿En qué medida puede la regulación bancaria anticiparse a las crisis?

Es un proceso continuo que he tenido que vivir durante toda mi carrera. Como regulador cubres un agujero, en ese sentido te quedas satisfecho, pero el mercado está siempre ahí. Las crisis siempre han surgido con un nuevo producto, que crece como la espuma, que no parece que vaya a dar problemas hasta que los da. Esta vez ha sido el asunto de originar y distribuir riesgos de los estadounidenses, ese sistema que todo el mundo decía que era fantástico porque atraía nuevos capitales al mercado y diseminaba perfectamente los riesgos según el apetito de cada cual. Mentira, la gente que compró no tenía ni idea de lo que estaba comprando. Los productos son tan complicados que es dificilísimo analizarlos con detalle y quienes tenían que hacerlo, las agencias de calificación, no lo hicieron bien.

¿El mercado sabe rectificar?

Aprende porque el castigo ha sido muy duro. Y los bancos saben rectificar, se van a fijar mucho en el papel que compren. Y con el modelo de originar y distribuir va a pasar lo mismo. Ahora todo el mundo ha aprendido. Y evidentemente que los supervisores tienen que aprender de lo que ha pasado, y parece que están haciéndolo.

¿Cree que ha fracasado el modelo interno de control de riesgos que propone Basilea II?

Basilea II no ha podido fracasar por la sencilla razón de que no se estaba aplicando cuando se generó este problema. Lo que realmente pudo fracasar es una línea de supervisión introducida en la década de los 90, la supervisión cuantitativa, una supervisión de los métodos, del buen gobierno de la empresa. Era una línea de trabajo nueva y ahora lo mirarán con otra luz.

¿Están las autoridades tomando las medidas adecuadas para solucionar la crisis?

Creo que en conjunto las medidas son sensatas y habiéndolas adaptado todo el mundo en bloque y sin fisuras, conseguirán lo que se pretende. Hay que cruzar los dedos. Los mercados son muy suyos, hay que suponer que se resolverá el tema.

¿Es esta crisis peor que la del 29?

Sólo se sabrá al final.

'Hemos sido pioneros en muchas cosas'

No todos los bancos supervisores han sido tan activos como el Banco de España en las últimas décadas. Raimundo Poveda apunta a una característica fundamental frente a otros países y es que 'el Banco de España, a diferencia de otros supervisores, es el que dicta las normas contables de las entidades'.

Explica que 'en general, las normas contables las dan las autoridades contables, que tienden a ideas generales que valgan para cualquier situación. Mientras que cuando las normas las da una autoridad supervisora que sabe dónde están los problemas, las normas son mucho más concretas'. Hasta el punto de que la regulación financiera marcada por el Banco de España ha ido a veces mucho más allá de la recomendación general. 'En varias ocasiones, cuando hemos tenido que adaptarnos a las normas internacionales, nos han obligado a rebajar nuestro nivel de exigencia'. La banca se resiste a aceptar normas que la dejen en desventaja competitiva frente a bancos de otros países. 'A veces es cierto, a veces no. A veces puedes mantener parte de lo que has introducido y otras veces tienes que aceptar que hay que igualarse. Fuimos muy ambiciosos en riesgos que considerábamos muy altos, como las concentraciones, como consecuencia de nuestra crisis de los 70 y 80. O en los activos muy volátiles, como las acciones. Ahí pusimos coeficientes más altos que los de la norma internacional'.