Hipotecas

El repunte del euríbor eleva el tipo hipotecario medio al 6%

Los tipos de interés nominales medios que aplican las entidades financieras a los préstamos hipotecarios superarán este mes el umbral del 6%, el nivel más alto desde 1997, debido a los últimos repuntes del euríbor. Se trata de una de las peores noticias posibles, ya que supone un nuevo incremento del esfuerzo de pago de las familias en un entorno de débil consumo.

De mantenerse el euríbor a doce meses en los niveles actuales, el viernes cerró en el 5,471%, el indicador al que se referencian casi la totalidad de las hipotecas a tipo variable culminará septiembre en el entorno del 5,374%, frente al 5,323% de agosto.

Este nuevo repunte rompe la tendencia bajista iniciada el mes pasado y tendrá un efecto arrastre sobre los tipos efectivos (euríbor más el diferencial de cada crédito) que aplican a las hipotecas bancos y cajas, que ya estuvieron muy próximos a ese 6% en julio (últimos datos disponibles según el Banco de España). Así, el tipo medio ponderado al que se suscriben los nuevos préstamos alcanzó en julio el 5,80%, aunque en las hipotecas a más de 10 años ese valor se moderó ligeramente al 5,61%. Si se tiene en cuenta la tasa anual equivalente, TAE, o lo que es lo mismo, el tipo de interés más el coste de las comisiones, la última cifra oficial marcó ya el 5,93% ese mismo mes.

Por tanto, a falta de dos sesiones para que concluya septiembre, la media mensual queda a dos centésimas del máximo histórico de julio, cuando marcó el 5,393%. Las tensiones que siguen azotando al mercado interbancario, como consecuencia de la desconfianza y la incertidumbre que invaden a las entidades financieras, son las que están motivando estas nuevas alzas del euríbor, admiten los analistas.

Lo peor es que si la situación del sistema financiero de EE UU no mejora, la confianza no volverá a corto plazo a los mercados y lo normal es que la tendencia al alza del euríbor perdure. Por ello, los expertos no descartan que este indicador finalice el año en torno al 5,60%. Para las familias que contrataran su préstamo hace un año por un importe medio de 150.000 euros y un plazo de 25 años, el incremento que registrará su cuota al revisar ahora será de más de 55 euros al mes o 682 euros al año. Esta subida viene a sumarse a las que llevan registrando todas las hipotecas vivas en estos momentos casi de manera ininterrumpida desde finales de 2005, cuando el Banco Central Europeo (BCE) inició el endurecimiento de su política monetaria.

Ahora, el parón de la actividad que viven todas las grandes economías occidentales parece haber frenado el encarecimiento del precio del dinero (en el 4,25%), pero la escasez de liquidez continúa metiendo presión y nadie se atreve a vaticinar dónde estará el techo del euríbor y cuándo lo marcará. Además, es una contrariedad que los hogares, ya fuertemente endeudados, tengan que destinar cada vez más recursos al pago de su hipoteca. Sobre todo cuando el consumo crece a tasas desconocidas desde la crisis del 93 y la morosidad de bancos y cajas se ha duplicado en doce meses. De hecho, el Gobierno se ha mostrado preocupado por un cambio de escenario tan rápido y brusco.

Las claves

Grandes números del mercado inmobiliario

¦bull; Ventas: Las transacciones cayeron en julio un 26%, cifra que irá a peor.

¦bull; Menos créditos: La contratación de hipotecas disminuye ya a un ritmo de casi el 30%

¦bull; Importe: Menos créditos y por un menor importe; 140.402 euros es la media.

La riqueza financiera de las familias se deteriora

El valor de los activos financieros de los hogares ascendió a 1,8 billones de euros en el primer trimestre de este año, lo que supone una pérdida de 110.000 millones respecto al último trimestre de 2007. Este deterioro estuvo motivado por la caída de valor de las acciones cotizadas y otras participaciones como consecuencia de la negativa evolución de la Bolsa (el Ibex cayó un 12,6% en ese periodo). Así, la riqueza financiera neta de las familias (la diferencia entre activos y pasivos) disminuyó 123.000 millones.

Este cambio de tendencia representa volver a niveles de finales de 2006 y rompe la senda alcista marcada desde 2000, periodo en el que las familias vieron como aumentó el valor de dichos activos un 90%. El deterioro no viene sólo como consecuencia de la pérdida de valor del activo. La situación se agrava si en paralelo continúa aumentando el pasivo financiero (préstamos y otras cuentas pendientes de pago) de los hogares. Según las últimas cifras del Banco de España, los créditos a largo plazo de las familias sumaron a finales de marzo 850.027 millones de euros, un 1,5% más que en el trimestre anterior.

En una situación en la que se recorta el valor de los activos financieros y el pasivo no deja de aumentar, aunque sea de manera más suave que en el pasado, la pérdida de riqueza neta asciende a esos 123.000 millones. En términos de PIB, el retroceso es más fulgurante, al haber pasado del 93,6% al 80,8% en 90 días. Tal y como ha seguido evolucionando la Bolsa en el segundo trimestre (con una caída del 9,2%), esta situación sin duda se habrá agravado, con el consiguiente 'efecto riqueza a la inversa' que ello genera. De ahí que los expertos no duden que el consumo crecerá aún menos el año que viene.