Fondos

Mirar a la renta variable

Nos encontramos sin duda en un periodo en el que son pocos los inversores a los que les queda ánimo para mirar a opciones de inversión en renta variable. Sin embargo, una cartera estable de inversión debe estar siempre diversificada al mismo tiempo que se va ajustando a las circunstancias de mercado. En estos últimos meses ello significa probablemente que la renta variable debe encontrarse infraponderada en las carteras lo que no es equivalente a eliminarla completamente de las mismas.

Básicamente, debemos tener en cuenta que predecir los movimientos de los mercados y acertar con los momentos de entrada y salida en los principales tipos de activos con precisión es tarea poco menos que imposible. Es lo que llamamos distribución de activos táctica y estratégica y que los profesionales del sector de la inversión combinan para batir el comportamiento del mercado en su conjunto.

La creación de sofisticados modelos de asset allocation se suceden tanto dentro del mundo profesional como del mundo académico. En el mundo profesional los gestores de fondos hedge (en particular en determinadas estrategias como la macro, gestión de futuros, etcétera) y crecientemente los gestores de fondos de pensiones, ante las demandas cada vez más exigentes parar ser capaces de hacer frente a los pasivos, son los más necesitados de disponer de sólidos modelos y políticas de asset allocation.

Un buen modelo de asset allocation debería haber indicado al gestor reducciones a la exposición en renta variable. Los modelos siempre están basados en series de datos históricas por lo que en la mayoría de los casos lo que se pide de ellos es velocidad en la captación de cambios de manera que se suban al carro de la nueva tendencia con celeridad. Existen otros que tratan de ir más allá y buscan incluso adelantarse a cambios de tendencia en los diferentes tipos de activo mediante la identificación temprana de determinadas señales que apunten a esos inminentes cambios.

En cualquier caso un buen modelo probablemente debería haber comenzado a indicar en estos últimos meses un traspaso de activos hacia la bolsa norteamericana desde otros tipos de renta variable. En particular esto es relevante en aquellas carteras donde unos mínimos porcentajes de renta variable deben ser respetados y por lo tanto una distribución adecuada entre los diferentes tipos y áreas geográficas será clave para batir a la competencia. La razón se encuentra en que la Bolsa norteamericana históricamente es la menos volátil y se compara favorablemente no sólo con los índices bursátiles emergentes y japoneses por supuesto sino con prácticamente todos los índices europeos. En definitiva, la sobreponderación de Bolsa norteamericana en la parte de renta variable de la cartera durante un periodo bajista permitiría en principio al gestor obtener unos resultados relativos mejores que la competencia o la media del mercado.

No obstante, los dilemas y decisiones no se terminan ahí, ya que lo ideal será buscar las mejores opciones para estar invertidos en bolsa estadounidense. Una de las maneras más lógicas en particular para aquel inversor que no tenga una especial experiencia o conocimiento del mercado norteamericano es a través de fondos de inversión gestionados por gestoras que sean capaces no sólo de proporcionar los rendimientos de medios de los índices de referencia sino batir a los mismos. Es lo que se conoce como búsqueda de alfa o rendimiento superior a la media una vez que esta ha sido definida por un índice.

En este contexto una de las decisiones claves no será sólo la identificación del gestor sino del estilo de inversión y tamaño de las compañías en las que invierte el fondo. Dentro del estilo tenemos el crecimiento, el valor y una mezcla de ambos y dentro del tamaño de las compañías nos encontramos con grandes, medianas, pequeñas y cuando es indiferente y el gestor invierte en todos los tamaños.

En un mercado tan grande como el norteamericano este aspecto es clave ya que el comportamiento de los diferentes estilos y tamaños varía ampliamente y parecen identificarse ciclos positivos y negativos para cada uno de ellos. Así, podemos seleccionar por ejemplo el mejor gestor de renta variable norteamericana estilo valor y grandes compañías y obtener resultados decepcionantes y peores que los de un mal gestor de un fondo de estilo crecimiento.

Lipper dispone en Estados Unidos de un sistema de clasificación que analiza las carteras de los fondos los divide en 16 subclasificaciones según estilo y tamaño de las compañías en las que invierten. Analistas de Lipper venían apuntando hace más de un año junto con algunos otros analistas que un ciclo positivo para el estilo crecimiento podía estar comenzando y si miramos los datos del último año vemos que por el momento la sugerencia era acertada. El aspecto de la capitalización bursátil o tamaño de las compañías no está tan claro pero la sugerencia de alguno de los mejores gestores norteamericanos es de no limitarse sólo a grandes compañías en estos momentos.

Protegerse frente al riesgo de volatilidad

Desde el punto de vista del inversor español hay otro asunto clave a la hora de invertir en Bolsa norteamericana que es el de la divisa.

La gran volatilidad entre dólar y euro puede tener una influencia decisiva en la rentabilidad final en euros que obtiene el inversor español

Hasta hace poco parecía claro que lo mejor era comprar una clase del fondo que protegiera contra el riesgo de tipo de cambio

A pesar de los últimos movimientos, puede ser prematuro un cambio de estrategia con un horizonte de inversión a corto plazo aunque no así para el largo plazo.